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domingo, 11 de marzo de 2018

500



Para celebrar el estupendo medio millar... ¡quinientos!...  iba a cagarme sobre el garrulismo ambiental general y en la aún vergonzosa política tribal nazionalista con z, pero he decidido elevarme y recordar nuestro motivo, nuestro cuadro.
Seguid así, hombre discreto y esforzado caballo. Paso a paso pisando. Roturando la tierra. Arando humildemente sin dejar de mirar el suelo. Seguid, sin pereza ni miedo.

lunes, 5 de marzo de 2018

Columnistos feminoides


Toda la molicie mental del periodismo masculino progre mantenido por diarios reconocidos y autotitulados así, ‘progres-istas’, se derrama ahora a propósito de la huelga feminista del día 8 de marzo.
Se leen tantas cosas grotescas. Pseudo consignas forzadas, ridículas, de esas que intentan subirse a la temperatura del lugar común que toca y a la cursilería mezclada con la vehemencia chocarrera que ha ido creando el lobby feminoide. Tonto el último.
Pero uno de los escritos que más me ha llamado la atención es el de un columnista abonado a uno de los grandes diarios (décadas funcionariales aburriendo a sus lectoras y a sí mismo) que habla del horror de las principales religiones para con la mujer. Y ahí las mete todas; a las religiones y a las mujeres. ¡Al bulto, chaval, al bulto, revienta lo que puedas y contenta al vulgo!
Sí, las religiones. Comentarios sobre la mujer en el Islam ni están ni se les espera, como diría aquel. Y es que la comodidad es tan grande que ahí siguen satisfechos comiendo palomitas en su sofá de 5.000 caracteres viendo pasar la vida satisfechos con sus fórmulas ideológicas de grano grueso adaptables a cualquier queja de la minoría agraviada de turno.

Pues eso, sobre todo, valentón, no digas nada del mundo islámico y el esfuerzo suicida que hacen algunas de sus mujeres para ser escuchadas por súperfeministas sordos como tú y poder acceder a nuestras libertades e igualdades jurídicas creadas por siglos de tradición cristiana.
Qué traición al viejo y digno feminismo igualitario.

viernes, 2 de marzo de 2018

Adiós a García Trevijano



Ha muerto Antonio García Trevijano a los 90 años.
Fue, en los ss. XX y XXI, el gran teórico del Derecho y de la república como sistema político. Fue el principal opositor al franquismo en su fase final y el defensor puntero del paso de la dictadura a la democracia en forma de libertad constituyente y ruptura, pero sufrió la traición del pacto de los partidos políticos que abandonaron la Junta Democrática. Mentor a ultranza de la igualdad ciudadana y de la recuperación de la democracia contra la oligarquía de partidos, luchó hasta el final por renovar la política desde su plataforma MCRC (Movimiento de Ciudadanos hacia la República Constitucional), la cual pretende continuar su obra difundiendo sus ideas.  
Sus libros sobre teoría política moderna son los únicos en su naturaleza que se encuentran traducidos en la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos.
Trevijano ha muerto cuando preparaba una querella penal contra el presidente del Gobierno  Rajoy por permitir y beneficiarse de la corrupción propia y ajena y por hacer dejación de sus obligaciones frente al golpe de Estado de los nacionalistas catalanes a quienes se sigue manteniendo mientras se amenaza, entre otras cosas, con la falta de dinero para los pensionistas.

Trevijano, purista a su manera, idiosincrático intransigente frente a los posibilismos contemporáneos, insistente dialéctico del concepto de libertad colectiva debería ser recordado al menos como un bastión contra la vulgaridad vacía del discurso político actual y sobre todo como un luchador contra toda forma de oligarquía. En un momento en que las oligarquías y tribalismos de todo tipo acosan en España, en Europa y en Occidente la rectitud de la política y su sentido profundo.

lunes, 19 de febrero de 2018

A'f'isos para el derrumbe



Ahora me doy cuenta de que la futura llegada de la Logse y demás desastrosas reformas educativas se fue anunciando, aun inconscientemente, con actuaciones puntuales que yo viví en su momento ya desde muy jovencito; por ejemplo, cuando en los dictados algunos profesores empezaban a pronunciar las uves ‘v’ como efes ‘f’. Esa cursi extravagancia fonética que sonaba así: ‘feo a la faca que fiene por la fía’ (‘veo a la vaca que viene por la vía’).

Al parecer lo pusieron de moda en su tiempo los krausistas, que, con toda su buena intención, fueron los primeros en rebajar las exigencias de la enseñanza con inventos encaminados a hacer felices a los estudiantes. Y luego…


sábado, 17 de febrero de 2018

Canción para este lunes

Hoy no me levanto yo.
Chicho Sánchez Ferlosio nos divierte con otra canción existencial, preferentemente para los lunes:




jueves, 15 de febrero de 2018

Un detalle salvable



El sábado pasado se me acercó en la calle una señora de edad avanzada, me detuvo cogiéndome por el brazo, me miró con unos ojos vivos y hermosos y me dijo expresiva:

-Dios te ama.

Yo sonreí y contesté:

-Supongo que nos ama a todos puesto que todos somos sus hijos, ¿no?

Respondió:

-No lo dudes, pero hay que llevarlo en el corazón.

Y yo seguí (viendo claramente la variante cristiana-evangélica de la señora):

-Es que yo soy de tradición católica.

Y ella, encantadora, dijo bajando la voz en tono revelador:

-¡Es igual... también te ama!

Geniales, esas señoras evangélicas.








martes, 13 de febrero de 2018

Recuerdo de Isabel Escudero (corregido)



No lo sabía. Me acabo de enterar de que Isabel Escudero murió el mes de marzo pasado.
Ya diré mucho recordando que fue la inspiradora del largo poema Bebela, de Agustín García Calvo, al que amó, irritó y apasionó, y con quien pasó los últimos años de su vida. Y Bebela es mucho, puesto que se trata de uno de los poemas-libro de amor más hermosos del s. XX. Si alguien lo duda, que lo lea y verá.
Sí, ‘pareja’ de Agustín, tal como él era, parece un imposible, pero aun así lo fue. Y no es poco mérito.
Pero Bebela (Isabel) era una poetisa auténtica que captaba al vuelo la inteligencia popular, aquella de la que sospechamos que antes por lo menos existía y que no se dejaba atrapar por las ideologías ni por la Cultura, y que cantaba con gracia y sencillez verdades, acertijos y misterios, y nos dejaba una sonrisa limpia en el alma. Así era la poesía de Isabel.
Descanse en paz esta mujer despierta y libre. (No, Isabel, parece que las feministas sindicadas no han hablado de ti; qué esperabas, ni te conocían, libre tú.)
Si hay Cielo, afortunados ángeles de ver el encuentro de Isabel con Agustín.

“Yo sé de mí
que moriré algún día;
si no lo supiera
no moriría.”

viernes, 9 de febrero de 2018

Cervantes frente a todos


Cuadros como estos (de Balthus y J. W. Waterhouse) son retirados de los museos por la mano de un extraño fantasma que recorre el mundo, representante de la santa indignación de minorías y grupos supuestamente humillados y ofendidos. … ‘Que si se cosifica a la mujer y se manipula al hombre, que si se invita a la perversión’, etc. … Es un nuevo poder moral de sociedades débiles, pero muy beligerantes que, sumadas, conforman un cuerpo de actuación muy eficaz.
Al final, por mor de ellas, todo arte libre será considerado pornográfico, será relegado a ese mundo marginal y, por ello, estará ya perfectamente clausurado por la moral de los damnificados de la tierra (damnificados no importa por qué motivos).
Todo es mito e idealismo obscurantista. Miedo. Pero el arte potente y auténtico, esto es, el que parte de la realidad para triturar sus mentiras y poner de relieve sus verdades, nobles o miserables, dulces o perversas, no se va a dejar ocultar tan fácilmente.
En nuestro país tenemos la suerte de contar con la obra de ficción que arrasa con todo mito e idealismo. La obra que, por ser pura potencia realista, jamás se dejará reducir frente a supersticiones identitarias, censuras psicologistas o moralismos ideológicos. Es la creación irreductible.
Sí, El Quijote, claro. 

martes, 6 de febrero de 2018

Beethoven. Dos perlas del "Rey Esteban".

A finales de la primera década del s. XIX la administración húngara, fiel y aguerrida súbdita de la monarquía austríaca, encargó a Beethoven un par de obras conmemorativas para la inauguración del entonces gran teatro de Budapest, regalado por la corona. Una de ellas fue la muy poco conocida aún hoy música dramática Rey Esteban (el primer rey húngaro), op. 117.
La facilidad creativa de sesgo marcial del genio sordo se puso en marcha, pim-pam-pum. ¡Pero!... ay amigos, pero en la breve y en principio convencional obra escondió Beethoven dos momentos absolutamente maravillosos dignos de su superioridad creativa.
El primero, quizás el más conocido para los muy melómanos, el primer coro femenino con orquesta de los doce números totales de la obra. Lirismo que atempera ese músculo marcial beethoveniano propio de toda su obra orquestal. Melodía jovial y danzante típica de los momentos más luminosos y alegres del genio de Bonn (y tampoco eran tantos); amor entre una suite de salón y el paso soldadesco un punto zarzuelero:



El segundo, uyyyy, la segunda perla es una marcha solemne a la manera de un equale muy breve, pero que nos pone en contacto con los momentos sublimes de su mundo tipo adagio del cuarteto op, 133. O sea, el mejor Beethoven. Solemnidad fúnebre clásica con una polifonía orquestal que mira el mundo sacro del renacimiento. Qué severa maravilla de apenas tres minutos: