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martes, 18 de agosto de 2015

La ridícula nueva izquierda nazi

Una vez más, colmando el vaso abyecto de la ignorancia estúpida y totalitaria, la izquierda española (en este caso se trata de la valenciana, qué más da, cada uno en su maloliente reino de taifa) ha mostrado la patita.
Y es precisamente por una cosa tan nimia que ahora explico por lo que la peste se desparrama de una manera más definitiva.
El festival Rototom (o una gilipollez similar) de Benicassim (Castellón) ha prohibido, sí, señores, con todas las letras, p-r-o-h-i-b-i-d-o, la presencia del cantante judío Matisyahu. Ha sido la agrupación (o lo que sea esa cosa) llamada Compromís más engendros adláteres de supuesta izquierda populista y nacionalista, claro.
¿Las razones?... Bueno, se ve que sometieron al muchacho rapero judío a un tercer grado para ver si les daba la razón en todo y se declaraba descerebrado y uniformado en las filas por la paz mundial izquierdosa humanista. Eso, poco más o menos, quiere decir hoy en día: ‘estoy por la destrucción de Israel y la desaparición de la presencia judía en el mundo… si nos dejamos matar por los de la “sumisión”, o sea, el Islam, mejor’. Y se ve que el muchacho, que no es tonto del todo, dijo… va a ser que no.
Es curioso; un rapero-popero tan de la corriente, que hace cosas tan cursis y bobas como este vídeo que incluso podía haber filmado un memo de la ceja o de la nueva izquierda divagante (con menos gracia estética, claro):


Alucinante. Prohibido… Son antisemitas. Nazis. De izquierda.



lunes, 17 de agosto de 2015

Poemas al box (III)


Y un día,
sin saber muy bien cómo,
subiste a la palestra.
Llevabas todavía,
sin saber muy bien cómo,
un triste querubín en la mirada
que un demonio nocturno
te quería arrancar
como se roba un sueño
bajo el sol de la infancia.
Te sentías muy fuerte;
sin embargo,
sin saber muy bien cómo,
acabaste, sin sentido, en el suelo.
Y en tu jardín fue invierno.
De tu mirada huyó
el querubín alado,
la caricia y el verso,
y una sombra de zarzas
y de silencio frío,
sin saber muy bien cómo,
hizo crecer el miedo
y ese sabor extraño
a sangre y a ceniza
que ya nada ni nadie

limpiará de tu boca.

viernes, 14 de agosto de 2015

Borges, Cortez… ¡El Cabrero!


Porque este soneto de Borges al que puso música Alberto Cortez adquiere toda su nostálgica emoción con la bulería y la voz terrosa de El Cabrero. Hasta parece que la preciosa letra mejora con ese cantar apremiante y grávido. La lágrima a punto, Cabrero; no me canso nunca de escucharte. Qué cojonudo es el flamenco.




jueves, 13 de agosto de 2015

El Beckmann del MNCARS

En la muy comentada exposición de obras contemporáneas del Museo de Arte de Basilea en el MNCARS de Madrid se ha recordado muy poco un cuadro que llena una sala entera a pesar de estar colocado en un rincón; El Nizza en Frankfurt am Main de Max Beckmann. Es habitual con Beckmann; no suele ser del gusto del público general… Aunque a mí me parece un pintor fastuoso. Tan excelente y ambicioso que a veces, quizás sí, hace casi incomprensibles sus cuadros o los arruina con aguerrido estrépito.
No es el caso de este precioso paisaje urbano en el que gozamos inmediatamente de esa manera inestable de construir sólidamente que da una especial vitalidad a sus visiones pictóricas. El sentido constructivo del color es tan magistral y de tan buen gusto que puede jugar y retorcer las formas cuanto quiera porque el efecto conjunto será de una potencia admirable, de una fecundidad singular. ¡Y qué comprensión del dibujo!

Si van a la exposición no se lo pierdan y no hagan tanto caso de otras salas en las que exponen esos artistas del vacío, y en las que, como muy bien observó mi hija: “aquí no hay nada, papá”.


martes, 4 de agosto de 2015

¡Bebamos, pues!

Tal como van las cosas vamos a necesitar muchos hectolitros de vino para capear el temporal con buen humor.
Para todos los santos bebedores este poema de los Carmina Burana (Canciones -o Poemas- de Beuren) medievales, en su versión más o menos original (o sea, no en el famosísimo oratorio adaptado de Carl Orff).
Creo que es uno de los más altos homenajes al buen beber (esto es, sin tasa) que se pueden escuchar y leer.
Aquí una traducción muy aproximada:

“Cuando estamos en la taberna
nos despreocupamos del mundo,
nos entregamos al juego
y por él siempre sudamos.
La cuestión es ésta: que se pregunte
qué se hace en la taberna
donde el dinero es ventero,
escúchese lo que digo.

Unos juegan, otros beben,
otros de forma indiscreta viven.
Pero de los que se dedican a jugar
unos allí pierden su ropa,
otros consiguen vestirse,
otros se visten con saco.
Nadie allí teme a la muerte
y por Baco tientan la suerte.

Monedas para la primera copa de vino,
de ella bebe el libertino,
beben la segunda por los cautivos,
después de éstas la tercera por los vivos,
la cuarta por todos los cristianos,
la quinta por los fieles difuntos,
la sexta por las monjas casquivanas,
la séptima por los soldados silvanos,

la octava por los frailes perversos,
la novena por los monjes dispersos,
la décima por los navegantes,
la undécima por los discordantes,
La duodécima por los penitentes,
la decimotercera por los caminantes.
Tanto por el papa como por el rey
beben ya todos sin ley.

Beben la dueña y el dueño,
bebe el soldado, bebe el religioso,
bebe el hombre, bebe la mujer,
bebe el siervo con la criada,
bebe el rápido y el lento,
bebe el blanco, bebe el negro
bebe el constante, bebe el vago,
bebe el campesino, bebe el mago.

Bebe el pobre y el doliente,
bebe el desterrado y el ignorado,
bebe el joven, bebe el viejo,
beben el prelado y el decano.
Bebe la hermana, bebe el hermano,
bebe la vieja, bebe la madre,
bebe ella, bebe él,
beben ciento, beben mil.

Poco duran seiscientas monedas
cuando se bebe sin moderación.
Beben todos sin final, aunque
bien con mente alegre.
Que no nos fastidie la gente,
nosotros sigamos pobres.
Que los que nos fastidian se vean

confundidos y no sean tenidos por justos.”