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martes, 10 de marzo de 2015

Gómezdaviliana (XX)


¿Cómo puede haber crítica imparcial?:

"La imparcialidad crítica sólo puede fundarse sobre la conciencia lúcida del prejuicio que ordena nuestra visión personal."

domingo, 8 de marzo de 2015

El día… ¿de qué mujer?

Hoy ha sido el día de “la Mujer”, dicen. Fabuloso. ¿Cómo pueden las mujeres inteligentes (¿lo eran todas, no?) aceptar un día dedicado a ellas así como hay días dedicados al clima, a la ballena azul, a la bicicleta, al hongo de sobremesa, al juguete sostenible, a la paz, al mono plateado, a la pulga de circo, a la risa, al gel degradable, a la libertad de las flores o al fertilizante natural? Huele a típico invento de los hombres para seguir manteniendo la ilusión de que saben qué es eso de la Mujer (¡o lo que debería ser!) y de paso creer que la adulan (para controlarla)… Y, ohh, las mujeres que los siguen; ya les vale, perfectos hombres las pobres.

De la mujer, de la “Mujer” (con mayúscula), dicen… Ah, pero, ¿qué mujer?... ¿Es plausible igualar a la mujer joven trabajadora y ¿‘liberada’? de las sociedades ricas occidentales con la abnegada y tradicional madre de familia de esas mismas sociedades, o con la mujer objeto del islam, o con la sumisa tribal africana, o con la ceremonial del sureste asiático, o con la campesina andina, o con la esquimal, o con la soldado israelí?… Ni siquiera podríamos poner de acuerdo a la rica occidental protestante con la rica profesional católica. Ni a la feminista con la antifeminista, ni a la joven con la mayor, ni a la fea con la guapa, ni a la maternal con la insumisa, ni a la madre con la hija, ni a la geisha con la escort, ni a la monja con la prolífica… ¿De quién será el día pues? ¿De todas? Mmmm… Como esto es un lío, vamos a rendir un humilde homenaje propio de hombres sensibles y sencillos, pero sobre todo propio de sinceros admiradores de eso que algunos llamamos "mujeres", en plural y con minúscula:


jueves, 5 de marzo de 2015

Derain, el retrógrado.

André Derain fue uno de esos pintores -uno de los que más- que en un momento de su vida tomó la ética creativa por los cuernos y decidió dejar de ser un pintor decorativo para ser un pintor de la tradición y de la realidad. Eso le valió la consideración de reaccionario de la pintura. Bueno. Dejó atrás el juego cromático y el efectismo fauve y se puso manos a la obra en el estudio del dibujo, la construcción y el matiz; se remontó a la pintura parietal romana y llegó hasta sus contemporáneos más sólidos, el primero Cezanne. Le adjetivaron de seco y académico. Esos calificativos aparecen en algunos diccionarios del arte. En fin. 

Es fascinante ver la evolución de su madura pintura imitativa sobrevolando la tradición como un buitre obsesivo en busca de formas que son acentos, interpretaciones o amalgamas de estilos bien cristalizados en el mundo del arte. Es el trabajo, el reconocimiento, el gusto, la sensibilidad, el saber… también el fracaso, pero siempre con un talento despierto tributando homenajes. Qué placer para la mirada son esos cuadros. Serios, densos, voluntariosos... ¿Que quedan fuera de una cultural historia de la pintura contemporánea?... Ja, ja, ja…!!  Estupendo, no hay nada como un paseo por los márgenes para reconciliarnos con el arte y volver a disfrutar.







martes, 3 de marzo de 2015

Lecciones paternas. "If…", de Kipling.


"Si puedes mantener intacta tu firmeza 
cuando todos vacilan a tu alrededor.

Si cuando todos dudan fías en tu valor 
y al mismo tiempo exaltas la flaqueza.
Si sabes esperar y a tu afán poner brida. 
O blanco de mentiras esgrimir la verdad.
O siendo odiado no das cabida al odio
 y no ensalzas tu juicio ni ostentas tu bondad.
Si sueñas, pero el sueño no se vuelve tu rey.

Si piensas y el pensar no mengua tus ardores.

Si el triunfo y la derrota no te imponen su le
y y los tratas lo mismo como dos impostores.
Si puedes soportar que tu frase sincera 
sea trampa de necios en boca de malvados.

O mirar hecha trizas tu adorada quimera 
y tornar a forjarla con útiles mellados.
Si osado arriesgas todo en un golpe de azar, 
y pierdes, y luego con bravo corazón, 
sin mentar el desastre, vuelves a comenzar.
Si puedes mantener en la ruda pelea 
alerta el pensamiento y el músculo tirante 
para emplearlo cuando todo flaquea... 
menos la voluntad que te dice ‘adelante’.
Si entre la turba conservas la virtud.

Si no te hiere amigo ni enemigo.
 Si marchando con reyes del orgullo has triunfado.

Si eres bueno con todos pero no demasiado.
Y si puedes llenar el preciso minuto 
con sesenta segundos de un esfuerzo supremo… 
tuya es la tierra y lo que en ella habita. 
Y además: serás hombre, hijo mío."
(“If…”, Rudyard Kipling)


miércoles, 25 de febrero de 2015

El estado del debate


Otro debate sobre el estado de la nación en las Cortes.
Otra vez simulando que son conservadores-liberales unos y progresistas de izquierdas otros. Otra vez haciendo ver (cada vez más a duras penas) que tienen intereses enfrentados. De nuevo echando mano a las consignas de viejo cuño y a la vez reprochando la falta de sentido de la realidad del contrario. Todo cual cromos intercambiables cuando se invierten los papeles de gobierno y oposición.
Los dos partidos principales siguen manipulando el temor de que el otro crece y es su enemigo ideológico, y siguen jugando al enfrentamiento cuando saben que lo único positivo sería una coalición entre los dos. Coalición de Estado para acuerdos mínimos en los ámbitos básicos: laboral, judicial, autonómico y educativo. El mínimo sentido común denominador. La actual dinámica política del país -lúgubre, de gestos frentistas, repetitiva- daría un salto de optimismo. Pero éstos tienen otra empresa. Son partidos tradicionales. Viven de la acción aparente y la fricción ficticia. Y no se trata de corrupción; la corrupción es lo de menos. Por un lado, el viejo partido de la izquierda sufre el largo drama de su lento desgaste por falta de contrario real… Que se desengañen, ya no existe ‘aquella’ derecha. Por otro lado, el no tan viejo partido de la no-derecha hace ver que conserva unas esencias cifradas en valores que en realidad son superestructuras en crisis a la vez que habla de eficacia y se apega a la realidad económica de un mundo en progresión globalizadora (en eso le toma ventaja a la izquierda), pero metiendo bajo la alfombra espacios virtualmente irrecuperables de inadaptación, ineficacia y marginalidad. No es muy difícil ver que, en el fondo, esos dos polos son parecidos, con el matiz de que, al menos en economía (y el debate parlamentario va sobre todo de eso), la “derecha” es más progresista que la izquierda y la “izquierda” más conservadora que la derecha (esto no es nada nuevo, viene de muy atrás). Unos hablan de proteccionismo y quietud y otros de liberalismo y movimiento; sin embargo, en verdad los dos son proteccionistas y (quizás menos) liberales.

¿Acaso son éstas las últimas representaciones de un caduco bipartidismo? Confiemos en que no. Mas si así fuera, y viendo casi todo lo que hay alrededor y lo que parece se avecina, deberían llegar a un urgente acuerdo de gobierno. Porque no adivino yo un gran pacto futuro entre Podemos y Ciudadanos. 

domingo, 22 de febrero de 2015

Otra vez Golovkin

Golovkin es uno de esos luchadores que no da puntada sin hilo. Su sobrio estilo es de una eficacia poco común en el boxeo espectáculo de hoy día. Es una técnica basada en la economía de medios y en la precisión del castigo. Ni de más ni de menos; hace exactamente lo que debe hacer para ganar. Sus visiones de las peleas son panorámicas desde el principio; está allí donde debe y pega en el momento adecuado… y encima acaba fresco como una lechuga. También hay que reconocer que el martillo que tiene en los puños ayuda. Aún no se ha enfrentado a ningún boxeador que sea capaz de frenarlo medianamente.
Pues nada, que ayer, en Mónaco, retuvo sus cinturones de los medios al demoler al británico Martin Murray, el cual resistió valiente hasta el nocaut técnico del undécimo asalto.

El verdadero combate del año seria un Golovkin contra Mayweather o contra Pacquiao. Le temen. Bien, pues que le pongan delante a un guerrero mejicano de los buenos. A ver.