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viernes, 17 de abril de 2015

Gómezdaviliana (XXI)


Ay, Señor, Señor… ¿Me encontrará algún día la fe?:

“El hombre se vive a sí mismo como angustia o como creatura.”

… Y estas dos sólidas hermosuras; miguitas de pan y crimen y castigo:

“Fe es lo que nos permite extraviarnos en cualquier idea sin desasir la senda de regreso.”

“No conozco pecado que no sea, para el alma noble, su propio castigo.”


jueves, 16 de abril de 2015

Pac-Man a Eurovisión

Como ya sabe todo el mundo civilizado, el próximo 2 de mayo tendrá lugar el combate del siglo. Mayweather contra Paquiao. Los mejores libra por libra del mundo. Los mejores welter de la historia del boxeo.
El bueno de Paquiao, un tipo afable, natural y familiar, pero nacido para la lucha entre las 16 cuerdas, se ha sacado una cancioncita de la manga en la que dice que va a pelear por su sufriente pueblo. No sé si ganará al escurridizo May (yo creo que sí), pero, si no, Paquiao a Eurovisión, por favor. Esta pésima canción merece al menos un segundo premio en el susodicho festival. (Qué momentos más apasionantes de la historia nos toca vivir.) Ánimo, Manny:


sábado, 11 de abril de 2015

Rosset (II). El conocimiento imbécil.



Es casi un lugar común, pero seguramente demasiado olvidado, que el ‘saber’ y la filosofía -como observación y reflexión de todos los saberes- se mueve en un principio de incertidumbre imposible de remontar.
Olvidar esto puede llevar a la paradoja del exceso de actividad intelectual como idiotez.
Rosset nos recuerda el ejemplo ficticio de Bouvard y Pécuchet, los personajes de Flaubert, como paradigmas de obsesión por el conocimiento convertidos en símbolos de la imbecilidad. Serían parecidos y precedentes de los opinadores (conjeturadores) de hoy día. Esos que se ven con derecho a hablar de todo y a ‘decir’ cualquier cosa porque todo lo han tocado y todo les interesa… en un nivel de baja intensidad de usar y tirar.

“ El interés manifestado por las cosas de la inteligencia, como se dice en La bella Elena de Offenbach, es más a menudo indicio de una mente mediocre que de una mente sagaz.”

“Señalaré también que el absurdo inherente a esa voluntad de inteligencia consiste ante todo en conceder más valor a la representación de las cosas que a experimentar esas mismas cosas.”

Frase esta fundamental para discernir lo que es el saber (o sea, el ‘sabor’) de las cosas de la noticia de las cosas.
Y sí, con la edad uno comprende que sabe las cosas (algunas pocas cosas, muy pocas) porque tiene lugar un proceso sintiente o, por el contrario, que conoce las cosas, pobre y simplemente (prácticamente a nivel nominal).

¿Quién, que no sea un talento severo, claro y manifiesto, ha podido escapar a este género monumental de idiotez? …

viernes, 3 de abril de 2015

Tenebrae. Gesualdo.

Tenebrae factae sunt… el responsorio V de la feria sexta de la ‘oscuridad’ de la Semana Santa de Carlo Gesualdo.
Qué mejor música para el claroscuro desasosegante del Oficio de Tinieblas.
La polifonía del infortunado uxoricida Gesualdo se convierte en un dolorido espasmo apenas contenido… Su genio musical está al servicio de una expresividad disolvente, de una búsqueda en el vacío sin descanso ni solución que se sorprende a sí misma a cada instante, pero que milagrosamente no se aparta ni un momento de una sobrecogida belleza… apenas humana.
Esta polifonía se puede escuchar una y otra vez… Nunca te haces con ella. Se diría que cada audición es una renovación penitencial que quiere borrarse a sí misma. Como si la torturada conciencia de asesino del mismo Gesualdo quisiera desaparecer. La polifonía del escalofrío.

“Desde que los judíos crucificaron a Jesús
las tinieblas cubrieron la Tierra.
Y Jesús, hacia la hora nona, gritó:
¿Dios mío, por qué me has abandonado?
E inclinando la cabeza
rindió su alma exclamando con fuerte voz:

En tus manos encomiendo mi espíritu.”


jueves, 2 de abril de 2015

Camino del Calvario


En este cuadro (probablemente de El Bosco), Camino del Calvario, que en principio parece la representación de un carnaval grotesco, se muestran todos los judas, los herodes, los caifás, los pilatos, los pedros y otros tipos mucho peores; toda esa humanidad eterna que siempre está dispuesta a linchar la bondad, la delicadeza y la palabra. Son las inmortales fealdad y estupidez. Son los prejuicios destructores. Antes, ahora y mañana serán iguales y tendrán los mismos rostros regocijados.

Arriba a la derecha, el buen ladrón con expresión de angustia mortal. El criminal malo, abajo a la derecha, sigue en sus trece. La Verónica con el lienzo vuelve el rostro a la turba. El cireneo eleva el madero hacia arriba. Jesús, en medio, sereno y triste, como en el corazón de un ciclón, cumpliendo con su destino.