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martes, 29 de octubre de 2013

La lección de Arístides



Plutarco, en el libro dedicado a Arístides de sus Vidas paralelas, llamó al ostracismo “consuelo de la envidia”.

Eso es lo que parece que ocurrió con este estratego y político ateniense apodado El Justo.
 Sobrepasar un nivel por encima de la media humana general, lo que llamaban ‘hybris’, era mal soportado por los  griegos, pues creían que podía provocar la ira de los dioses.

Y así era. Durante mucho tiempo no se enviaron al ostracismo a los injustos, ladrones o incompetentes, sino a los destacados en exceso, para que su fama no oscureciera en demasía a los otros y provocara desgracias llegadas del cielo.

Pues el caso es que se cuenta que Arístides, descrito por Herodoto en su VIII libro de historia como “el mejor y más justo hombre de los que hubo en Atenas”, cuando la votación para ver si se le desterraba de la ciudad, se encontró con un hombre que no sabía escribir bien, el cual pidió al político si le hacía el favor de escribir en el ostrakon (trozo de vasija donde marcaban el voto) el nombre de Arístides. Éste le preguntó si ‘ése’ le había hecho algo, y el iletrado respondió: “no, ni siquiera sé quién es, pero estoy harto de oír que le llamen siempre el Justo”. Entonces, Arístides, sin dudarlo, escribió su propio nombre en la cerámica.

Este tipo de corrección, esta ejemplarizante lección de humildad y de justicia aun contra uno mismo es lo que hoy deberían aprender ciertos servidores públicos sólo interesados en proteger sus privados culos. 

sábado, 26 de octubre de 2013

El fariseo y el publicano



La última lectura de este domingo (Lc 18: 9-14) nos retrata la soberbia, y más un tipo de soberbia, la soberbia religiosa, que es seguramente la peor de las soberbias y tal vez fuera el principal enemigo de Cristo.
Para ello, en una breve y aparentemente diáfana parábola, se enfrenta la clase social más respetada con la más rechazada de su tiempo; se pone en paralelo un fariseo y un publicano.

Los fariseos, los 'intérpretes' o 'separados' (en los sentidos originales del arameo perissaya y del hebreo perussim), eran esencialmente el ejemplo religioso a seguir por su celo y su pureza en el cumplimiento y el culto de la Torah, o sea, de la Ley.
Los publicanos (publicani o 'recaudadores públicos') eran los cobradores de impuestos que trabajaban para la administración romana, y eran generalmente despreciados por el pueblo.

El nervio de la parábola está en la exaltación que hace el fariseo de sí mismo con respecto a los demás para elevarse y justificarse mientras está orando. El publicano, por el contrario, medio retirado en un rincón del templo, acepta humildemente sus faltas y pide misericordia. Cristo acaba la parábola diciendo: “Todo el que se exalta será humillado y el que se humilla será exaltado”.

La posible disonancia de los versículos está en que se rebaja a un hombre que es correcto. No hay ni una falta en el fariseo… ni una falta formal. Todo lo que hace es adecuado, necesario y justo. ¿No existe, pues, algo de arbitrariedad en la sanción de Cristo? Sí, lo parece. Como en muchas parábolas, surge la paradoja.

Pero el mal del fariseo, como el de cualquiera de nosotros, está en ‘creérselo demasiado’, o creérselo siquiera un poco, y en hacerse él mismo centro de su creencia.
Cuando el comportamiento religioso se hace consciente de sí mismo corre el peligro de envanecerse y transformarse en gesto muerto, que es lo normal entre una gran parte de la gente religiosa y de la misma Iglesia. La religión exige demasiado. El Cristianismo exige demasiado. Quedarse a medias es lo normal entre creyentes. Es eso del mostrar pero no sentir y del decir pero no hacer.

Los sutilísimos equilibrios del Cristianismo a partir de sus fórmulas públicas y sus sencillos relatos evangélicos nos pueden meter en peripecias personales muy complejas. 

viernes, 25 de octubre de 2013

Educación, mentiras y huelgas en vídeo.



Que con la nueva Ley de Educación haya más gasto en becas y más gasto por alumno (España es uno de los países de Europa que más gasta por alumno con menores resultados) no ha impedido que se incrementen las tasas y que se penalice a los estudiantes que suspendan repetidas veces en la Universidad.
Aquí está por ver quién puede ser excluido de los estudios superiores por estas medidas. Por ello, es posible que haya que hacer enmiendas fundamentales en ese ámbito.

Pero hay algo profundamente descorazonador en toda esta propaganda política grosera y torticera contra una ley que, por otra parte, es de lo más pacata en las correcciones de los errores de las nefastas leyes anteriores que afectan, por ejemplo y de forma demoledora, a la enseñanza secundaria.
Los que se manifestaban ayer contra los recortes, bien, es justo y necesario; pero los que se manifestaban contra las reformas que quiere introducir la Ley en la enseñanza media, una de dos, o tienen interés en seguir hundiéndose en la miseria (sobre todo, en hundir a los alumnos) o son unos perfectos ignorantes tanto de la Ley como de la situación de la enseñanza actual.
En una enseñanza seria, la integración e igualdad deben ser de partida y no de recorrido como piden muchos, porque la supuesta igualdad de recorrido no es más que una pantomima de educación, esa que se sufre en tantos lugares de este país desde hace décadas. A veces, la falsa igualdad no provoca más que la peor de las desigualdades: institutos llenos de semianalfabetos y adolescentes desmotivados (perfectos gamberros, en no pocos casos, que no quieren estar ahí y a los que mantienen en su sillas haciéndoles pasar de curso hagan lo que hagan) que impiden el desarrollo normal de las clases y el aprendizaje de los alumnos normales. Esta es la peor de las injusticias porque se está robando el derecho a ser educados e instruidos a los que realmente quieren y necesitan serlo.
Los que ayer pedían “no tocar la educación”, sin quererlo también estaban diciendo: ‘dejemos que se hunda de una vez por todas el nivel educativo de la educación pública española’.

Veamos sólo algunos tímidos puntos que quiere introducir la nueva Ley en la secundaria:
-Evaluaciones externas (objetivas) al final de la ESO. (Son necesarias para que no continúen las presiones sobre los profesores por parte de las direcciones y las manipulaciones en las notas a gusto de cada centro.)
-Oficializar y regular un 4º de ESO para el Bachillerato y otro destinado a la FP. (Una división que aclararía y mejoraría la situación general y el nivel académico en ese final de etapa y que, de hecho, muchos centros se ven obligados ya a aplicar.)
-En Catalunya habrá una prueba especial de catalán dependiente del Departament d’Ensenyament. (También permitirá saber con mucha más objetividad y precisión el nivel alcanzado por los estudiantes.) Pero en Catalunya, desgraciado caso aparte, los políticos nacionalistas no quieren informar de esto. Es algo que cae por su propio peso: sólo les interesa ocultar, engañar e intoxicar a la opinión pública para continuar con su demagógica autoadulación agraviada; han visto que la manipulación de las masas (perfectamente pecuarias) mediante mentiras (o chantajes dinerarios) les supone, de momento, un buen negocio. Por eso, no es de extrañar oír cosas como las que me decía ayer un profesor veterano de CC.OO: “En Catalunya, los sindicatos mayoritarios tienen la consigna de no hacer nada que pueda molestar las pretensiones identitarias de los nacionalistas.” Así mismo. Eso ya lo sabíamos muchos desde hace tiempo. Por eso sabemos, desde luego, que no saldrán a la calle para reclamar el dinero de la paga extra que, una vez más, va a robar la Generalitat a sus trabajadores (esto se aplica ya sólo en Catalunya), o que no protestarán ante la negativa, por parte de todos los grupos nacionalistas en el Parlament, a que el profesor sea una autoridad pública.
Huelgas, banderitas y reivindicaciones por la "igualdad"… ¡Sinvergüenzas! 

domingo, 20 de octubre de 2013

Miriam



La semana que viene hará cuatro años que murió Miriam, una de mis mejores amigas.
Murió de una enfermedad lenta y dolorosa; una enfermedad irremediable que la consumía por dentro y por fuera.
Jamás se quejó. Sólo luchó y vivió todo lo que pudo. Estuvo siempre en su sitio, con inteligencia y coraje. Nunca perdió el buen humor.

Murió… y fraguó el ejemplo. Esos raros ejemplos que uno quiere tener siempre presentes y ser digno de ellos en los momentos difíciles.
Pero la verdad asoma con el tiempo, definitiva: cada uno es como es y la reciedumbre vital no se pega por quererla.
Por eso, porque cada uno es como es y está más o menos determinado en su pequeñez, es necesario llevar consigo el recuerdo de estas personas como un icono sagrado.

En estos casos la admiración es una fuerza moral a la que estamos obligados.

viernes, 18 de octubre de 2013

Milagro penitencial. Schnittke (encriptado).



“Oh, hombre, pobre condenado,
cuya vida en la tierra está hecha para el fin.
En tu ocaso habrá un terrible juicio.
¡Mísera alma!
El sol cae, la luz se desvanece,
y el hacha cercena de raíz.
Oh, alma, ¿por qué lamentas tu mortalidad?
Tiembla.
Antes que tú estaba el hacedor
que vertió la copa fatal.
Deberás ver el rostro abominable del demonio
y el eterno tormento.
Pero, después…
Después, más tarde, Cristo,
Cristo liberará tu alma.
Él escuchará tu oración.”
                   (Canto penitencial-V. Anónimo ruso, s. XVI)

La moral estética de Schnittke suele ser, como ya sabemos en este blog, el palimpsesto irónico, artefacto del que es un insuperable maestro y en el cual alcanza unas cotas de encanto irresistibles.
No obstante, donde siempre se batió el cobre de la verdad artística fue en las obras corales ('serias') de carácter sacro. 

Schnittke, de origen judío, converso al catolicismo, pero influenciado hasta la herida por la tradición vocal ortodoxa, extrae de ella todas las consecuencias posibles para un fanático de la historia musical en acumulación.

Una de las series corales más turbadoras de toda la historia de la música es la de sus Salmos penitenciales (o de arrepentimiento); una liturgia marginal de viejos textos anónimos rusos del s. XVI recuperados en el s. XX.

Aquí presentamos uno de los salmos más breves; el V. 
Un sombrío despliegue semitonal silábico se va fundiendo en una declamación coral oscura, pesante, fría, que no alcanza nunca una decisiva determinación armónica. Una ansiedad de oración perdida, imposible.
Es un coro de almas errantes que avanzan con la gravedad de los que se saben condenados porque la vida y la muerte son una y la misma pena. Podría ser la representación del Sheol bíblico, imperio de unos muertos abocados al abandono y la tristeza. Por momentos, los timbres llegan casi a perderse en una sonoridad de grisalla flotante y luctuosa como postreros trazos de un grabado fúnebre.
Pero, sutiles, las voces femeninas van adquiriendo, poco a poco, una presencia algo más dramática, recuperadora, más expresiva en cuanto más humana. El canto se eleva en cada doliente palabra; no obstante, la abismada conciencia no empieza verdaderamente a ver la luz hasta la frase de los versos finales “Después, más tarde, Cristo…”. Entonces, sí, ascienden las voces del fondo de la Tierra.
La pujanza musical que tiene lugar a partir de ese momento (minuto 2.20) es un milagro de expresión artística imposible de hallar si no es por una inteligencia convencida de que algo extraordinario y esencialmente puro es posible.
La plenitud musical de esos últimos 50 segundos de tensión contrapuntística es la aparición de la belleza por la verdad, pues en ese instante, lo eterno que se oculta y que no sabemos -lo invisible- es mostrado con el fulgor del relámpago en la noche. La redención de Cristo revelada a un incrédulo:

(Como es imposible colgar el video, dejo la dirección; esta 'encriptación' lo hace más secreto y emocionante; quien no se sienta atraído por el texto, que lo deje, quien sienta la más mínima curiosidad quedará recompensado, lo juro:)

                                    http://www.youtube.com/watch?v=8ktctVvW4i0





domingo, 13 de octubre de 2013

Márquez vs Bradley



12 Octubre de 2013

El estadounidense Timothy Bradley venció muy ajustadamente por puntos al mexicano Juan Manuel Márquez en Las Vegas y mantuvo así el título mundial welter de la WBO.

Dinamita Márquez, al que aún se recuerda por el fulminante KO que le infligió al campeonísimo Manny Pacquiao en su último combate, se quejó amargamente de la decisión, pero el boxeador negro, conociendo el demoledor martillo que tiene el mexicano en sus manos, planteó una pelea muy estratégica, con mucho movimiento, distancias estudiadas y ataques seguros.

Una vez más, se demostró que el boxeo no es un deporte sólo de brutos.

martes, 8 de octubre de 2013

Aquellas lenguas vivas


Una de las razones para mantener en nuestros programas educativos las generalmente llamadas lenguas muertas podría ser, cuando menos, hacer conscientes a los estudiantes, y de una vez para siempre, de que lo que hablan habitualmente en su vida cotidiana es griego y es latín.
Vamos con el griego. Vamos, por ejemplo, a una de las expresiones más célebres del Antiguo Testamento, recordada en su transcripción griega en el evangelio original de Mateo y repetida en nuestro mundo con frecuencia:
La frase en griego dice: “ὀφθαλμὸν ἀντὶ ὀφθαλμὸυ καὶ ὀδόντα ἀντὶ ὀδόντος”; que se lee más o menos: ‘ofthalmón antí ofthalmou kai odonta antí odontos’.
Con un poco de atención, hasta el más despistado adivinará la frase. ¿Quién no ha ido alguna vez al oftalmólogo a mirarse la vista (los ojos) o al odontólogo a arreglarse los dientes?...
Sí, se trata de la formulación más exitosa de la Ley del talión:
“Ojo por ojo, diente por diente”
(Ah… ¿Que la gente ‘normal’ no dice oftalmólogo ni odontólogo y prefiere decir, en cambio, ‘oculista’ y ‘dentista’? Pues bien, entonces se han pasado del griego al latín: “Oculum pro oculo et dentem pro dente”.)
No acaben del todo con las clásicas, hombre.

domingo, 6 de octubre de 2013

Aragorn. Roy Campbell.



Una tormentosa tarde de octubre de 1944, J.R.R. Tolkien entró en la posada oxoniense Eagle & Child y no tardó en fijarse en un individuo que, en un rincón, apartado del grupo, escuchaba una charla amistosa de C. S. Lewis (autor de las Crónicas de Narnia).
Tolkien lo describe como delgado, alto, demacrado, con cicatrices, avejentado, ojos brillantes, nariz ganchuda, vestido medio a lo militar, con sombrero de ala ancha... Cuando el misterioso personaje decidió intervenir en la conversación, Tolkien descubrió un fascinante acento impreciso.
Parece ser que Tolkien no lo dudó más. Había encontrado, en carne y hueso, a ese Strider (‘Trancos’) del Prancing Pony (el ‘Poney Pisador’), futuro Aragorn de El Señor de los anillos que en esos momentos todavía no había acabado de perfilar en su imaginación.

Roy Campbell fue uno de los literatos más intensamente malditos en lengua inglesa.
De origen surafricano, aventurero prematuro, amigo y defensor de los zulús, luchador contra el racismo de su país natal, declarado anarca, bebedor empedernido, pendenciero… empezó a publicar en los años veinte.
Se unió al grupo de Bloomsbury, pero se separó al punto aburrido de su psicologismo y sus disputas de alcoba. Vivió una temporada en Francia y finalmente viajó a España, se enamoró de su paisaje, su gente y su poesía renacentista, y se puso a estudiar el idioma. Durante un tiempo fue ‘alumno’ de Rubén Darío en los bares Barcelona, o sea, fue fiel compañero de intensas borracheras.
Más tarde marchó a Altea, donde decidió, junto con su familia, abrazar el catolicismo en 1935.
Al año siguiente se instaló en Toledo, ciudad que le fascinó singularmente, y allí hizo amistad con unos monjes carmelitas cuya espléndida biblioteca visitaba Campbell diariamente.
Al estallar la Guerra Civil los diecisiete carmelitas fueron fusilados por milicianos comunistas. La biblioteca fue incendiada. Justo antes de la masacre, intuyendo lo que se avecinaba, los religiosos entregaron a Campbell unos valiosos manuscritos que poseían de San Juan de la Cruz. El poeta los escondió en su casa. Fue interrogado, golpeado y su casa registrada, pero no encontraron los manuscritos. Tiempo después fueron recuperados.
Campbell descubrió los cadáveres de sus amigos en un callejón en el que también había cuerpos colgados de otros religiosos. Desde ese momento se hizo defensor de la causa franquista y se ganó la animadversión de algunos colegas británicos que hasta ese momento le habían considerado mucho como poeta, especialmente los más cercanos a la izquierda, por ejemplo, los de la llamada generación Auden: Lewis, MacNiece, Spender y el mismo Auden. Cuando éstos escaparon a América tras los primeros bombardeos de Londres durante la II Guerra Mundial, Campbell los bautizó como “los poetas de retaguardia” y “carros blindados de pana”. Roy Campbell, a pesar de su paternidad, de su edad y de su mala salud, volvió a Inglaterra desde España y se alistó voluntario en el ejército para luchar contra los alemanes.
(Otro día hablamos de su poesía.)

miércoles, 2 de octubre de 2013

El viejo Csontváry


El húngaro Csontváry (Tivadar Kosztka Csontváry), uno de los más excepcionales pintores entre los siglos XIX y XX, se pasó la vida buscando la verdad del espectro místico de los colores solares. “El espectro de Dios”, decía él mismo cuando estaba arrebatado.

Esa búsqueda le hizo romper con el presente artístico de su época (y qué presente) y apartarse de toda moda para entrar en un círculo alucinatorio en el que la realidad eterna de la tierra se transformaba en símbolo de la riqueza divina. Un medieval, sí.

Sus megalómanas bizarrías pictóricas tuvieron su punto culminante en dos de los paisajes más extraordinarios del s. XX: las Ruinas del teatro griego de Taormina y Baalbek.
En la inmensidad de estas telas se transmite su elocuente amor por la antigüedad, una extraña pureza primitiva en la estilización objetual y un sentido del espacio capaz de encajar perfectamente escalas alteradas para componer naturalezas a lo grande. Su pulcro dibujo es respeto por las formas simples y su fabuloso cromatismo grandeza épica de una hipersensibilidad visual prácticamente enfermiza, pero admirablemente decorativa en sus resultados:



sábado, 28 de septiembre de 2013

La idiotez sorprendida

Esta divertidísima representación de la inesperada aparición de la idiotez del especialismo equivocado es antológica (se centra a partir del m 4,30...).

Serviría como alegoría ridiculizadora de todo engreimiento identitario con desprecio del 'otro'.

El disimulo del chasco (ese... "Ya lo sabiiiíaaaaa...") no hace más que desvelar del todo la propia inepcia.

Brillantísimo momento que contiene, además, el posible principio de redención del engreído a partir de la verdad.
Genial lección de los Marx:


viernes, 27 de septiembre de 2013

Gómezdaviliana (VIII)


-Inversión de la base que legitima el poder político:

"La legitimidad del poder no depende de su origen, sino de sus fines.
Nada le es velado al poder si su origen lo legitima como lo enseña el demócrata."


miércoles, 25 de septiembre de 2013

"Cielo negro"


Aquí el final (cortado por poco) de Cielo Negro, largometraje de 1951 del casi olvidado Manuel Mur Oti. 


Pocas veces he visto una cámara tan intensa y bellamente centrada en una mujer. En una mujer angustiada y hermosa (como todas).
Pocas veces he visto tanta precisión en unas imágenes mudas (bueno, deberían sonar unas campanas, se entiende, pero la música añadida lo impide).
Esta secuencia la firmaría orgulloso (en secreto y con lágrimas en los ojos) el mismísimo Eisenstein.

¿Cómo es posible hacer creíble ese cambio radical y casi instantáneo que va de la pasión de muerte a la esperanza? Es posible porque todos reconocemos emocionados un milagro cuando se muestra. Pero eso hay que saber contarlo.

Censura de la época, música postiza… Es igual, qué gran cine. Creaciones que, a pesar de las restricciones, respiran pasión vital y verdad.





domingo, 22 de septiembre de 2013

"El mayordomo infiel"



Sobre la última lectura de la feria de hoy (“El mayordomo infiel” de Lucas 16: 1-13) ha corrido mucha tinta, como es natural en el excepcional y extraño género de las parábolas evangélicas. Pero aquí mucha tinta goteada y confusa, incluso entre algunos doctos cardenales de la Iglesia que, como Cayetano, declararon no poder desentrañar el mensaje con claridad. Se reconoce su honestidad.
¡Y no les faltaba razón! El contenido de la parábola nos pierde. Pero nos pierde acaso por el prejuicio de algunos conceptos fuertes (riquezas, posesiones, dinero) y su sobreinterpretación, por un lado, y por otro por pasar por alto matices aparentemente nimios. Los matices de las parábolas son como balizas en la noche, hay que atenderlos.

Claro, por una parte tenemos el peso acongojante de expresiones como ‘mamoná tes adikías’ que sería “riqueza de iniquidad” o “ídolo injusto” (en la Vulgata traducen ‘mammona iniquitatis’). Mammón es el viejo ídolo con poder casi demoniaco, antidivino. La raíz aramea de la palabra se refiere a lo que está seguro y que es un bien retenible (riqueza, en suma). Parece normal, aquí los lectores comunes nos ponemos en guardia e imaginamos la paliza parabólica que el Señor va a dar a esa cosa tan fea. Y en parte lo hace.
¡Pero!... si leemos con calma todo el conjunto observamos que el sentido de la parábola salta esa visión como si nada: cuando el amo se entera de que su administrador ha perdonado por cuenta propia a sus deudores se dice “El amo alabó al mal administrador porque había obrado con sagacidad: los hijos de este mundo son más listos que los hijos de la Luz. Porque yo os digo: procuraos amigos de las riquezas injustas (…)”
Increíble.

Leonardo Castellani, teólogo maldito y uno de los más sagaces hermeneutas de las parábolas en el s. XX, nos dice: “El patrón, cuando lo supo, se rió como un caballero, se dio una palmada en el muslo y dijo: este hombre es vivísimo. ¿Por qué me voy a privar de un tipo inteligente? El tonto soy yo, que me dejo llevar de habladurías. (…)”
Aquí está uno de los matices importantes: que el mayordomo fue acusado en primera instancia de obrar mal, acusado acaso falsamente. No se nos dice que fuera un tramposo realmente; ahí caemos en las primeras lecturas. Como tampoco se dice que no pudiera hacer las sustracciones o perdones que hizo. El amo los aprueba.
Lo que se nos quiere advertir aquí -siguiendo a Castellani- es que Cristo exhorta a los que se llaman “buenos” a observar tanto cuidado en los negocios como los considerados “malos”. Es ésta una de las ironías de la parábola. 'Sed buenos, pero no seáis tontos', más o menos.
Se trata de una advertencia sobre la incapacidad y la chapuza que se protege y justifica bajo capa de lo religioso.
Por eso, Castellani, al hilo de la parábola, escribe con su irónica mala uva: “Si ven ustedes por ahí una Tienda de objetos de goma Sagrado Corazón de Jesús o Cervecería Santa Teresita o Cabaré Católico, les aconsejo que no se hagan socios ni les compren acciones. Ésos son, son ésos. Fracaso… seguro.”



miércoles, 18 de septiembre de 2013

Ferdydurke




Esta boba y deliciosa escena, este lugar común colegial es absolutamente moderno.
Es un momento que parece salido de la mente del escritor Witold Gombrowicz. Más concretamente, de su Ferdydurke. Es la ‘modernidad’ de Ferdydurke.

Gombrowicz vio que las fuerzas aceleradas de la inmadurez y del absurdo idiota eran las que se iban a imponer en su y nuestra (más adelantada) época.

El jugador que le pone los dedos de cabrito al primer ministro es la cara de una moneda  cuya otra cara es la del mismo primer ministro.
Es lo mismo el gamberro y la figura que representa la máxima autoridad. Son complementarios. Y los dos lo sienten así puesto que el gamberro no puede evitar ponerle los cuernos a la primera figura del país y ‘ésta’ lo acepta (luego) como un chiste acaso merecido. Y con una insegura sonrisa de colegial, sin duda. 

Hoy es imposible parar esto.
Gombrowicz tenía razón.
(Y el león a su pies... ¡Ja, ja!)

martes, 17 de septiembre de 2013

Decencia



Hoy me ha abordado por la calle un joven , un casi adolescente, que sin mediar maneras ni saludo me ha espetado con desparpajo y destemple: “¿Tienes un cigarro?...” Se lo he dado y apenas he acertado a oír un ‘gracias’ en forma de gruñido sordo cuando ya me estaba dando la espalda.

En ese momento, automáticamente, me he acordado, y no he dejado de recordarlo durante todo el día, de un hombre, un hombrecito viejo de aspecto humilde, que hace aproximadamente un año, también en la calle, me pidió con perfecta cortesía un cigarrillo. En el momento de dárselo se sacó un diminuto monedero del bolsillo de su raído abrigo y con delicadeza me ofreció una moneda de 50 céntimos para ‘pagarme’ el cigarrillo.

Entre el descaro del chaval y la vergüenza del viejo hay un abismo. El abismo que separa la barbarie de la Civilización. La actitud del chico es hija de un desenvuelto igualitarismo totalitario. El gesto del viejecito es resultado de un respeto extremo entre, en el fondo, iguales. Evidentemente, no es lo mismo.

El desprecio de las formas y el olvido del decoro es un procedimiento típico del imbécil.

domingo, 15 de septiembre de 2013

No pudo ser


"No pude agarrarlo. Es un peleón muy elusivo."

Así de claro se explicó el Canelo Álvarez para resumir  la pelea y su derrota por puntos ante la 'sombra' Floyd Mayweather. Por algo dicen que el norteamericano tiene la mejor técnica defensiva del mundo (y, además, hay que recordar que su séquito in the corner cuenta con la presencia de Justin Weaver, el cual, como comprenderán, puede desquiciar a cualquier contrincante).
Un par de años más, bien entrenados, y la corona será para el niño panocha.

sábado, 14 de septiembre de 2013

"The One". El combate del año.



No puedo dejar de recordar a las almas finas que gustan del noble arte del boxeo, pero que viven en un país como éste, pacato y mendaz, atrapado en la cínica corrección buenista, en la blandenguería y en el tedio futbolero, que esta noche, en Las Vegas, tendrá lugar uno de los combates más interesantes de los últimos años NO retransmitido por cadena alguna de nuestro país: el supercampeón ‘money’ Floyd Mayweather contra el ‘niño’ Canelo Álvarez, ya conocido en este blog.
La pelea por la corona superwelter se presenta apasionante y es uno de los enfrentamientos que más gente y dinero está moviendo en toda la historia del boxeo mundial (se va a retransmitir en directo en cientos y cientos de salas de cine norteamericanas y México se ha paralizado). Esta noche, Canelo contra Mayweather.

Madres de luto



Entre los grandes tipos humanos que nos cruzamos por el mundo está la madre enlutada, la madre que ha perdido al hijo.
El otro día vi a una en un tren. Una señora no muy mayor. Negro absoluto. Oí una mínima conversación con su vecina de asiento. Mencionó a su hijo perdido y explicó su luto definitivo. Su hablar amable y triste duró muy poco. Calló, se dejó ir a una recluida lejanía y su compañera le siguió hablando de otras cosas.
Cuando bajé del tren y la volví a mirar detenidamente observé en su rostro ese tipo extraño de belleza que, a veces, quizás muy pocas veces, sólo el sufrimiento talla y que provoca en nuestro interior una reacción de noble reverencia, posiblemente porque comprendemos que el tiempo no va a curar su pena y que ella no va a traicionar nunca la memoria de su hijo.
Luego, en casa, busqué un poema de Joan Vinyoli que recordé tenía marcado desde hacía años titulado Pietà:

“Hi ha dones
a qui, ja gran, se’ls morí un fill,
i el duen sempre a les entranyes,
que es van obrir de nou per acollir-lo.
Girat el mirar endins,
veuen només un embolcall de gasa
fred, rígid, mut.
L’orella escolta sols
l’abisme del silenci.”

(Vendría a ser:
“Hay mujeres
a las que, ya mayor, se les murió un hijo,
y lo llevan siempre en las entrañas,
que se abrieron otra vez para acogerlo.
Vuelta la mirada adentro,
ven sólo un envoltorio de mortaja
frío, rígido, mudo.
Y el oído únicamente escucha
del silencio el abismo.”)

lunes, 9 de septiembre de 2013

Madrid cae de nuevo



Jardín del Ángel Caído, perdedora, ciudad pagana y pía, pueblo de nobles dementes y pordioseros regios… Urbe única con himno agustiniano, ¿será posible?, ¡antinacionalista! Libre de ti, dichosa.
Villa de las artes sublimes y las canallas noches insomnes. Centro de nadie y hogar de todos. Arrabalera, áulica; espejismo de nuestra desolación.

No te sumes a las cifras estándar del turismo. Ahí no vas a ganar, lo sabes. Eres perfume y sueño de una flor… flor del desierto de un triángulo roto, justo en mitad del mapa.
Madrid, tú que sabes morir de tantas cosas, no te mueras por esto, aquí no hay pena. Pérdida de unos duros, sí, esas ganancias en cifras y mercados -importantes, tal vez-; tú lo compensarás con otras cosas.
Piensa en todos los que yerran su norte y su futuro... y vienen a ti sin inversión, quizás sin esperanza (y qué esperanza tuvo la pobre y engañada Barcelona), pero vienen, madre caritativa y entregada. 
Cierto, no es capital contable lo que canto, pero es un caso extraño de poder acariciar el firmamento, Madrid de los ocasos increíbles. Ya lo sabes, maldita, no simules, ¡qué, a ti, la actualidad!, olvida, que por algo te dicen… de Madrid al Cielo.


viernes, 6 de septiembre de 2013

La "cadena" nacionalista



Una delegación numerosa de EH Bildu ha sido invitada a la “cadena humana” por la Assemblea Nacional Catalana.

Supongo que los independentistas catalanes y sus amigos abertzales evitarán que la cadena pase por lugares como la avenida Meridiana, donde está Hipercor, o por la calle Ernest Lluch, por ejemplo.

Qué desfachatez tienen para inventarse la historia al tiempo que olvidan a sus más recientes asesinados. Quizás es que pensaron que todo quedó arreglado cuando el entonces Conseller en Cap de la Generalitat se reunió en secreto con diregentes de ETA para pedirles que, hombre, fueran buenos chicos y dejaran de matar… al menos en Catalunya, tan comprensiva ‘ella’ con sus aspiraciones.

Lo más preocupante es ver que demasiada gente de buena fe se va apuntando a todo este desastre moral, a esta pesada cadena.