Translate

Mostrando entradas con la etiqueta Historia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Historia. Mostrar todas las entradas

sábado, 27 de junio de 2020

RESPECT HISPANIC HERITAGE


El Hispanic Council reacciona ante la barbarie destructora norteamericana, aun suavemente, con argumentos genéricos que todo el mundo debería conocer... Luego ya os ponéis a estudiar si acaso para desarrollar esto... ¿Vale, vándalos manipulados?:
"Diez motivos para reivindicar la herencia cultural hispana de EEUU
 1. La historia de EEUU no puede entenderse sin la aportación hispana. Más de 500 años de presencia hispana han generado un legado imborrable que forma parte de la identidad actual de EEUU.
2. España fue el país que más protegió a los nativos americanos. Es innegable que hubo excesos y violencia, que las autoridades españolas persiguieron y condenaron, pero España fue el primer país, desde 1512, que impulsó leyes que protegían a los nativos, que tuvieron los mismos derechos y deberes que todos los españoles.
3. El mestizaje, clave en el desarrollo de la cultura hispana. A diferencia de otros países, si algo diferenció el modelo español en América fue la política de integración y mestizaje.
4. Muchas ciudades de EEUU tienen un origen hispano. Ciudades como Los Ángeles, San Diego, San Antonio o San Francisco no se pueden concebir sin su rico legado cultural hispano, esenciales para entender su historia y su identidad.
5. La herencia hispana está presente en los símbolos de EEUU. Las banderas de muchos estados y ciudades, así como sus escudos, tienen su origen en el legado español e hispano del país, en los que puede verse claramente su herencia hispana.
6. Del dólar a los cowboys. Elementos esenciales de la cultura de EEUU tienen un origen hispano, lo que muestra la estrecha relación entre ambos países.
7. El español es hoy la segunda lengua más hablada de EEUU. El español fue el primer idioma no nativo hablado en territorio estadounidense, desde la llegada de Ponce de León a Florida en 1513. Desde entonces, ha sido hablado de generación en generación por millones de personas en Estados Unidos.
8. España y los hispanos jugaron un papel esencial en la independencia de EEUU. Personajes españoles como Bernardo de Gálvez, Fernando de Leyba o Diego de Gardoqui contribuyeron de forma esencial a la independencia de EEUU, así como miles de soldados hispanos.
9. Juzgar la historia con los parámetros sociales y culturales actuales es un error. Cada época tiene sus contextos sociales, culturales y éticos que es necesario conocer para valorar el pasado de manera justa. El no hacerlo así nos lleva a la manipulación histórica.
10. La aportación de España a América merece la pena ser reivindicada por todo el legado cultural, social, lingüístico, institucional y demográfico que generó. España, con sus luces y sombras, promovió la cultura hispana que hoy forma parte de las señas de identidad de millones de personas a ambos lados del Atlántico."

domingo, 24 de mayo de 2020

Homenaje a García-Trevijano. "Frente a la gran mentira."

Este documental, realizado por Atanasio Noriega y algunos de los seguidores de Antonio García-Trevijano del MCRC (Movimiento Ciudadano hacia la República Constitucional) es importante para entender qué fue la Transición, por qué no hubo ruptura, qué significa hoy el sistema “democrático” de partidos, por qué mandan las oligarquías económicas y políticas, por qué impera la corrupción, amén de para ver claramente cómo debería funcionar un sistema democrático realmente representativo (cuán diferente debería ser el sistema de candidatos y de votos) con separación de poderes ejecutivo, legislativo y judicial. No pretende ser la verdad, pero sí una alternativa muy factible al catastrófico marasmo que nos asola desde hace décadas. Como ya hemos apuntado aquí en otras entradas, Trevijano fue un intenso teórico y erudito de la teoría política y de la democracia, pero nunca renunció a transmitir sus ideas a la población en general. Este documental es de obligada visión para todo aquel ciudadano que no sea indiferente a los problemas que nos trae la política y a la situación actual del país: 



Aquí el audio del libro de García-Trevijano (Frente a la gran mentira), gentileza de Jorge Duarte Urdiales: 


martes, 7 de abril de 2020

La ciudad vacía

Hay una mezcla entre dolor y felicidad.
Este maldito virus nos ha acercado a ello.
A uno de los sueños de todos los hijos del purismo formal y la soledad.
Salimos a verla.
A pasearla.
Y es éxtasis. 
La ciudad vacía.
La ciudad ideal.
Hay un jabalí mirando su reflejo en un escaparate de perfumes.






viernes, 26 de julio de 2019

Imperiofilia versus Imperiofobia


Una de las cosas que más sorprende en la reacción y réplica de un profesor tan reputado (y educado) como Villacañas al libro de Roca Barea es la vehemencia por momentos de mal tono y casi grosera (llega a tildar a Barea de oscurantista, demagoga, maquiavélica… ¡xenófoba!(?), etc.; o sea, todas las aparentes exageraciones que dedica la historiadora a los antiguos propagandistas hispanófobos le son devueltas, así, ad hominem). Villacañas reacciona como si le hubieran ofendido, como si le hubieran tocado ‘algo suyo’. 
El de Roca Barea no es un libro aislado en la visión digamos defensiva  o restauradora del imperio Español nacido y desarrollado en los ss. XV-XVI y de denuncia de una supuesta tradición negrolegendaria fomentada fuera y dentro de nuestras fronteras desde esos siglos hasta hoy (idea, la de hoy, descartada por tan antiguos estudiosos del tema como García Cárcel o Joseph Pérez). Ha habido, decíamos, otros trabajos anteriores y otros posteriores, extranjeros y nacionales. Pero el ataque de Villacañas ha sido exclusivamente sobre el libro Imperiofobia de Roca Barea. 
La explicación no sólo puede ser por su reivindicación ideológica de algunos imperios y particularmente del español, sino otra: el éxito de ventas. Un éxito de treinta ediciones y más de 100.000 ejemplares vendidos que además ha removido muchos complejos en una historiografía sobre España bastante decantada o cuando menos indiferente hacia visiones negrolegendarias en las cuales se podría situar, aun parcialmente, al propio Villacañas, el cual, aparte de tener una indisimulada tendencia historiográfica protestante y germana (no hay más que echar un vistazo sobre la obra que comentamos), no ha escondido sus simpatías políticas e incluso partidistas. (Y muy dueño es de hacerlo, sin duda.)
Evidentemente, no se negará que el libro de Barea ha surgido en un momento de aguda crisis política española, causa de encontradas reacciones de grano grueso provenientes de todas partes. Pero no es justo incluir ahí simplemente como fenómeno reactivo, aunque haya sido aprovechado por la corriente, el estudio de la autora malagueña. Más, cuando es un libro de historia con tantas cualidades… y también ciertos ‘defectos’. Defectos que podrían ser algunos de los que señala Imperiofilia en cuanto a la visión de hechos, no tanto sesgada, sino ‘seleccionada’: poner la cara, pero no la cruz; mostrar la luz, pero no su sombra, ver la parte soleada de la montaña y, al fin, “inventar” un fenómeno histórico como es el de la construcción de un imperio real (creo que es aquí donde Villacañas se acelera y yerra en la negación de una idea defendida por Roca Barea; y que no es suya, naturalmente). Pero es que son hechos, y si a hechos sólo se contraponen hechos, como hace Villacañas en su supuesta ‘refutación’, no solucionamos nada. Historia positivista. Y ahí vamos. 
Ahí está seguramente el quiz de la cuestión en esta polémica. 
Quien mejor lo ha expresado por el momento (por lo que yo he leído y oído) es el filósofo de la escuela materialista Luis Carlos Martín Jiménez, el cual puede criticar porque tiene visión y teoría clara del quehacer histórico (del historiador).
En suma, Martín Jiménez hace la crítica del libro, o mejor, de la perspectiva histórica de Barea para criticar la respuesta de Villacañas. Lo que dice es que, efectivamente, Barea presenta una visión básicamente positivista de la Historia. Y lo que le pasa a Villacañas es que hace lo mismo, y más intensamente aún, en una suerte de acto reflejo que puede ser efectista, pero que no es nada efectivo. Según Martín Jiménez, el profesor de la Complutense no es capaz de presentar una teoría de la historia (no hay ni una clasificación ni una definición en Imperiofilia) que pueda, digamos, ‘arañar’ el efecto Barea, la cual, aun siendo muy positivista apunta una filiación -y se diría que una deuda- con las teorías del materialismo filosófico que la ya célebre autora no reconoce explícitamente.
El problema del quehacer positivista histórico es que contrapone informaciones y datos que se quedan, en el mejor de los casos, en una dialéctica de los hechos que no tiene fin, que no tiene progreso ‘científico’. Los datos no existen puros y eso no es historia porque no puede serlo. Los datos deben estar envueltos en conceptos que se relacionan con otros conceptos. Ahí reside más bien la construcción, que no la ‘reconstrucción’, histórica. El historiador no puede re-construir nada porque no puede volver al pasado ni re-crear un pasado virtual. Eso lo hará la ficción de la novela o el cine si quiere. Pero sí puede el historiador -y debe- construir y teorizar según datos basados en relatos (documentos) y reliquias (restos). (Y esto está relacionado con la idea de las actividades alfa-operatorias y beta-operatorias de las ciencias humanas en las que insiste el materialismo filosófico.) Por tanto, Imperiofilia caería abducido por la estela positivista, y también psicologista, de Imperiofobia. En este sentido, observa Martín Jiménez, además, lo de psicologista por el sufijo de los títulos (uno filia-otro fobia) que indican categorías psicológicas evidentes que no deberían inmiscuirse en el resultado final del trabajo del historiador. 
En fin, el libro del profesor ha salido como un impreso en negativo del libro de la profesora, pero sin clara teoría histórica, cosa que sí se puede atisbar en el libro de ella.

miércoles, 17 de julio de 2019

El verdadero misterio del Apolo XI



Con lo que le gustan los misterios a la prensa y lo poco que se ha hablado del verdadero misterio del viaje norteamericano a la luna de hace 50 años.
Edwin Aldrin, el segundo hombre en poner pie en la luna celebró el misterio de la eucaristía con una hostia consagrada y un vino antes de salir del módulo para darse un paseo. Él mismo cuenta:

“Abrí la caja con el pan y el vino. Derramé el vino en la copa que nuestra iglesia me había dado. En la gravedad de la luna, una sexta parte de la terrestre, el vino corrió lentamente y con gracia llenó la copa. Entonces leí la escritura…”

Cuando dice “nuestra iglesia”, se refiere a la Presbiteriana de Webster (Texas), cuyo pastor dio vía libre a las intenciones del astronauta antes de la partida. En cuanto a “la escritura” se refiere al Evangelio de Juan 15, 5, que dice:

Yo soy la vid y vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto, porque sin mí no podéis hacer nada.”

Y Aldrin manifestó:

“El primer líquido derramado en la luna y el primer alimento fueron los elementos de la eucaristía. (…) Agradecí a la inteligencia y al espíritu que había traído a dos jóvenes pilotos al suelo de la luna.”

En fin, si esto no es milenarismo a lo grande dentro de un hito científico-tecnológico y si este héroe viajero no es una suerte de sacerdote de la era del espacio que venga Dios y lo vea.
La transustanciación en la luna como acto de agradecimiento. La mente tecnológica se funde con la de la fe evangélica. La fe del carbonero de los evangelistas (presbiterianos).

Después, muchos otros astronautas han llevado la representación de la Víctima (la hostia) al espacio para conmemorar su sacrificio. 

¿No sabían la historia?

domingo, 2 de junio de 2019

Tiempo y arquitectura

Las condiciones de vida de la Edad Media eran durísimas en comparación con las nuestras, sin duda. Pero a nosotros la pérdida de la trascendencia y la sustitución de los dioses antiguos por otros seculares nos ha traído el monstruo de una arquitectura contemporánea sin tradición ni belleza en la que tienen que vivir y morir grandes masas de población.
Casi cualquier ruina medieval realizada por humildes artesanos anónimos inflige una humillante lección de dignidad estética a los habitáculos-colmena acaso premiados por el mundo académico. 





miércoles, 8 de mayo de 2019

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación del planeta (XIII).



Sigue la búsqueda del paso. Tormentas. Fugas. El hallazgo.

“Enseguida que entramos en sus aguas, que se creía que no era más que una bahía, el capitán envió dos navíos, el San Antonioy laConcepción, para averiguar dónde desembocaba (…) Por la noche sobrevino una terrible borrasca que duró 36 horas y nos obligó a abandonar las anclas, dejándonos arrastrar por la bahía a merced de las olas y el viento. Los otros navíos (…) esperaban encallar de un momento a otro; pero en el instante en que se creían perdidos vieron una pequeña abertura, que tomaron por una ensenada de la bahía, donde se internaron; y viendo que este canal no estaba cerrado, continuaron recorriéndolo y se encontraron en otra bahía, en la cual prosiguieron su ruta hasta que se encontraron en otro estrecho, del que pasaron a otra bahía mucho más grande que las precedentes. Entonces, llenos de alegría, en vez de ir hasta el fin, juzgaron conveniente volverse para dar cuenta al capitán general de lo que habían visto. 
Dos días pasaron sin que viéramos reaparecer a los dos navíos que se enviaron (…) por lo que creímos habían naufragado. Pero mientras estábamos en esa incertidumbre (…) los vimos venir hacia nosotros, singlando a toda vela y con los pabellones desplegados. 
Al entrar en la tercera bahía (…) el capitán general envió dos navíos, el SanAntonioy la Concepción, por el estrecho del siroco a ver si salía a mar abierto. El primero zarpó en seguida y reforzó las velas sin querer esperar al segundo (…) porque el piloto tenía la intención de aprovecharse de la oscuridad de la noche para deshacer el camino recorrido y volverse a España por la misma ruta que acabábamos de hacer.
Este piloto era Esteban Gómez. (…) Encadenaron y hasta hirieron al capitán del navío, Álvaro de Mezquita, primo hermano del capitán general, y así le condujeron a España. La San Antoniopor la noche dio la vuelta y se dio a la fuga por el mismo estrecho.” [Esteban Gómez fue encarcelado a su llegada a España. En 1524-1525 participó en una expedición de búsqueda del paso del Noroeste.] 
“Habíamos entrado en el canal del garbino con los otros dos navíos y llegamos a un río que llamamos de Las Sardinas, a causa de la inmensa cantidad que vimos de estos peces. Enviamos una chalupa (…) Los marineros de la chalupa volvieron al tercer día, y nos comunicaron que habían visto el cabo en que terminaba el estrecho y un gran mar, esto es, el Océano. Todos lloramos de alegría.”

viernes, 12 de abril de 2019

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación de planeta (XII).



Tempestades. Embocadura del paso al Mar del Sur (Pacífico), futuro Estrecho de Magallanes:

[Septiembre de 1520] “Toda la escuadra estuvo a punto de naufragar a causa de los furiosos vientos que soplaron y de la mar gruesa. Pero Dios y los cuerpos santos nos socorrieron, salvándonos. 
(…) Continuando nuestra ruta hacia el Sur, el 21 de octubre, hacia los 52 grados de latitud meridional, descubrimos un estrecho que llamamos de las Once Mil Vírgenes, porque fue el día que la Iglesia les consagra. Este estrecho, como pudimos apreciar en seguida, tiene cuatrocientas cuarenta millas de largo, o sea ciento diez leguas marítimas de cuatro millas cada una, y media legua de ancho, poco más o menos, y desemboca en otro mar, al que llamamos mar Pacífico. Está el estrecho rodeado de montañas muy elevadas y cubiertas de nieve; es muy profundo, hasta el punto de que, aun estando bastante cerca de tierra, no encontraba el ancla fondo en veinticinco o treinta brazas. 
Toda la tripulación creía que el estrecho no tenía salida al Oeste, y que no sería prudente el buscarla sin tener los grandes conocimientos del capitán general, el cual tan hábil como valiente, sabía que era preciso pasar por un estrecho muy escondido, pero que había visto representado en un mapa hecho por el excelente cosmógrafo Martín de Bohemia.”  

domingo, 31 de marzo de 2019

Cuando el mundo fue suyo



En el s. XIII, con Temuyín Gengis Kan a la cabeza, los mongoles se lanzaron a la conquista del mundo. 
En unos pocos años, los jinetes-arqueros de las estepas dominaron casi toda Asia, se acercaron a África y se plantaron a las puertas de Europa occidental.
Eduardo Gil Bera recreó en la novela-poema Cuando el mundo era mío el espíritu de esos guerreros nómadas que pasaron por la historia del mundo con el poder y la fugacidad del trueno. Y luego, el olvido.
Aquí su hermoso principio:

“Hubo un tiempo en que los hombres creyeron que el centro del mundo coincidía con la plaza del mercado. Así pensaban los habitantes de las ciudades abominables. Les dimos caza, los exterminamos, ya no viven. Ni siquiera llegaron a saber que nosotros existíamos mucho antes que ellos.
     En la parte de la tierra donde muere el sol, también creían muchos que Europa regía el universo. Pero en la época en que nosotros hacíamos las larguísimas cabalgadas de mar a mar, Europa era un rincón de bosques y pantanos en el extremo de nuestros pastos. Sus habitantes eran bestiales, blancos y repulsivos, se hacinaban bajo montones de leña seca y dormían siempre presos en el mismo lugar maloliente.
     Los hombres de la mano derecha, donde muere el sol, eran despreciables y pestilentes. Creían que un dios condescendiente y flojo se dedicaba a contemplar sus detestables seres, ponía en sus manos el destino y les regalaba la fortuna. No conocían a Tengri el Irritado, ni tenían noticia del emperador Oceánico.
     Lo ignoraban todo, se limitaban a amontonarse en sus ciudades. Nosotros los cazamos como a ovejas encerradas, igual que el lobo caímos sobre ellos.
     Cuando decidí convertir al mundo en un solo pastizal donde nomadear sin límites, todos sabían que nací apretando en la mano un botón de sangre del tamaño de una taba de cordero y eso significaba que tendría un destino de héroe.
     Cincuenta inviernos más tarde, cerré los ojos y dejé a mi hijo el mundo, con más pasto, ganado y poder de los que ningún hombre tuvo antes, ni tendrá después.”

viernes, 22 de marzo de 2019

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación del planeta (XI).




Puerto de San Julián. Patagones. Complot. Ajusticiamientos. Naufragio.
(Julio de 1520)

“Nuestro capitán llamó a estos pueblos patagones. Pasamos en este puerto, al que llamamos San Julián, cinco meses, durante los cuales nos sucedieron múltiples cosas (…) Apenas anclamos en este puerto, los capitanes de los otros cuatro navíos tramaron un complot para asesinar al capitán general (…) El complot fue descubierto: Juan de Cartagena fue descuartizado y Luis de Mendoza apuñalado… [en realidad Cartagena fue abandonado en el puerto de San Julián y probablemente el descuartizado después de muerto fue Luis de Mendoza, y también fue ejecutado Gaspar de Quesada]… 
El navío Santiago, que se había destacado para reconocer la costa, naufragó entre los escollos; sin embargo, toda la tripulación se salvó de milagro. Dos marineros vinieron por tierra al puerto donde estábamos para hacernos saber el desastre, y el capitán general envió inmediatamente algunos hombres con sacos de bizcocho. La tripulación permaneció dos meses en el sitio del naufragio para recoger los restos del navío y las mercancías que el mar arrojaba periódicamente a la orilla, y durante todo ese tiempo se enviaron víveres, aunque la distancia era de 24 leguas, es decir unas cien millas y se invertían cuatro jornadas en el viaje; el camino era incomodísimo y fatigoso, entre espinos y malezas, entre las que había que pasar la noche, no teniendo más bebida que el hielo, al que había que machacar, cosa que costaba gran trabajo.
En cuanto a nosotros, no estábamos mal en este puerto; había una clase de mariscos muy largos que llamábamos ‘mejillones’, mas no son comestibles; otros contenían perlas, pero muy pequeñas. Encontramos también avestruces, zorros (…) Asimismo, hay árboles de los que se extrae incienso.”

domingo, 10 de marzo de 2019

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación del planeta (X).



Puerto de San Julián. Invierno. Indígenas. Hombres y mujeres.

(...) Transcurrieron meses sin que viéramos ningún habitante del país. Un día (...) un hombre de estatura gigantesca se presentó ante nosotros (...) El capitán envió a tierra a uno de nuestros marineros  (...) en señal de paz y amistad, lo que fue muy bien comprendido por el gigante , quien se dejó conducir a una isleta donde el capitán general había bajado (...) Dio muestras de gran extrañeza al vernos y levantando el dedo quería sin duda decir que nos creía descendidos del cielo (...) El capitán general ordenó darle de comer y beber, y entre otras baratijas le regaló un espejo grande de acero (...) El gigante retrocedió tan asustado que derribó a tres o cuatro de nuestros hombres que le rodeaban (...) Vinieron otros (...) Los nuestros les invitaron por señas que pasaran a nuestros navíos (...) Vinieron, en efecto; mas los hombres, que no tenían más que su arco y sus flechas, habían cargado todo sobre sus mujeres como si fuesen acémilas. [El narrador hace notar, como lo harán otros cronistas viajeros posteriores, que cuanto menos civilizadas son las sociedades más maltratadas son las mujeres.]

viernes, 22 de febrero de 2019

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación del planeta (IX).



Hacia el sur. Más caníbales; tragedia. Río de la Plata. Tempestad. Puerto de San Julián. 
Refiere Pigafetta:
 
"(...) Después emprendimos de nuevo nuestra ruta y costeamos el país hasta los 34º y un tercio de latitud meridional, donde encontramos un gran río de agua dulce. Aquí habitan los caníbales o comedores de hombres (...) 
En este río hay siete islitas; en la mayor que llaman cabo de Santa María, se encuentran piedras preciosas. Antes se creía que no era un río, sino un canal por el cual se pasaba al mar del Sur; pero pronto se supo que no era más que un río que tiene diecisiete leguas de ancho en su desembocadura [se trata del actual Río de la Plata]. Aquí es donde Juan de Solís, que como nosotros, iba al descubrimiento de tierras nuevas, fue comido por los caníbales, de los cuales se había fiado demasiado, con sesenta hombres de su tripulación.
Costeando esta tierra hacia el polo antártico, nos detuvimos en dos islas que encontramos pobladas solamente de gansos y de lobos marinos [pingüinos y leones marinos] (...) 
Sufrimos una terrible tempestad en medio de estas islas durante la cual los fuegos de San Telmo, de San Nicolás y de Santa Clara se vieron muchas veces en la punta de los mástiles (...)
Alejándonos de estas islas para continuar nuestra ruta, llegamos a los 49º y medio de latitud meridional, donde encontramos un buen puerto [Puerto de San Julián], y como el invierno se aproximaba, juzgamos a propósito pasar allí la mala estación." 
[y ya estamos en el 31 de marzo de 1520]

viernes, 15 de febrero de 2019

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación del planeta (VIII).



En las costas brasileñas. Antropofagia. Mujeres.
Refiere Pigafetta:

“Los indígenas no son cristianos pero tampoco son idólatras, porque no adoran a nada; el instinto natural es su única ley (…) Al verlos tan negros, desnudos completamente, sucios y calvos, se les hubiera tomado por marineros de la laguna Estigia (…) Comen algunas veces carne humana, pero solamente la de sus enemigos (…) por una costumbre que, según nos dijeron, empezó entre ellos de la manera siguiente: Una anciana tenía un solo hijo, que fue muerto por enemigos; algún tiempo después fue hecho prisionero uno de los que le habían matado y fue conducido a su presencia; para vengarse, la madre se arrojó como una perra rabiosa sobre él y a bocados le destrozó la espalda. Tuvo el prisionero la doble suerte de escapar de manos de la anciana y evadirse y de volver entre los suyos, a los cuales mostró las huellas de las dentelladas en su espalda, y les hizo creer que los enemigos habían querido devorarlo vivo. Para no ser menos feroces que los otros, se determinaron a comerse de verdad a los enemigos que aprisionaban en los combates, y los otros hicieron otro tanto. 
(…) Algunas veces, para conseguir un hacha o un cuchillo de buen tamaño, nos ofrecieron como esclavas una y aun dos de sus hijas. Pero no nos ofrecieron nunca a sus mujeres (…) Están encargadas de los trabajos más penosos (…) las acompañan sus maridos que son muy celosos.
(…) Las jóvenes venían frecuentemente a bordo del navío a ofrecerse a los marineros para obtener algún regalo. Un día, una de las más bonitas subió, sin duda, con dicho objeto; pero habiendo visto dentro del camarote del contramaestre un clavo de un dedo de largo, lo agarró y se lo introdujo con naturalidad y gracia entre los dos labios de sus partes naturales y se marchó. El capitán general y yo fuimos los únicos testigos de esta extraña aventura.”
[Hay que recordar que Magallanes había ordenado que ningún hombre tuviera trato con mujeres en los barcos.]

jueves, 7 de febrero de 2019

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación del planeta (VII).



Tiburones, fuegos, Brasil, intercambios…
Refiere Pigafetta:

“(…) Durante los días serenos y de calma, unos peces grandes a los que llamaban tiburones nadaban cerca de nuestro navío. Estos peces tienen varias hileras de dientes terribles y si por desgracia encuentran un hombre en el mar, lo devoran en el acto. Pescamos muchos con anzuelos de hierro; pero los grandes no son del todo comestibles y los pequeños no valen gran cosa.
Durante las tempestades vimos frecuentemente lo que se llama Cuerpo Santo de San Telmo. Una noche muy oscura se nos apareció como una hermosa antorcha en la punta del palo mayor, en donde flameó por espacio de dos horas, lo que fue un gran consuelo en medio de la tempestad. Al desaparecer, proyectó un resplandor tan grande que nos dejó, por decirlo así, cegados.
Después de pasar la línea equinoccial, al aproximarnos al polo antártico, perdimos de vista la estrella polar (…) enfilamos la proa hacia la Tierra del Verzín, en los 23 grados y medio de latitud meridional (…) Aquí nos aprovisionamos abundantemente de gallinas, batatas, de una especie de fruto parecido a la piña de pino, pero que es dulce en extremo y de un gusto exquisito, de cañas dulces, de carne de anta, la cual es parecida a la de vaca (…) Hicimos también ventajosos cambios: por un anzuelo o por un cuchillo nos dieron cinco o seis gallinas; por un peine, dos gansos; por un espejito o un par de tijeras, el pescado suficiente para comer diez personas (…) Cambiamos asimismo a buen precio las figuras de los naipes: por un rey de oros me dieron seis gallinas (…)”

viernes, 1 de febrero de 2019

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación del planeta (VI).



De entre todos los documentos originales que se han conservado de la primera vuelta al mundo, es el del noble italiano de Vicenza Antonio Pigafetta el único que refiere extensamente la totalidad del viaje. 
Pigafetta se embarcó en la nao Trinidad, la de Magallanes, a quien el italiano supo acercarse poco a poco y ganar su confianza, a pesar del endiablado carácter del capitán.
La primera edición conocida en castellano es de 1860. La que nosotros emplearemos es la que hizo F. R. Morcuende en 1922, corregida y adaptada.
Refiere Pigafetta:

“(…) El 26 [de septiembre] llegamos a una de las islas Canarias, llamada Tenerife (…) Nos detuvimos tres días en un sitio a propósito para hacer acopio de carne, agua y madera (…) El lunes 3 de octubre, a medianoche, nos hicimos a la vela directamente al austro, es decir hacia el mar Océano (…) Después de haber navegado muchos días a lo largo de la costa de Guinea o Etiopía, llegamos al grado 8 de latitud septentrional, donde hay una montaña llamada Sierra Leona. Tuvimos vientos contrarios, calmas chichas y lluvia hasta la línea equinoccial, y el tiempo lluvioso duró sesenta días, en contra de la opinión de los antiguos.”

viernes, 25 de enero de 2019

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación del planeta (V).



El 10 de agosto de 1519 salieron de Sevilla las cinco embarcaciones de la expedición Guadalquivir abajo. Al menos cuatro eran naos; es posible que hubiera una carabela. Presentaban dos y tres palos y castillos a popa y proa. La Trinidad era la capitana, donde iría Magallanes. Era un barco de entre 130 y 140 toneladas de la época. La mayor de todas (de un peso, sin embargo, casi igual a la anterior) era la San Antonio, comandada por Antonio de Cartagena. Luego estaba la Concepción, con Gaspar de Quesada. Algo más pequeña era la Victoria, la de Elcano, la única que logró regresar a su punto de origen, capitaneada de partida por Luis de Mendoza. Y por último, la más pequeña, la Santiago, quizás, como se ha dicho, una carabela, más maniobrable y con menos calado que las naos. 
La tripulación estaba compuesta de unos 240 o 250 hombres entre capitanes, maestres, contramaestres, pilotos, marineros, soldados, geógrafos y dos sacerdotes. De ellos, más de 150 eran españoles, 27 italianos, 24 portugueses, 15 franceses, 8 griegos y 3 alemanes. La procedencia de los españoles era mayoritariamente de Huelva, Sevilla y Vizcaya.
En Sanlúcar de Barrameda se cargaron las naves con todo tipo de alimentos y pertrechos. Fue allí donde Magallanes y otros ‘oficiales’ subieron a bordo. Zarparon hacia mar abierto el 20 de septiembre. 

domingo, 20 de enero de 2019

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación del planeta (IV).



En las Capitulaciones de Valladolid, con las que cerrábamos la anterior entrega de la primera vuelta al Mundo, se determinaba que Magallanes comandaría una flota de cinco barcos para, entre otras cosas, descubrir un paso al llamado Mar del Sur (futuro Pacífico) -conocido desde la llegada de Núñez de Balboa-, llenar las naves de especias y fijar las partes de las Molucas que quedaran dentro de la jurisdicción española. 
El otro gran capitán de la aventura, Juan Sebastián Elcano, el que completó la vuelta al mundo tras la muerte de Magallanes, era un marino de Guetaria miembro de una extensa familia de pescadores que llegó pronto a ser propietario naval. Con mucho esfuerzo Elcano reunió un capital para comprar su propio barco, el cual puso al servicio de la corona española en diversas acciones militares en el Mediterráneo (Orán o Trípoli, p. e.; en las guerras de Italia con el Gran Capitán, etc.). No obstante, no obtuvo muchos beneficios por ello (ni mucho menos los esperados); muy al contrario, se vio en el trance de empeñar su barco. No lo recuperó. Después de la malaventa fue un fuera de la ley porque estaba prohibido comerciar en el extranjero con embarcaciones armadas. Elcano, que tenía veinte y pocos años, abandonó a su mujer y a su hijo y anduvo de un lugar a otro, especialmente en Cataluña y en Valencia. A finales de 1518 se encontraba en Sevilla, donde se informó sobre la expedición firmada por el rey Carlos I. Eludió la acción de la justicia y se enroló en la expedición. Antes de la partida de las cinco naves, Elcano aparece registrado como contramaestre de la Victoria y de la Concepción, y luego como maestre de esta última.

domingo, 13 de enero de 2019

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación del planeta (III).


Fernando o Hernando de Magalhâes, luego Magallanes, era un experimentado navegante miembro de la pequeña nobleza portuguesa. Conoció aguas atlánticas e índicas y estuvo varios años en Oriente. Fue uno de los primeros en reconocer las costas de Malasia y allí se significó ya por su fuerte carácter y determinación en acciones peligrosas. Parece que no pudo llegar al corazón del Maluco (las Molucas), pero sí consiguió información importante sobre los mejores lugares de la Especiería (información que probablemente le proporcionó la afortunada expedición de su compatriota Francisco Serrao, marino al que Magallanes había salvado la vida anteriormente).
Poco después, participó en acciones mediterráneas contra musulmanes. Una de ellas le dejó una cojera permanente. A partir de sus aventuras en algunas plazas costeras africanas empezó a perder el favor de la corte lusitana. Y no se sabe muy bien la razón. Fue acusado de comercio secreto con moros. También se dice que se enfrentó con sus compañeros por la repartición de botines. En cualquier caso, vio la oportunidad de abandonar Portugal y reivindicarse como marino en la corte de Castilla, que estaba empezando a expandirse por todo el continente americano con la participación de no sólo miembros de los reinos de España, sino de otras naciones europeas siempre que fueran expertos marinos, geógrafos, cartógrafos, militares, literatos, hombres de ciencia, etc., y tuvieran algo que aportar, y ello a pesar de la decisión de las Cortes de Valladolid de no dar nacionalidad castellana a ningún extranjero (decisión temporal por la polémica sucesión del cardenal Cisneros). 
Magallanes estaba determinado como fuere a servir al nuevo y joven rey de España, Carlos I. En 1517 se casó con la hija de Diego Barbosa, teniente de alcalde de las Atarazanas y de los Reales Alcázares de Sevilla. Al año siguiente pasó a Valladolid junto con el erudito geógrafo Rui Faleiro, también enemistado con Portugal. En Valladolid estaban reunidas las Cortes con el nuevo rey. El apoyo del Consejo de Indias por acción de su presidente, el obispo Fonseca, fue definitivo para convencer al monarca de que apoyara una expedición a las Molucas en dirección contraria a la de los portugueses. Dirección desconocida. Así se firmaron las Capitulaciones de Valladolid (22-III-1518), la concesión real que, entonces sin saberlo, iba a permitir la trágica primera vuelta al mundo. 

lunes, 7 de enero de 2019

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación del planeta (II).



Las Bulas Alejandrinas (1493) del papa Borja Alejandro VI determinaron que serían de la corona de Castilla las tierras descubiertas más allá (oeste) del meridiano situado a 100 leguas-oeste de las islas Azores. Los portugueses, con su rey Juan II a la cabeza, consideraron que eso perjudicaba los intereses de su país y presionaron para tener un encuentro entre delegaciones de las dos potencias navales, España y Portugal. 
De ahí surgió en 1494 el tratado de Tordesillas (localidad de las reuniones), el cual corregía la anterior situación con el desplazamiento del meridiano 370 leguas al oeste de las islas portuguesas de Cabo Verde. De esta manera las tierras más orientales de Brasil quedarían bajo control portugués. (En realidad, Portugal nunca contempló el tratado y fue más allá de la demarcación meridiana; de ahí la extensión del Brasil de habla portuguesa.)
La demarcación del meridiano y su contrameridiano y la exploración de las tierras que debían quedar en la parte española al otro lado del mundo fue uno de los motivos de la expedición del Magallanes y Elcano. También estaba, naturalmente, el interés económico centrado en el inmenso negocio de las especias que Portugal, habiendo desbancado claramente a Venecia, iba desarrollando desde los límites del Índico, y más concretamente desde las islas Molucas, el centro de la Especiería, un archipiélago laberíntico que podía caer, aun parcialmente, en la parte española derivada del tratado de Tordesillas. 

lunes, 31 de diciembre de 2018

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación del planeta (I).



En este año 2019 que entra se cumplen 500 años de la primera vuelta al mundo en barco. Sin duda, una de las aventuras más extraordinarias y admirables de la historia.
La expedición, como dijo el mismo Elcano, “recorrió y descubrió toda la redondeza del mundo”. Sí, por primera vez.
El viaje, que duró desde el 10 de agosto de 1519 al 6 de septiembre de 1522, fue de un dramatismo sólo imaginable si tenemos en cuenta las condiciones materiales y los conocimientos de la época, pero a la vez increíble por el arrojo, valentía e inteligencia marinera de aquella gente.
España llevaba 30 años en América y ahora había demostrado la medida de la Tierra. Ninguna superstición podía ya seguir manteniendo, sin hacer el ridículo, que nuestro mundo era plano (pero siguieron… y siguen).