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viernes, 27 de septiembre de 2013

Gómezdaviliana (VIII)


-Inversión de la base que legitima el poder político:

"La legitimidad del poder no depende de su origen, sino de sus fines.
Nada le es velado al poder si su origen lo legitima como lo enseña el demócrata."


miércoles, 25 de septiembre de 2013

"Cielo negro"


Aquí el final (cortado por poco) de Cielo Negro, largometraje de 1951 del casi olvidado Manuel Mur Oti. 


Pocas veces he visto una cámara tan intensa y bellamente centrada en una mujer. En una mujer angustiada y hermosa (como todas).
Pocas veces he visto tanta precisión en unas imágenes mudas (bueno, deberían sonar unas campanas, se entiende, pero la música añadida lo impide).
Esta secuencia la firmaría orgulloso (en secreto y con lágrimas en los ojos) el mismísimo Eisenstein.

¿Cómo es posible hacer creíble ese cambio radical y casi instantáneo que va de la pasión de muerte a la esperanza? Es posible porque todos reconocemos emocionados un milagro cuando se muestra. Pero eso hay que saber contarlo.

Censura de la época, música postiza… Es igual, qué gran cine. Creaciones que, a pesar de las restricciones, respiran pasión vital y verdad.





domingo, 22 de septiembre de 2013

"El mayordomo infiel"



Sobre la última lectura de la feria de hoy (“El mayordomo infiel” de Lucas 16: 1-13) ha corrido mucha tinta, como es natural en el excepcional y extraño género de las parábolas evangélicas. Pero aquí mucha tinta goteada y confusa, incluso entre algunos doctos cardenales de la Iglesia que, como Cayetano, declararon no poder desentrañar el mensaje con claridad. Se reconoce su honestidad.
¡Y no les faltaba razón! El contenido de la parábola nos pierde. Pero nos pierde acaso por el prejuicio de algunos conceptos fuertes (riquezas, posesiones, dinero) y su sobreinterpretación, por un lado, y por otro por pasar por alto matices aparentemente nimios. Los matices de las parábolas son como balizas en la noche, hay que atenderlos.

Claro, por una parte tenemos el peso acongojante de expresiones como ‘mamoná tes adikías’ que sería “riqueza de iniquidad” o “ídolo injusto” (en la Vulgata traducen ‘mammona iniquitatis’). Mammón es el viejo ídolo con poder casi demoniaco, antidivino. La raíz aramea de la palabra se refiere a lo que está seguro y que es un bien retenible (riqueza, en suma). Parece normal, aquí los lectores comunes nos ponemos en guardia e imaginamos la paliza parabólica que el Señor va a dar a esa cosa tan fea. Y en parte lo hace.
¡Pero!... si leemos con calma todo el conjunto observamos que el sentido de la parábola salta esa visión como si nada: cuando el amo se entera de que su administrador ha perdonado por cuenta propia a sus deudores se dice “El amo alabó al mal administrador porque había obrado con sagacidad: los hijos de este mundo son más listos que los hijos de la Luz. Porque yo os digo: procuraos amigos de las riquezas injustas (…)”
Increíble.

Leonardo Castellani, teólogo maldito y uno de los más sagaces hermeneutas de las parábolas en el s. XX, nos dice: “El patrón, cuando lo supo, se rió como un caballero, se dio una palmada en el muslo y dijo: este hombre es vivísimo. ¿Por qué me voy a privar de un tipo inteligente? El tonto soy yo, que me dejo llevar de habladurías. (…)”
Aquí está uno de los matices importantes: que el mayordomo fue acusado en primera instancia de obrar mal, acusado acaso falsamente. No se nos dice que fuera un tramposo realmente; ahí caemos en las primeras lecturas. Como tampoco se dice que no pudiera hacer las sustracciones o perdones que hizo. El amo los aprueba.
Lo que se nos quiere advertir aquí -siguiendo a Castellani- es que Cristo exhorta a los que se llaman “buenos” a observar tanto cuidado en los negocios como los considerados “malos”. Es ésta una de las ironías de la parábola. 'Sed buenos, pero no seáis tontos', más o menos.
Se trata de una advertencia sobre la incapacidad y la chapuza que se protege y justifica bajo capa de lo religioso.
Por eso, Castellani, al hilo de la parábola, escribe con su irónica mala uva: “Si ven ustedes por ahí una Tienda de objetos de goma Sagrado Corazón de Jesús o Cervecería Santa Teresita o Cabaré Católico, les aconsejo que no se hagan socios ni les compren acciones. Ésos son, son ésos. Fracaso… seguro.”



miércoles, 18 de septiembre de 2013

Ferdydurke




Esta boba y deliciosa escena, este lugar común colegial es absolutamente moderno.
Es un momento que parece salido de la mente del escritor Witold Gombrowicz. Más concretamente, de su Ferdydurke. Es la ‘modernidad’ de Ferdydurke.

Gombrowicz vio que las fuerzas aceleradas de la inmadurez y del absurdo idiota eran las que se iban a imponer en su y nuestra (más adelantada) época.

El jugador que le pone los dedos de cabrito al primer ministro es la cara de una moneda  cuya otra cara es la del mismo primer ministro.
Es lo mismo el gamberro y la figura que representa la máxima autoridad. Son complementarios. Y los dos lo sienten así puesto que el gamberro no puede evitar ponerle los cuernos a la primera figura del país y ‘ésta’ lo acepta (luego) como un chiste acaso merecido. Y con una insegura sonrisa de colegial, sin duda. 

Hoy es imposible parar esto.
Gombrowicz tenía razón.
(Y el león a su pies... ¡Ja, ja!)

martes, 17 de septiembre de 2013

Decencia



Hoy me ha abordado por la calle un joven , un casi adolescente, que sin mediar maneras ni saludo me ha espetado con desparpajo y destemple: “¿Tienes un cigarro?...” Se lo he dado y apenas he acertado a oír un ‘gracias’ en forma de gruñido sordo cuando ya me estaba dando la espalda.

En ese momento, automáticamente, me he acordado, y no he dejado de recordarlo durante todo el día, de un hombre, un hombrecito viejo de aspecto humilde, que hace aproximadamente un año, también en la calle, me pidió con perfecta cortesía un cigarrillo. En el momento de dárselo se sacó un diminuto monedero del bolsillo de su raído abrigo y con delicadeza me ofreció una moneda de 50 céntimos para ‘pagarme’ el cigarrillo.

Entre el descaro del chaval y la vergüenza del viejo hay un abismo. El abismo que separa la barbarie de la Civilización. La actitud del chico es hija de un desenvuelto igualitarismo totalitario. El gesto del viejecito es resultado de un respeto extremo entre, en el fondo, iguales. Evidentemente, no es lo mismo.

El desprecio de las formas y el olvido del decoro es un procedimiento típico del imbécil.

domingo, 15 de septiembre de 2013

No pudo ser


"No pude agarrarlo. Es un peleón muy elusivo."

Así de claro se explicó el Canelo Álvarez para resumir  la pelea y su derrota por puntos ante la 'sombra' Floyd Mayweather. Por algo dicen que el norteamericano tiene la mejor técnica defensiva del mundo (y, además, hay que recordar que su séquito in the corner cuenta con la presencia de Justin Weaver, el cual, como comprenderán, puede desquiciar a cualquier contrincante).
Un par de años más, bien entrenados, y la corona será para el niño panocha.

sábado, 14 de septiembre de 2013

"The One". El combate del año.



No puedo dejar de recordar a las almas finas que gustan del noble arte del boxeo, pero que viven en un país como éste, pacato y mendaz, atrapado en la cínica corrección buenista, en la blandenguería y en el tedio futbolero, que esta noche, en Las Vegas, tendrá lugar uno de los combates más interesantes de los últimos años NO retransmitido por cadena alguna de nuestro país: el supercampeón ‘money’ Floyd Mayweather contra el ‘niño’ Canelo Álvarez, ya conocido en este blog.
La pelea por la corona superwelter se presenta apasionante y es uno de los enfrentamientos que más gente y dinero está moviendo en toda la historia del boxeo mundial (se va a retransmitir en directo en cientos y cientos de salas de cine norteamericanas y México se ha paralizado). Esta noche, Canelo contra Mayweather.

Madres de luto



Entre los grandes tipos humanos que nos cruzamos por el mundo está la madre enlutada, la madre que ha perdido al hijo.
El otro día vi a una en un tren. Una señora no muy mayor. Negro absoluto. Oí una mínima conversación con su vecina de asiento. Mencionó a su hijo perdido y explicó su luto definitivo. Su hablar amable y triste duró muy poco. Calló, se dejó ir a una recluida lejanía y su compañera le siguió hablando de otras cosas.
Cuando bajé del tren y la volví a mirar detenidamente observé en su rostro ese tipo extraño de belleza que, a veces, quizás muy pocas veces, sólo el sufrimiento talla y que provoca en nuestro interior una reacción de noble reverencia, posiblemente porque comprendemos que el tiempo no va a curar su pena y que ella no va a traicionar nunca la memoria de su hijo.
Luego, en casa, busqué un poema de Joan Vinyoli que recordé tenía marcado desde hacía años titulado Pietà:

“Hi ha dones
a qui, ja gran, se’ls morí un fill,
i el duen sempre a les entranyes,
que es van obrir de nou per acollir-lo.
Girat el mirar endins,
veuen només un embolcall de gasa
fred, rígid, mut.
L’orella escolta sols
l’abisme del silenci.”

(Vendría a ser:
“Hay mujeres
a las que, ya mayor, se les murió un hijo,
y lo llevan siempre en las entrañas,
que se abrieron otra vez para acogerlo.
Vuelta la mirada adentro,
ven sólo un envoltorio de mortaja
frío, rígido, mudo.
Y el oído únicamente escucha
del silencio el abismo.”)

lunes, 9 de septiembre de 2013

Madrid cae de nuevo



Jardín del Ángel Caído, perdedora, ciudad pagana y pía, pueblo de nobles dementes y pordioseros regios… Urbe única con himno agustiniano, ¿será posible?, ¡antinacionalista! Libre de ti, dichosa.
Villa de las artes sublimes y las canallas noches insomnes. Centro de nadie y hogar de todos. Arrabalera, áulica; espejismo de nuestra desolación.

No te sumes a las cifras estándar del turismo. Ahí no vas a ganar, lo sabes. Eres perfume y sueño de una flor… flor del desierto de un triángulo roto, justo en mitad del mapa.
Madrid, tú que sabes morir de tantas cosas, no te mueras por esto, aquí no hay pena. Pérdida de unos duros, sí, esas ganancias en cifras y mercados -importantes, tal vez-; tú lo compensarás con otras cosas.
Piensa en todos los que yerran su norte y su futuro... y vienen a ti sin inversión, quizás sin esperanza (y qué esperanza tuvo la pobre y engañada Barcelona), pero vienen, madre caritativa y entregada. 
Cierto, no es capital contable lo que canto, pero es un caso extraño de poder acariciar el firmamento, Madrid de los ocasos increíbles. Ya lo sabes, maldita, no simules, ¡qué, a ti, la actualidad!, olvida, que por algo te dicen… de Madrid al Cielo.


viernes, 6 de septiembre de 2013

La "cadena" nacionalista



Una delegación numerosa de EH Bildu ha sido invitada a la “cadena humana” por la Assemblea Nacional Catalana.

Supongo que los independentistas catalanes y sus amigos abertzales evitarán que la cadena pase por lugares como la avenida Meridiana, donde está Hipercor, o por la calle Ernest Lluch, por ejemplo.

Qué desfachatez tienen para inventarse la historia al tiempo que olvidan a sus más recientes asesinados. Quizás es que pensaron que todo quedó arreglado cuando el entonces Conseller en Cap de la Generalitat se reunió en secreto con diregentes de ETA para pedirles que, hombre, fueran buenos chicos y dejaran de matar… al menos en Catalunya, tan comprensiva ‘ella’ con sus aspiraciones.

Lo más preocupante es ver que demasiada gente de buena fe se va apuntando a todo este desastre moral, a esta pesada cadena.




martes, 3 de septiembre de 2013

Gómezdaviliana (VII)


De la gravedad del materialismo medieval:

"Todo en el Medievo, desde una iglesia románica o una relación feudal, hasta un calvario gótico o un romero cantuariense, es recio, sensual, concreto.
  Porque el hombre medieval sentía la trascendencia como un atributo perceptible del objeto."

lunes, 2 de septiembre de 2013

Más dura será la caída. El Golden boy.

Aquí tenemos el contrapunto más claro que va del cuento a la realidad, de la novela a la verdad.

Óscar de la Hoya, primero, como cantante en un video tan chusco y exitoso como los miles de vídeos románticos chuscos y exitosos que corren por ahí estilo kitsch melódico de saldo adolescente (que la canción original sea de los Bee Gees es indiferente). Galán, campeón, contemplado, famoso, deseado, creído, mimado:



Y luego, el mismo hombre, en el final de un boxeador de genio, fuerte, pegador, noble, valiente, de perfecta defensa; uno de los púgiles de más brillante progresión, más reclamados y mejor pagados de la historia. Su último combate; contra un demoledor Paquiao en sus mejores momentos. De la Hoya, el Golden boy, el muchacho fino, el guapo del ring, el que siempre mantuvo milagrosamente el rostro incólume para sus miles de incondicionales admiradoras… ahora con la cara rota, deforme, agotado, caído… rendido en el octavo asalto frente a la pujante furia del filipino. Hacia el retiro y los recuerdos de gloria que se irán borrando de la memoria como una canción cualquiera: 

Es el boxeo, es la vida. Cuando el destino nos alcance.

viernes, 30 de agosto de 2013

"La sinagoga vacía"



Una de las mejores noticias editoriales actuales es la reedición de La sinagoga vacía, de Gabriel Albiac.

Yo no la había leído. Cuando uno recién se mete en esta obra  se da cuenta de sus exigencias y dimensiones en cuanto a documentación, redacción, reflexión y ambición intelectual. Historia y filosofía, filosofía e historia.
Albiac es radical. Nos dice que de la debacle del mundo barroco y sobre todo de la peripecia y desarraigo descomunal de los judíos hispano-portugueses (los llamados marranos) y en general de toda la comunidad judía europea surge un pensamiento filosófico moderno (Spinoza con sus predecesores judíos) que conforma la manera de pensar posterior. Luego, o hay Spinoza o no hay filosofía, nos recuerda el autor siguiendo a Hegel.
Spinoza sería la materialización racional de una enloquecedora pérdida total de identidad y de la puesta al desnudo del sujeto. Sólo queda el conflicto ético y su palabra. Ni verdad ni conocimiento.
En fin , yo aún voy por la página ochenta y pico en un libro de cerca de setecientas en letra bien apretada. Pero su pasión, rareza, originalidad y acometida verbal te atrapan.
La obra fue de referencia (mundial) cuando se publicó, allá en los ochenta. Y aún lo es para todos aquellos que se acercan al tema.
Durante muchos años fue considerado un libro francés en EE.UU y en algún país europeo. Lo cual, dicho sea de paso, también demuestra el nivel de información de muchos de los que se dedican a la filosofía y a la historia en esos lugares.

Bueno, es posible que sigamos informando sobre el tocho albiacciano.

jueves, 29 de agosto de 2013

El ángel exterminador. Diverdi.


Uno llega de las vacaciones (porque es un desgraciao, que si no de qué iba a hacer 'vacaciones') y se topa de cara con el ángel exterminador.
Y no me refiero a las noticias de los medios: que si la guerrita de turno en las fronteras de los ricos, que si las corruptelas partidarias y tú más, que si la dignidad mancillada del pueblo, que si la democracia en peligro, que si las regioncitas juegan al orgullo identitario (mientras siguen, mezquinos, engañando y robando a la gente), en fin... No, no me refiero a la basura de siempre. Me refiero a los pequeños hechos reales que nos afectan. Y uno de ellos es: han cerrado Diverdi.

Diverdi era la principal distribuidora independiente de música clásica del mercado español. Ha sucumbido ante el ángel exterminador de las plataformas de venta por internet y las descargas piratas, pero sobre todo ante el ángel negro de la fiscalidad impuesta por el Estado.
Tenía una espléndida tienda en el centro de Madrid. Sus empleados eran discretos, amables y competentes. En su boletín escribían algunos (yo no) de los mejores críticos del país. Sus colecciones de música antigua y contemporánea eran muy aceptables. En fin, ¿se puede pedir mucho más en un país como éste? Pues van y la cierran. Sí, es el ángel exterminador del nuevo 'curso'.

Como recuerdo a Diverdi y homenaje a los pringaos que aún compramos libros ¡y discos! (que eso sí que es el colmo de la pringuez) pongo el excelente segundo movimiento de la sonata VI para clave del bendito napolitano Paradise (o Paradies) que se toca (al piano) en una escena de El ángel exterminador de Buñuel:




domingo, 25 de agosto de 2013

En San Vicente de Labuerda




Uno de los placeres más grandes de dejarse perder, no como turista ‘enterao’, sino como caminante libre, por los andurriales de montaña de nuestro país es toparse con obras tan deslumbrantes como el retablo pictórico de la ermita oscense de San Vicente de Labuerda.

San Vicente es un sobrio edificio románico al que se accede primero a través de un conjuradero (o ‘esconjuradero’, como dicen algunos en Aragón) y luego por un humilde y delicado cementerio.

Cuando el guardés del lugar te enciende las luces aparece el retablo al fondo, en el ábside, tal que un milagro celeste. Estallido de colores puros y brillos de pan de oro en figuras de un gótico afilado, franco, de líneas clarísimas y composiciones sólidas, pero también con veleidades figurativas y fantasías propias del Norte. Se atribuye a la escuela de Juan de la Abadía el Viejo. Gótico hispano-flamenco aragonés.
La pieza se escondió en un granero durante siglos. Al parecer, el trabajo de restauración fue fácil; una mano de limpieza y poco más. Así es la calidad.

En ningún lugar puede resultar tan digno el lujo artístico como en una sencilla y montaraz iglesia románica.

Gracias Ana por convencer siempre al San Pedro local para que nos abra la puerta.

martes, 6 de agosto de 2013

El culo como espejo del tiempo





Entre estos dos espléndidos traseros median algo más de dos mil años.

El primero pertenece a la llamada Venus Kallipygos o ‘Calipigia’ (en griego, 'del bello culo'), en copia romana de un original helenístico (tal vez del s. II a.C., cuya mejor copia -con partes de diferentes épocas- está en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles).
El segundo es un estudio anatómico de nuestro estimado Vallotton (mediados de la década de los ochenta del s. XIX).
Los dos son unos de los traseros más descarados y célebres de sus épocas. Casi sin parangón por ser el puro culo el tema y el motivo de las obras.

Bueno, en el caso de la escultura de la Venus hay un aparente tema: la bella diosa se levanta el peplo para observar, reflejada en las aguas, la belleza de su parte trasera, justo antes del baño. Pero el centro es la perfección del trasero femenino (cosa rara en el mundo antiguo); el resto de la academicista escultura no es especialmente admirable. Sí que el coqueto gesto de la figura otorga el picante necesario que pide una imaginación desarrollada.
La belleza de esa anatomía manda en el sentido de realidad de los griegos y romanos helenizados, que si bien sabían que la realidad era espantosa, también sentían la belleza como una expresión vital redentora.

Vallotton, a la vez artista frío y voluptuoso, no nos ofrece belleza, sino verdad prosaica y minuciosa (belleza a su manera). Es hijo de su época. El saber de un experto. Su belleza es una caída, una pérdida. La pérdida de los culos venusianos y el surgimiento de los culos verdaderos inscritos en el tiempo. Turgencia, gravedad. A Vallotton no sólo le interesa la belleza aquí (no podemos negarla, a pesar de todo), sino lo que hace el tiempo con la belleza. Es como una herida. Su retrato.
Ya sabemos lo que dijo el poeta: la belleza es la antesala de lo terrible.

La eterna belleza trasera de la Venus Calipigia tiene su Dorian Gray en el estudio de Vallotton.
Y nos llegan a las mientes el recuerdo de versos baudelairianos. Inevitable. Uno va al libro a buscar y pronto los encuentra… Sí, Baudelaire, que poseía un hiriente sentido de la belleza, escribía:

“Amo el recuerdo antiguo de desnudas edades
y el sol dorando el mármol de serenas deidades
cuando mujer y hombre de fuerza y gracia plenos…”

¿recuerdan?

“(…) Cuando hoy el poeta pretende recordar
la prístina belleza nativa, al contemplar
la desnudez sagrada del hombre y la mujer
siente un frío de muerte por sus venas correr
ante el horrible cuadro torpe y ensombrecido
de esas monstruosidades que reclaman vestido”

Según Baudelaire seríamos una belleza degradada. Porque ya no cantamos la belleza. Está perdida.

Y se dirá… ‘¿Y las garotas de Copacabana, las del post anterior, no son reales?’ Claro que lo son… pero son de pago.

viernes, 2 de agosto de 2013

Macrofiesta y liturgia. Copacabana.


Observando las reuniones playeras del reciente viaje papal a Brasil, con sus cientos y cientos de miles de personas (se llegó a hablar de tres millones de almas reunidas… bueno, lo cierto es que la inmensa playa de Copacabana estaba repleta), se diría que las fotos veraniegas del post precedente (“Contra el Verano”) se quedan en nada.

En efecto, en esas fotos no hay, como mucho, más que unas pocas decenas de miles de personas.
Entonces, ¿indica ello que las reuniones de jóvenes católicos son un infierno de masificación, un fenómeno ominoso a evitar?...


Vamos a ver.
Las vacaciones infernales se repiten año tras año en los mismos lugares y duran días y días, semanas… ¡meses! En cambio, los encuentros de jóvenes, digamos, papistas no son necesariamente anuales, y son itinerantes y muy breves.
La inercia de las odiosas vacaciones infernales familiares es muy difícil de romper, por no decir imposible; pero si diesen una milagrosa opción de fuga a las víctimas de ese remedo de exterminio las playas quedarían semivacías. Por el contrario, el movimiento de los muchachos vaticanistas es voluntario; requiere empeño, iniciativa y algo de dinero; su masificación es móvil y, en cualquier caso, promete novedad en cuanto a viajes, rutinas y conocimiento de países y gente.
(No comparemos ya el grado de civilidad -demostrado una y otra vez- de esos jóvenes con, en general, el de los desesperados grupos vacacionales de exterminio.)

Por tanto, la respuesta a la pregunta es ‘no’, no es lo mismo.

Sin embargo, hay otras cosas igualmente inquietantes que podrían cifrarse en una pregunta: ¿No tiene la Iglesia católica más remedio que acercarse a las formas festivalero-televisivas de las iglesias evangelistas para mantener la clientela?
Parece que la respuesta también es ‘no’, la Iglesia no tiene más remedio.
Esos escenarios, esos decorados, esos grupos musicales, esos coros, esas cancioncillas, esa ‘simpática’ desinhibición sandunguera… esos neocatecumenales rascando guitarras bajo la silenciosa y quizás un tanto abochornada mirada de los obispos presentes (¿obligados?).
Hemos oído y leído muchas veces que eso fue lo positivo del concilo Vaticano II, y que es “lo popular”, y a eso tiene que acercarse la Iglesia; que eso es ponerse al día (una de las razones por las que Benedicto XVI dejó el cargo: él ya no podía pasar por ese aro de fuego.)
Pero… ¿puede pretender la Iglesia con todo eso seguir siendo (aparte de una institución humana) el cuerpo místico de Cristo, tal como ella misma se define?

Bien, a nadie se le escapa, está claro, que estos encuentros son reuniones festivas que poco tienen que ver con la verdadera y honda liturgia, ya que, como dejó escrito el anterior papa, el culto verdadero pretende dar una medida anticipada, aun parcial, de una vida más perfecta y plena (de ahí, dicho sea de paso, que no haya ninguna sociedad que no sea cultual), y esto que hemos visto… ejem. Aunque… ¿no estará esto que hemos visto sustituyendo  ya demasiado la verdadera y honda liturgia?

Pobre Iglesia si su culto se fuera reduciendo a estas tipologías cursis de superfiesta tropical. Esa ‘embriaguez’ musical de guateque adolescente con padres de Río de Janeiro no parece igual que la ebriedad elevada y rigurosa que “permanece en la disciplina del logos” de la cual habla Ratzinger en su libro El espíritu de la liturgia, refiriéndose a la música sacra.
Suponemos que la Iglesia sabe esto perfectamente y deja hacer de vez en cuando, aquí y allá. Para ella es una necesaria demostración de fuerza. De número. Y más en un continente en el que las iglesias reformadas avanzan con fuerza. Lo que no está tan claro es que no se le haya ido el evento un poco de las manos.

Sea lo que fuere, que no confundan los entusiastas muchachos la imagen propagandística y la música de consumo con creaciones que entroncan con lo verdaderamente popular.
Que no piensen que esto (La fiesta musical en Copacabana):
                                  

 …es lo mismo que, por ejemplo, esto (un Kyrie Eleison de un manuscrito franciscano del s. XVIII cantado al estilo polifónico-oral [improvisado] popular [de verdad] corso):
                                  

[Adenda para humanistas: 
Ya que esas macromanifestaciones católico-juveniles parecen inevitables (de lo cual me alegro, a pesar de todo), ¡hombreee!, que no sean cicateros y dejen también espacio visual para figuras aparentemente ajenas al evento, pero idiosincráticas del lugar, que en el caso de Copacabana hubieran sido, inconfundiblemente, éstas:]
                           

sábado, 27 de julio de 2013

Contra el Verano (entre la apretura y el cosmos)



Contra el verano, contra las vacaciones, contra el calendario, contra el calor, contra el turismo, contra la masificación, contra la diversión organizada, contra la playa, contra el parque temático, contra el Mediterráneo, contra el ruido, contra la tele, contra la prisa, contra las colonias infantiles, contra el autocar, contra el coche, contra la carretera, contra el avión, contra la alpargata, contra la camiseta, contra el sobaco, contra el moreno, contra la crema, contra el sudor, contra el pringue, contra los maletones, contra las mochilazas, contra las gorras, contra las terrazas, contra el apartamento, contra la paella, contra la sangría, contra las noticias, contra las visitas concertadas, contra el consumo de Cultura, contra la Cultura… ¡Sí, contra El Verano!:



Pero por el espacio, por la lentitud, por los nublados, por el silencio, por el decoro, por la soledad, por el olvido… Aunque a este paso, no tendremos más remedio que irnos muy, muy, pero que muy lejos; a la infinita desnudez del cosmos y con la melancolía de los adagios desolados (suena el Adagio del ballet Gayané de Khachaturian):



jueves, 18 de julio de 2013

INC, Regiones Devastadas. Vegaviana.

Durante un periodo de poco más de veinticinco años el Instituto Nacional de Colonización (INC, organismo del Ministerio de Agricultura) se dedicó a la extensión y promoción de la agricultura y ganadería mediante la creación de pueblos de nueva planta en zonas que se iban a ver beneficiadas por grandes proyectos de regadío.

Se construyeron más de trescientos pueblos. Se realizaron diseños de otros que se quedaron en el plano.
La mayoría de aquellos pueblos sigue en pie. Algunos aguantando un declive forzado por las delirantes políticas agrícolas de aquí y de allá, otros combinando sus antiguas labores con otras diversas y viendo crecer su población.
Muchos de ellos fueron y siguen siendo prósperos, e imagino que intentarán continuar con el espíritu comunitario que se estableció en un principio entre los que emprendieron aquella ‘aventura’ (colonos, peones, ingenieros -entre ellos, mi padre-, madres y amas de casa -entre ellas, mi madre-, administradores, maestros, mecánicos, comerciantes, médicos, curas, etc… Excepto por los curas, la experiencia interesó mucho a ciertos observadores del bloque socialista que no fueron apoyados por el establishment soviético.)

Podríamos presentar algunos de esos pueblos como símbolos de una ejemplaridad estética y ética perdida. Uno de ellos es Vegaviana, situado al noroeste de la provincia de Cáceres. Fue, principalmente, obra del arquitecto J.L. Fernández del Amo, que trabajó para la Dirección General de Regiones Devastadas y para el INC.

Vegaviana es un ejemplo de cómo un conjunto arquitectónico bello en sí mismo puede ser, a la vez, un binomio de atención hacia el entorno natural y hacia el hombre.
El conocimiento de la tradición constructiva popular, el buen gusto sin alardes del diseño moderno de buena ley y la especial sensibilidad hacia la particular austeridad vital de las familias trabajadoras de la tierra que tuvo Fernández del Amo consiguieron la maravilla de un pueblo nuevo de carácter preciso y ejemplar autenticidad rural.

Franqueza rítmica, orden y sentido espacial; noble practicidad; discreción, honradez y respeto… es lo que transmiten estas fotos:












Sin embargo, ¡ay!, qué decir de estas otras fotos de chaletones llamados de ‘lujo’ para nuevos ricos que han destrozado tantos y tantos pueblos (a veces, la libertad individual sólo sirve para perpetrar horrores): 








martes, 16 de julio de 2013

Gómezdaviliana (VI)


"La belleza de la cosas nobles propaga en el alma un tumulto que la arrastra hacia regiones cuyo pórtico es la muerte"

(Qué decir de la música...)

"Todo inconforme sabe, en el fondo del alma, que el sitio que su vanidad rechaza es el sitio mismo que su naturaleza le fijó"

(Qué malévola crueldad... lúcida.)


sábado, 13 de julio de 2013

Alonso de Contreras. La desmesura precisa.



El niño de familia humilde que empezó sus aventuras como un rapaz fuera de la ley, posteriormente trabajó como corsario para los caballeros de Malta y luego entró en la milicia española, donde fue alférez, capitán y protegido del conde de Monterrey, no era experto en letras y tenía muy claro cómo debía contar su vida:


“Esto ha sucedido hasta hoy, que son once de octubre de 1630 años, y si hubiera de escribir menudencias sería cansar a quien lo leyere; además que cierto se me olvidan muchas cosas, porque en once días no se puede recuperar la memoria y hechos y sucesos de treinta y tres años. Ello va seco y sin llover, como Dios lo crió y como a mí se me alcanza, sin retóricas ni discreterías, no más que el hecho de la verdad. Alabado sea Cristo.”


Esto lo escribió Contreras al final de su relato autobiográfico, antes de los añadidos. Toda una declaración de estilo.
Si se inventó algo o no, no lo sabemos. Lo cierto es que ese su ‘no estilo’ “seco y sin llover” se mantiene de principio a fin sin decaimientos ni vacilaciones.
La vertiginosa sucesión de idas y venidas, viajes, aventuras y peligros sin aparente elaboración literaria que presenta el espontáneo discurso no impide, empero, una precisa virtud expresiva y un sorprendente registro de detallados recuerdos que, al pulso y capricho de su memoria, van salpimentando el texto aquí y allá.

Entre continuos episodios que son un alarde de economía explicando terrible crueldad como éste:

“(…) Peor le sucedió a mi piloto, que le cogieron dentro de cuatro meses yendo en corso en una tartana, y le desollaron vivo e hincharon su pellejo de paja, que oí está sobre la puerta de Rodas.”

…hay otros casi candorosos como éste:

“(…) Despedí el bergantinillo con los griegos. Pero olvidávaseme que trajeron con el turco cinco baúles de estos redondos turquescos, llenos de damasco de diferentes colores y mucha seda sin torcer encarnada y algunos pares de zapaticos de niños”

Bendita delicada memoria de la fiera militar.

Y es que todo es posible con este hombre; el estoicismo guerrero:


“(…) Y el capitán mandó que todos los heridos subiesen arriba a morir, porque dijo: Señores, o a cenar con Cristo o a Constantinopla. Subieron todos y yo entre ellos que tenía un muslo pasado de un mosquetazo y en la cabeza una grande herida que me dieron al subir en el navío del enemigo con una partesana, el día antes cuando ganamos el castillo de proa. Llevábamos un fraile carmelita calzado por capellán y díjole el capitán: Padre, échenos una bendición porque es el día postrero (…)”.

… y la displicencia casi bienhumorada ante las amenazas:

“(…) Supe que Solimán de Catania había jurado que me había de buscar y, en cogiéndome, había de hacer a seis negros que se olgasen con mis asentaderas, pareciéndole que yo me había amancebado con su amiga, y luego me había de empalar. No tuvo tanta dicha en cogerme, aunque me hizo retratar y ponerme en diferentes partes de Levante y Berbería”. 

No, desde luego no hay menudencias en todo su escrito. Todo va, señor Contreras, como usted dejó dicho, sin retóricas ni discreterías.
La aventura en estado puro, directo… salvaje. Sin complacencias reflexivas, porque no le hacen falta.
¡Ya tuvieran un dominio de la lengua similar muchos ‘inventores’ de aventuras que llegaron después!

miércoles, 10 de julio de 2013

El Canelo Álvarez

Una de las promesas más fulgurantes del boxeo mundial es el superwélter mejicano Saúl Álvarez Barragán, “El Canelo”.
No ha dado tiempo; de la noche a la mañana se ha convertido en un número uno indiscutible. Es el titular de la WBC y la WBA, entre otros galardones.
El Canelo es una demostración de que no hace falta ser una fiera corrupia para ser un gran boxeador.
Tiene cara de niño bueno, es pelirrojo (de ahí su apodo) y blanquito, y no exhibe un físico excesivamente musculado. Parece que aún está por hacer.
Pero El Canelo aún no ha perdido un combate en toda su carrera, que presenta 42 victorias (30 por nocaut) y un empate.
Es un gladiador nato. Practica un boxeo sobrio, eficaz, bien combinado. Ostenta una pegada demoledora y, sobre todo, siempre se asienta en el lugar de la verdad, firme a dos palmos de su contrincante, dispuesto a recibir y atacar.
Es una figura de cuento. Es el niño tumbador de ogros.

                                    

lunes, 8 de julio de 2013

"¿Por qué entre los creyentes no hay uno sólo que crea?"


En la feria de hoy se presenta la lectura del Evangelio de Mateo (9: 18-26). En ese fragmento hay una resurrección:

“Así les hablaba cuando se acercó un magistrado y se postró ante él diciendo: Mi hija acaba de morir, pero ven, pon tu mano sobre ella y vivirá.
Jesús se levantó y le siguió con sus discípulos.
(…) Al llegar Jesús a casa del magistrado y viendo los flautistas y la turba alborotada, decía: Retiraos, que no ha muerto la niña, está dormida. Y se burlaban de él.
Y una vez despejada la gente, entro él, la tomó de la mano, y la niña se levantó.”

[Puede sorprender lo de los “flautistas”: efectivamente, el texto original griego dice ‘auletás’, o sea, tocadores de ‘aulos’, la típica flauta griega que se utilizaba tocada por parejas o en grupos más numerosos en los momentos de duelo y cortejos fúnebres.]

En Ordet (La Palabra), de Theodor Dreyer, vemos la resurrección de una mujer gracias a la inocencia de una niña y a la fe de un loco:


En esta escena, tras la vuelta a la vida, hay un detalle fundamental. Un joven de la familia pone en hora un reloj que estaba parado. O sea, el tiempo vuelve a contar (se oye la maquinaria del reloj). Es un tiempo, sin embargo, en el que se ha dado la superación de la muerte. No es que no vayan a morir, van a morir, lo saben. Pero a partir de ahora es un tiempo nuevo porque, al fin, les ha sido otorgada la fe. Se han resignado a la muerte, o sea, a la vida, y ya no tienen miedo. Es una vida que van a vivir de verdad por primera vez. No hay resurrección sin muerte. El milagro es como un destello fenomenal del Reino, no la revocación de la realidad y del destino.