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martes, 26 de enero de 2016

Poemas al box (VII)




Golpeaba como si fuera un llanto,
y cada golpe me llenaba
con más incomprensión casi por todo.

Vaciaba el agua negra
de en el pecho un naufragio. 

Pero había unos ojos
de un insondable amor ahí arriba
a los que nunca, nunca, podía llegar.

Eran la llama
que iba a salvar a mi ceniza.

Alzando el vuelo, deslumbré.
Pero nunca, nunca, llegué.

Mas líbranos del mal...

domingo, 24 de enero de 2016

“Anábasis de Alejandro Magno” (I)



La Anábasis de Alejandro Magno (o aventura o expedición hacia el interior de A. M.) es la obra más célebre de Flavio Arriano, discípulo del estoico manumitido Epícteto.
Arriano estuvo activo durante la primera mitad del s. II d. C. Esta obra, influencia de las conquistas del emperador Trajano en Partia, es la más completa y fiable fuente histórica antigua sobre el genio macedonio.

Tras la entrada en Tebas, justo antes de penetrar en Asia, el célebre asunto de Píndaro. Caprichos del conquistador. Dureza y sensibilidad:

“(…) pareció bien a los aliados [de Alejandro] arrasar hasta los cimientos de la ciudad (…) excepción hecha de sus lugares sagrados, así como convertir en esclavos a las mujeres, a los niños y a todo tebano superviviente, respetando sólo a los sacerdotes y sacerdotisas, así como a los que se habían mantenido fieles a Filipo y Alejandro o habían ostentado la proxenía de algún macedonio. Según dicen, Alejandro por respeto al poeta, salvó de la destrucción la casa de Píndaro, así como a sus descendientes.”


(Trad. de Antonio Guzmán Guerra.)

martes, 19 de enero de 2016

"Tempestades de acero" (I)



Un jovencísimo Ernst Jünger escribe sobre la I Guerra Mundial desde la primera línea de combate. Sus observaciones y reflexiones son las de un guerrero que hace lo que tiene que hacer, pero sin perder nunca la razón ni el sentido de la justicia. Estoicismo, comprensión del deber, distanciamiento, coraje y ecuanimidad le permiten forjar un espíritu libre y no tener que rendir cuentas ni pedir disculpas atormentando su mente en medio de aquel exterminio. Maravillándose de la realidad cada día -ya desde el espanto, ya desde el placer- y manteniendo la curiosidad intacta dentro del horror comprende sin miedo la existencia como revelación de un enigma sin fin.


“(…) En la guerra he aspirado siempre a contemplar sin odio al enemigo, a apreciarlo como hombre de acuerdo con su valor. Me he esforzado en buscarlo en la lucha para matarlo y no he esperado de él otra cosa. Pero nunca he pensado que fuera un ser vil. Cuando más tarde cayeron en mis manos prisioneros, me sentí responsable de su seguridad y procuré hacer por ellos todo lo que estaba a mi alcance.”

sábado, 16 de enero de 2016

"¿Quieres aventarte un jale?"

Los mexicanos siguen manteniendo viva la larga tradición del romance criminal con los narcocorridos, cuyo origen se remonta a los corridos tequileros fronterizos de cuando la Ley Seca norteamericana.
Los narcocorridistas cantan bien y escriben buenas letras. Cuidan la propaganda y les sale el producto. A partir de los años -30 ya se hablaba de drogas en las canciones, y se criticaba el crimen, pero a partir de los -80 la cosa fue cambiando. Los jóvenes siguen estas canciones por cientos de miles; la sentimentalidad y el glamour del mal se va renovando y por eso a muchos críos no les cuesta nada “aventarse un jale” y a partir de ahí seguir a la “plebada que mantiene el tiro arriba”. Tremendo. Qué guerra más difícil para la legalidad. Y para la educación. Y en realidad, todo el mundo sabe que hasta que no se despenalicen las drogas a nivel general la guerra seguirá con toda su brutal insistencia. Lo curioso es que no pocos narcocorridistas mueren asesinados también de la peor manera. En ese mundo nadie está a salvo. Seguramente por eso los grupos más conocidos residen en California, desde donde se va renovando el género.
¿Cómo vivirán esta moda musical las víctimas de los criminales?...

Éste es uno de los más pinches narcocorridos versión heroica (yo diría del nuevo Movimiento alterado) que conozco:


miércoles, 13 de enero de 2016

El mar de Russian Ark

Las coplas de Jorge Manrique en este precioso final de Russian Ark. Pero que no nos cause temor ese gélido mar final en tinieblas. Nada de melancolía. Nada de pesimismo… como mucho, como decía Chesterton, el de una dulce tarde de domingo. Porque estamos destinados a navegar por siempre. A vivir para siempre.

Otra vez Sokurov, sí.


jueves, 7 de enero de 2016

Gómezdaviliana (XXVIII)



¿Sabré ser paciente y librarme algún día de la comodidad de las ideas?…

"La inteligencia no tiene peor enemigo que la impaciencia, que imprudentemente libera el automatismo lógico de la idea."