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martes, 7 de abril de 2020

La ciudad vacía

Hay una mezcla entre dolor y felicidad.
Este maldito virus nos ha acercado a ello.
A uno de los sueños de todos los hijos del purismo formal y la soledad.
Salimos a verla.
A pasearla.
Y es éxtasis. 
La ciudad vacía.
La ciudad ideal.
Hay un jabalí mirando su reflejo en un escaparate de perfumes.






domingo, 15 de septiembre de 2019

El paraíso (en la tierra) era esto


(No puede pasar más tiempo. Tengo que hablar de este restaurante.)
El Bodegón Azoque de Zaragoza es un lugar para la felicidad. Su ambientación, de una ruralidad arcaica con colores ocres, maderas viejas y reflejos ámbar, te envuelve en un acogedor abrazo que te prepara para una extraordinaria oferta de maravillas gastronómicas. Platos elaborados. Y platos puramente caseros. Desde los tradicionales de cuchara que creíamos perdidos en restaurantes de categoría a los clásicos de pescados y carnes, pasando por todos los imaginables vegetales de temporada. La mejor materia prima. La cocina sabia sin excesivas complejidades. Los nombres claros, sin títulos que oculten su verdad. Y como no podía ser de otra manera, una gran bodega. 
En Azoque no tienes que gastar mucho para comer muy bien. Entre semana hay un menú asequible que es habitualmente grandioso: nunca he comido unas humildes borrajas tan deliciosas, tomates tan sabrosos, atún rojo tan en su punto o arroz caldoso de pescado con vegetales tan intenso; nunca he bebido vino de tanta calidad (y siempre botella entera) por tan poco dinero. Aquí he descubierto vinos de la tierra, a los cuales yo no era muy aficionado, que quedan en la memoria. Hay también postres para cualquier paladar y capricho; se lo pueden imaginar... sólo diré que tienen el mejor pastel ruso. Y, casi todo ello, repito, en el menú. 
El trato está a la altura de su calidad gastronómica; amabilidad sin afectación, simpatía discreta, acción precisa al servicio del cliente. Además, el personal es sumamente inteligente porque, por si fuera poco, nos regala -y se regala- la mejor música. Jamás he escuchado en ningún otro local gastronómico del mundo una selección de música clásica tan gustosa, ¡y de gustos hablamos! Polifonía renacentista del s. XVI, el primer laúd barroco, los conciertos más bellos de Vivaldi o Corelli, los cuartetos de Haydn más emotivos, joyas olvidadas de Mozart y Beethoven, etc. 
En fin.
Si uno tiene la suerte de ir en buena compañía experimentará la sensación de haber conocido el paraíso en la tierra. No mucho más se le puede pedir al mundo. 
Hemos sido felices en Bodegón Azoque. Lo seguiremos siendo mientras se pueda.

sábado, 26 de enero de 2019

Clément Rosset; destruye, aún, toda esperanza.


Cuando te enteras tardíamente de la muerte de alguien a quien no has conocido pero has tenido presente en tu vida es como si no hubiera muerto tanto. La línea entre vida y muerte se hace más difusa. Ya no estaba vivo, pero para ti estaba vivo. Ahora está muerto, pero no está tan muerto. Es lo que pasa con los que hemos considerado maestros.
Vivo aislado, retirado en un bosque, y me entero ahora, después de muchos meses, de la muerte de Clément Rosset, un personaje cuya obra ha aparecido en este blog en diversas ocasiones. 
Rosset fue un pesimista desesperado que alcanzó la gracia de vivir, la “alegría”, a base de reflexionar la existencia como quien vive de verdad, sin la más mínima impostura ni pedantería cultural. Su develación de los dobles de la realidad que todos nos creamos por miedo a mirar la verdad desnuda le llevó a ese estado de gracia trágica -era el representante de eso que se dio en llamar con el bello nombre de “filosofía trágica”- que permite superarlo todo precisamente porque ha visto, sin apartar la mirada, el vacío que hay en el fondo de toda vida. Y no hay vida si no se acepta el horror. 
Rosset, como buen trágicoalegre, admiraba el modo de ser y vivir español. Rindió reiterados y jugosos homenajes a nuestro país. Vamos a devolverle el favor (y no será el último) recordándole con uno de ellos extraído del libro Le choix de mots:

“(…)  Esta asimilación del ser a su apariencia explica la naturaleza de la alegría española: alegría a menudo desconocida por el extranjero, que no retiene de España más que la violencia de los instintos y el sentido del drama, mientras que una excepcional alegría de vivir constituye, en realidad, el rasgo más importante y remarcable. La fuerza de esta alegría ocupa, paradójicamente, la amplitud de su resignación trágica, la desesperanza de saber que ningún socorro exterior vendrá a confortar la realidad viva e inmediata. Es esta ausencia de esperanza la fuerza suprema que permite vivir sin problemas en la mismísima pobreza, acomodado a todo e inmerso en lo peor. Quien no espera nada se asegura de no ser nunca decepcionado y podrá, sin reticencia ni sospecha, entregarse a la alegría.” 

¡Quién fuera español!, Clément.

martes, 1 de enero de 2019

Nuevo Concierto de Año Nuevo. Pasodobles.

Propongo al mundo un concierto de año nuevo compuesto exclusivamente por pasodobles. Creo que podría llegar a desplazar el de Viena; aunque, naturalmente, no sería ésa su intención. 
La exaltación del pasodoble, tan rítmico –y más- que los valses y marchas vieneses, con su combinación de alegría festiva y melancolía plebeya, forzosamente conquistarían al mundo para empezar el año con buen pie. Evitarían la cursilería, el kitsch y también el estiramiento vienés. 
Los conciertos, retransmitidos, repito, al mundo entero, se podrían hacer en el Teatro Real de Madrid y el Liceo de Barcelona. Y alternando. Por supuesto, con orquesta sinfónica.
Habría clásicos inamovibles, como Suspiros de España, que sería el equivalente del Danubio Azul, o Paquito el Chocolatero, que haría de trasunto de la Marcha Radetzki. Y muchos más.
Lo dicho, éxito universal asegurado.





martes, 12 de junio de 2018

El ángel sobrio


Ahora se cumplen 38 años de la muerte en Roma de Ángel Sanz Briz, embajador español en Budapest, uno de los héroes más sobrios de la II Guerra Mundial.
Salvó a más de 5.200 judíos de una muerte segura en los campos de exterminio.
Empezó su tarea casi en solitario y se puso en contacto con las redes de iniciativa hebrea de salvamento para el pueblo judío. La diplomacia española de entonces había cambiado su precaución inicial por el apoyo a su tarea, pero el diplomático tuvo que debatirse entre las SS, la Gestapo, los Cruciflechados… más celosos del exterminio, si cabe, que los nazis alemanes. Empezó a proteger a los niños, luego a los judíos sefardíes y finalmente a todos los judíos que pudo intentando confeccionar documentación española en la que se justificaba (inventaba) que eran todos sefardíes, o sea, de origen español y españoles de pleno derecho basándose en el decreto promulgado en diciembre de 1924 por el régimen de Miguel Primo de Rivera. Pero como en Hungría casi no había sefardíes tuvo que construir una ficción sobre las relaciones de los sefarditas en toda Europa. 
Posteriormente, Sanz Briz apenas hizo ninguna declaración de su extraordinaria labor. Nunca se exaltó a sí mismo. No habló del peligro que corrió y de la violencia y el horror en el que tuvo que trabajar con solvencia y sin descanso. Salvó a 5.200 personas de una muerte segura. Un héroe sobrio.

sábado, 3 de febrero de 2018

"La Peste." Esa ignorancia.



Estoy muy cansado de que individuos, grupos, profesionales, guionistas, escritores, gente del espectáculo (podríamos añadir profesores), etc., de enorme proyección mediática se pasen por el forro el más mínimo conocimiento de la historia. 
La inteligente Mª Elvira Roca Barea pone en su sitio a los lerdos que producen, desde el prejuicio y la ignorancia, hiperpublicitadas series millonarias:

"La peste es la ignorancia. Eso es lo que verdaderamente acabará con el hombre». Sólo por esta frase merece la pena ver la serie. Cuesta trabajo encontrar ejemplo más acabado de profecía autocumplida.
Hay que comenzar haciendo caso omiso a detalles de atrezzo que se clavan como aguijones, verbigracia, esas velas rojas. Nada menos que rojas, con lo caro que era teñir la cera. Se ve que había rebajas en el Todo a un euro (antiguo Todo a cien; conviene aclararlo para los que tengan poco sentido de la Historia) de la esquina. Hay luces encendidas por todas partes y a todas horas, incluso de día. En el cap. 4, en casa de una muchacha tan pobre que decide prostituirse, hay más de seis al mismo tiempo, con el sol entrando a raudales por la ventana. Y lo mismo en el hospital. Que lo único que les faltaba a los pobres religiosos que sustentaban los hospitales con limosnas era gastarse el dinero en velas para tenerlas encendidas de día. Esto ya no es mayor o menor conocimiento de la Historia. Es puro sentido común. 
Cuando afronta el cap. 2 el espectador avisado ha comprendido ya que estamos todos: el irremediable cura que maneja en las sombras toda la trama (¿saben los creadores de la serie de dónde viene este personaje y que lo han heredado?), el oro como única obsesión de los españoles en el Nuevo Mundo, la incapacidad nacional para la industria y los negocios... Esto, claro está, viene aderezado a la posmoderna con su sexo, su gay, su poquito de género y su canesú. En la fábrica de añil escuchamos lo que requiere la puesta en escena de esta Sevilla roñosa y repugnante: «Se exporta a Flandes. Debe ser de las pocas fábricas sevillanas que exporta algo». Pero resulta que se exportaban muchas manufacturas locales desde ese puerto: loza, paños, libros, vino, sal... y hasta sofisticados productos farmacéuticos trasatlánticos como la quinina, que era el no va más de la medicina de la época. Cualquier profesor de historia de instituto de Sevilla hubiera podido informar a los autores, que probablemente no sabían que necesitaban ser informados. Porque como muy bien señalan: «La peste es la ignorancia. Eso es lo que verdaderamente acabará con el hombre».
Los vericuetos teológicos del cap. 3 son para asustar. Naturalmente el protagonista vive perseguido porque es el impresor que alumbró la famosa Biblia del Oso y estuvo relacionado con un grupo protestante local: «casi todos tuvieron tiempo para escapar a Ginebra, yo no». Pues no le arriendo la ganancia, porque si hubiera podido, como pudo Servet, ir a buscar refugio en los faldones del calvinismo, le hubiera ido bastante mal. Primeramente le hubiera sido imposible ir a emborracharse en los mesones, cosa a la que es muy aficionado. Estaba el alcohol muy prohibido en Ginebra. Tanto que tuvieron que cerrar todas las tabernas. Pero en el caso de que lo hubiera conseguido y proclamado alegremente a gritos, como hace el protagonista, que «Dios está en todas partes... en las frutas, en los pechos de las mujeres (...), en las música y los órganos (...). Todo es Dios», los diáconos de Calvino lo hubieran quemado varias veces. La primera por borracho. La segunda porque la música (y hasta el toque de campanas) estaba prohibida en Ginebra, y la tercera por panteísta. Confundir a Dios con sus criaturas es creencia intolerable en la Cristiandad oriental y occidental, entre católicos y protestantes, entre musulmanes y judíos. Cabe preguntarse si quien escribió el monólogo del mesón cree que lo dicho es cosa remotamente protestante. Posiblemente no le surgió la duda y no sintió la necesidad de preguntar. Hay en España muy buenos protestantes que, como el profesor de instituto, le hubieran sacado gustosamente del error. 
En el mar de tinieblas católicas en que le ha tocado vivir, el médico (confusamente tocado con un gorrito que recuerda la kipá judía) se queja con amargura: «Son piñas. Una fruta de Indias. Los indios la utilizan para cicatrizar heridas... Si la Iglesia supiera todo esto lo quemaban todo conmigo dentro. Por brujo. Con la mitad de todo lo que aquí hay se podrían curar más de cien enfermedades y, sin embargo, tengo que esconderlo». Qué lamentable error de localización. Si lo que apetece es quemar brujas no es a Sevilla donde hay que ir a rodar, sino a Ginebra o a cualquier territorio germánico o protestante en general. Por miles. Y ya no hace falta ni tirar de bibliografía para informarse. Basta con la socorrida y democrática Wikipedia. Búsquese «caza de brujas» y luego el apartado «Distribución geográfica».
En fin, tengo más de 10 páginas de disparates que no hay espacio para comentar. Pero hay dos que no se pueden dejar pasar: la traca final quemando herejes en un Auto Sacramental y la frase del último capítulo a modo de colofón de todo lo anterior. España produjo exactamente 12 mártires para el protestantismo,los cuales han dado lugar a tantos libros, comentarios y menciones que parecen doce mil. Los mártires católicos que produjo el protestantismo pueden competir con la guía de teléfonos de una ciudad mediana. Y con esto llegamos a la frase genial: «Se embarcan los deshechos, los que aquí no tenían futuro, esperando volver a empezar». Hay pocas migraciones en la Historia de Occidente más supervisadas, cuidadas y mimadas que la que fue al Nuevo Mundo desde España. A Cervantes no le fue permitido viajar. ¿Por qué? Pues porque no tenía oficio ni beneficio. Había sido soldado pero ya no podía serlo tras quedarse manco. Y había que evitar que las Indias se llenaran de aventureros sin cualificar.
Así vamos educando a las nuevas generaciones en la misma idea, venerablemente antigua y muy, pero que muy carca, a saber, que la historia de España, hasta en su momento de esplendor, no ha sido otra cosa más que roña, ignorancia, corrupción, intolerancia y tinieblas. Es muy posible que el producto además se exporte y que por lo tanto se vea fuera de España. Es fácil suponer que tendrá un éxito notable en las tierras del protestantismo, porque contribuirá a reforzar la idea, tan arraigada entre ellos, de su superioridad moral intrínseca, cuasi genética. Para más inri con un producto español, que es ya como un rizar el rizo del virtuosismo en la autoafirmación. Tendrían que hacer milagros la Marca España y el Instituto Cervantes, que llevan décadas trabajando para mejorar la imagen de España en el exterior, esfuerzo pagado con el dinero de todos los españoles, para contrarrestar el efecto nocivo que La Peste va a provocar. El perjuicio es enorme y somos muchos los perjudicados, pero no parece que tengamos derecho a la querella. Movistar ganará dinero, como lo ha ganado Oro, a costa de la reputación de España que, como no es de nadie, puede ser dañada sin que se exija reparación. 
Para que se vea el asunto un poquito más claro conviene que el lector caiga en la cuenta de que son muchas las series y películas sobre el periodo Tudor, y en ninguna se menciona las horribles persecuciones religiosas que tuvieron lugar en aquel reinado del terror. Nadie ha visto nunca reflejada en las series de ficción cómo eran las atroces ejecuciones de católicos y también de cuáqueros, anabaptistas y otros: hangeddrawn and quartered, según rezaba la fórmula. De todos los que no eran anglicanos. En 1998 ganó un Oscar la hagiografía Elizabeth de Cate Blanchett. Vemos en ella a la Gran Armada de Felipe II ardiendo por los cuatro costados derrotada por los barcos ingleses y escuchamos hermosuras como esta: «Me llaman la reina virgen, sin hijos... Soy la madre de mi pueblo. Esa armada que navega hacia nosotros lleva la Inquisición en sus entrañas. Dios no quiera su triunfo o no habrá libertad en Inglaterra ni de conciencia ni de pensamiento». Llevamos siglos repitiendo lo que escribieron y fabricaron los enemigos de la hegemonía española. Siempre copiando lo que dicen pero nunca copiando lo que hacen. 
La serie está teniendo un gran éxito. Así nos va. Efectivamente, la peste es la ignorancia."

jueves, 11 de enero de 2018

Las cien responsables



Cien mujeres francesas, algunas sobradamente populares por su trabajo en pantallas y escenarios (como la siempre bella Deneuve), han dicho '¡ojo!' al ufano puritanismo delator de sus homólogas americanas (el Me too) en una declaración escrita del todo interesante que se puede leer ya en cualquier medio.
Es la diferencia entre la asunción de los riesgos y asperezas de una vida adulta (las francesas) y su no asunción por la obligación al miedo gregario y la queja colectiva (las americanas).
La declaración francesa reivindica la inteligencia y resistencia femenina, y advierte de que no todo lo que sale mal en los negocios amorosos, incluidas ofensas, debe ser considerado un ataque criminal contra la mujer por parte del hombre desalmado.
Diferencia entre pose y reflexión.
Merci les femmes!

jueves, 28 de diciembre de 2017

La tabarra de Tabàrnia



A estas alturas, al melodrama político catalán le surgen salidas de sainete tipo 'donde las dan las toman' como es la ocurrencia de Tabàrnia, en verdad interesante si los indepes unilateralistas se echaran al monte. En principio, Tabàrnia sería la vía de la Cataluña cosmopolita y constitucionalista (la Cataluña más propiamente urbana) de librarse del lastre de un régimen nacionalista alimentado por el ruralismo interior. 
Bien, pero ojo, que no sería oro todo lo que reluce. Porque Tabàrnia, con BCN a la cabeza, no sólo es representante de tolerancia, racionalidad y bienestar, conceptos que, quiero imaginar, todos los hipotéticos tabarneses sancionarían. Barcelona y paulatinamente también sus alrededores incluyen sus rotundas dosis de abuso de precios, insolidaridad y experimento financiero, empezando por uno de los ámbitos más básicos como es el de la vivienda. Barcelona es un robo. Los munícipes e inversores de toda laya de BCN han convertido la urbe en un expolio. Los munícipes con las mentiras y el cinismo que les caracteriza, y los inversores haciendo lo suyo. La marca Barcelona fashion, pura carcasa, ha sido la excusa para crear un territorio donde sus ciudadanos son exprimidos sin piedad hasta ser ahogados y expulsados de él. Por eso, Tabàrnia, que tanto podría enseñar a la Cataluña cerrada y xenófoba del interior, también debería aprender del bienestar básico de los pueblos y pequeñas ciudades tradicionalistas. Ya sé que se me argumentará que estoy mezclando churras con merinas y que es un problema de mercado y su libertad para intervenir donde le interesa y bla, bla... Y es entonces cuando uno tiene que decir que le den por culo al mercado si sacrifica el bienestar material de una mayoría de los habitantes donde opera ese mercado y sólo beneficia a los que tienen fortuna y pueden invertir provocando así una imparable escalada de precios. Estamos hablando de vivienda, no de hoteles de lujo.
Para que Tabàrnia no se convierta en una falsa Tabarra hay que decir: ¡Futuros tabarneses, reclamad una Tabàrnia libre... pero con precios gerundenses y no con precios londinenses! (Creo no ser muy insensato.) Si no, yo, antes que tabarnés casi prefiero ser un exiliado irredento de interior. 
Ojalá esto acercara a las 'dos cataluñas' y que cada una copiara lo bueno de la otra. Estamos en Navidad, ¿no? 

martes, 12 de diciembre de 2017

El caso Sijena



Una amiga que ha seguido de cerca el asunto me envía esto...
El director del Instituto de Estudios Sijenenses aclara:

"Desde el Instituto de Estudios Sijenenses "Miguel Servet" celebramos la devolución de las obras de arte que todavía no habían sido reintegradas al Real Monasterio de Sijena en cumplimiento de la sentencia del Juzgado de primera instancia e instrucción nº 1 de Huesca, que en 2015 declaró nulas las ventas de estas obras a la Generalidad de Cataluña y al Museo de Arte de Cataluña por la priora del Monasterio Sanjuanista de Valldoreix.
Considerando la intoxicación informativa que se está produciendo desde algunos medios informativos y en las redes sociales, he creído oportuno redactar un argumentario de diez puntos para aclarar algunas cuestiones. Este argumentario ha sido descargado en la página de Facebook de nuestro Instituto y está dirigido al público en general por lo que se ha intentado redactar en un lenguaje accesible a todo el mundo y con una tendencia a la simplificación:

1. El litigio de Sijena, ¿es un conflicto territorial entre Aragón y Cataluña? 
No, es un litigio estrictamente jurídico que en sus antecedentes se remonta a hace más de 20 años. Algunos políticos separatistas lo intentan utilizar para dividir a los aragoneses y catalanes, y alimentar así su proyecto secesionista. 
2. ¿La devolución de las obras es una consecuencia del artículo 155 de la Constitución? 
No, la orden de ejecución de la sentencia se dictó muchos meses antes de la aplicación del artículo 155. El juez ha exigido repetidamente y sin éxito el cumplimiento de la sentencia. Los antiguos consejeros de cultura de la Generalidad de Cataluña están siendo investigados por el Tribunal Supremo por un delito de prevaricación y un delito de desobediencia. Simplemente se ha cumplido una sentencia judicial siguiendo el procedimiento ordinario de la Ley de Enjuiciamiento Civil y éste se hubiera finalmente aplicado con o sin artículo 155. 
3. ¿Por qué se tienen que devolver las obras pertenecientes a Sijena? 
Porque las ventas de esos bienes los años 1983 y 1992 (al Gobierno catalán) y 1994 (al Museo de Arte de Cataluña) incumplieron las normas de patrimonio que les eran aplicables. No se pidieron las oportunas autorizaciones administrativas para vender bienes que estaban protegidos por estar integrados en un Bien de Interés Cultural (Monumento Nacional), ni al Ministerio de Cultura ni a la Consejería de Cultura del Gobierno de Aragón. Las ventas, por lo tanto, son nulas (no han existido), sencilla y llanamente porque en el Código Civil hay un artículo (6.3) que nos dice que los actos (incluyendo las compraventas) contrarios a las normas de obligado cumplimiento ("imperativas") son nulos. La sentencia constata también que la persona que vendió las obras de arte (la priora sanjuanista del Monasterio de Valldoreix) no estaba facultada para venderlas en nombre de la verdadera propietaria, es decir, la Comunidad de Sijena: "No fue la priora de Sijena quien interesó dichas enajenaciones, pues quien las interesó y firmó fue la priora de Valldoreix sin jurisdicción sobre el Monasterio de Sijena.", nos dice el Juzgado.
4. ¿Ha sido precipitada la ejecución de la sentencia del juez de primera instancia de Huesca? 
No. Todo lo contrario. Se ha demorado sin ninguna justificación. El cumplimiento de las sentencias se puede realizar de modo provisional y, por tanto, sin necesidad de que sean “firmes” (es decir, cuando no se recurren o, en su caso, cuando han sido confirmadas por los tribunales que estiman un recurso y ya no se quieren o pueden recurrir más). En este caso, la sentencia ha sido confirmada íntegramente por la Audiencia Provincial de Huesca este mes de noviembre. La ejecución provisional de una sentencia es algo habitual en nuestra sociedad y por lo tanto nada excepcional.
5. ¿Se puede recurrir la sentencia de la Audiencia Provincial de Huesca? 
La cuantía del pleito no excede de 600.000 euros, por lo que el recurso de casación ante el Tribunal Supremo sólo puede presentarse en casos muy limitados. Entendemos que dicho recurso no debería prosperar. En cualquier caso, la presentación de un nuevo recurso no impide el cumplimiento de la sentencia que ordena la devolución de los bienes. 
6. ¿Es incompatible la sentencia de Sijena con la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) que declaraba que el Gobierno de Aragón no podía ejercer su derecho de recompra de los bienes porque invadía las competencias autonómicas de Cataluña? 
No, la sentencia del TC resolvía un conflicto competencial entre Comunidades Autónomas, mientras que la sentencia del juzgado de Huesca se pronuncia sobre la validez o no de unas ventas. La primera se dicta al amparo del Derecho constitucional y la segunda al amparo del Código Civil (que, entre otras muchas cuestiones, regula los requisitos para que una compraventa sea válida).
7. ¿Se han devuelto todas las obras? 
No, había 97 obras. Hace unos meses se devolvieron 51, provenientes del Museo de Arte de Cataluña (ya habían perdido dos) y, finalmente, se han devuelto 43 de las 44 que faltaban, porque, según los responsables del museo leridano, "no encuentran" la que falta. Estas 43 obras se encontraban en el Museo Diocesano de Lérida porque así lo había decidido quien se decía propietaria de las mismas, la Generalidad de Cataluña.
8. ¿Corren peligro las obras por razón del traslado? 
No, era un pretexto para no cumplir con la sentencia del juez. El mismo pretexto que se utiliza también para obstaculizar la devolución a Sijena de la Sala Capitular del Monasterio que se encuentra en el Museo de Arte de Cataluña y que también ha sido decretada por un juzgado de Huesca. 
9. ¿Se puede cuestionar la capacidad de los técnicos del Gobierno de Aragón para conservar las obras devueltas? 
Sólo desde la mala fe y la falsedad se puede afirmar tal cosa. Aragón tiene sobrada experiencia en la conservación y recuperación de su patrimonio.

10. ¿Qué es lo que queremos y esperamos del futuro? 
Recuperar el Real Monasterio de Sijena como un centro histórico-cultural, espiritual y turístico, que pueda lucir todas aquellas obras de arte que le han sido arrebatadas ilegalmente o que deben volver al Monasterio porque así lo exigen sus legítimas propietarias, aplicando para ello la razón y el derecho."

Es una de las explicaciones publicadas más transparentes del asunto. 
Desde el lado contrario sólo he leído o descalificaciones e insultos sin fundamento o reivindicaciones elusivas. También hemos visto por los medios un grupo de tipos violentos (la mayoría presumiblemente iconoclastas y anticatólicos, y, claro, independentistas) reclamar como suyas unas obras que no habían visto en su vida, porque la belleza antigua sólo irrita el alma del bruto. ¿Alguno de esos ofendidos amantes del arte se acercará al municipio oscense para disfrutar cabalmente del original conjunto medieval? 

lunes, 30 de octubre de 2017

La frase necesaria

Paco Frutos, el viejo camarada comunista, despojado del todo de eufemismos y amabilidades, gritó, cual golpe de martillo revolucionario, lo que es el nacionalismo.
Nadie se había atrevido a proclamarlo antes como él lo hizo. Fue un momento esplendoroso en el que volvió a alzarse, por un instante, la honradez seca y cabreada de una izquierda perdida.
"Jo sóc un botifler contra el racisme identitari que esteu creant!!" ("¡Soy un traidor al racismo identitario que estáis creando!!"
En el min 1:



 

domingo, 29 de octubre de 2017

Otra manifestación de libres en BCN



Una más. En tres semanas.
Había banderas de España, de Cataluña, de Europa y de la II República. También banderas de diversas regiones de España. De todas. Asimismo, algunas banderas hispanoamericanas.
Era un ambiente festivo. Se respiraba alegría, libertad, integración y buen humor.
Qué diferencia con las manifestaciones ordenancistas tipo fascio de los nacionalistas.

Ya sé, ya sé. Otro día, y otro más, hablaremos del sistema democrático español. Pero antes hay que derrotar del todo a los nacionalismos.

jueves, 26 de octubre de 2017

Sociedad enferma



Muchos son los síntomas del fanatismo nacionalista estos días en Cataluña. Tanto por parte de sus políticos (principalmente) como de la ciudadanía, perdón, de la turba seguidora.
Uno de los más alucinantes ha sido el corte de la calzada barcelonesa por donde circula un bus urbano con el número 155. Grupos de individuos fanatizados se han concentrado para parar el bus. No se puede creer, ¿verdad?, pues es cierto.
Las masas independentistas van quedando atrapadas entre la locura y un inevitable resentimiento provocado por estar haciendo el ridículo permanentemente. Vaya cóctel. Es un veneno. Es una esquizofrenia colectiva. No sé cómo se puede parar eso. Más que nada porque no hay suficientes psiquiátricos.





sábado, 26 de agosto de 2017

Barcelona, de rodillas otra vez.



Veo una manifestación “unitaria” donde se observa lo deshecho y desunido que está el país por acción, especialmente, de esos ‘pacifistas’ de dirección única tan vinculados a los independentistas que se quieren adueñar del evento. Esos que llevan pancartas acusatorias contra ex presidentes españoles, contra el Gobierno, etc… ¿Cómo es posible? No veo nada contra los asesinos, contra el ISIS, contra los criminales que los apoyan o los que los justifican, contra el fanatismo religioso islamista, contra el silencio de su población. Asco, asco de una política catalana que ha fomentado el cáncer traducido en degeneración mental que padece una buena parte de su sociedad. Vergüenza y rabia por no ver el homenaje que merecían los niños, mujeres y hombres que mataron los representantes del Islam integrista.
Y uno se pregunta… ¿Si algún día asesinaran a las familias de los manifestantes portadores de esas pancartas, también saldrían mirando hacia otro lado y aprovecharían la tragedia para hacer patria y fomentar, con su paz, la estulticia y el rechazo hacia España?

Esta infeliz Barcelona arrodillada: “¿No tinc por?”. Vergüenza.  Claro que tiene miedo, y debe tenerlo… pero lo que no tiene es coraje. Y muestra, ay, otra vez, poco más que delirio e ignorancia. Como la portada de su (supuesta) revista satírica El Jueves. Pobres. Compárenla con la de Charlie Hebdo y verán la diferencia entre denuncia satírica y hacer el ridículo.

miércoles, 12 de abril de 2017

Vista herreriana



Desde el salón de mi nuevo piso veo, además de unos hermosos árboles de monte, la perpendicular fachada de un edificio en rehabilitación de inspiración herreriana. Armonía, ritmo, ortogonalidad... Orden. Difícil en una ciudad eminentemente modernista y fashion. Una ciudad, pues, tendente al capricho personal, lo decorativo, el kitsch y la inconsistencia. Pero no del todo, no del todo. Menos mal.

sábado, 25 de febrero de 2017

Sólo hay dos carnavales




El amigo Kiowa escribe, con toda la razón, acerca del ambiente de carnaval:

“(…) qué cosa tan triste un desangelado súper de barrio una tarde de sábado con las cajeras disfrazadas por decreto.”

Cierto. Esto se podría extender a todos los carnavales excepto dos:
-El de Venecia, que es puro kitsch historicista (veneciano).
-El de Rio de Janeiro, que es pura carnalidad femenina (brasileña).

Fuera de Rio y Venecia el carnaval parece, efectivamente, como esas cajeras obligadas, una triste diversión por decreto.