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sábado, 23 de marzo de 2019

Sobre el pecado original



¿Quién sino Chesterton se atrevería a defender la lógica del pecado original con esta ligera y paradójica convicción?:

“La religión católica dice verdades. Las demás filosofías simplemente dicen cosas que parecen verdades; sólo ésta ha venido siempre afirmando las verdades que no parecían serlo. Éste es el último credo que, donde no es atractivo, sigue aún siendo convincente; porque como mi padre en su jardín resulta que siempre tiene razón. Los teósofos, por ejemplo, predican un dogma tan seductor como el de la reencarnación; pero si atendemos a sus resultados lógicos, veremos que son la altanería espiritual y la crueldad de casta. Porque si un hombre es pastor a causa de sus pecados anteriores hay razón para desdeñarlo. En cambio el Cristianismo predica un dogma tan poco seductor como el pecado original; pero si se atiende a sus consecuencias lógicas, se verá que son la simpatía y la fraternidad, y un trueno de alegrías y piedades, porque sólo sobre el fundamento de semejante dogma podemos, a un tiempo, compadecer al pastor y desconfiar del monarca.”

(De Ortodoxia

viernes, 22 de marzo de 2019

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación del planeta (XI).




Puerto de San Julián. Patagones. Complot. Ajusticiamientos. Naufragio.
(Julio de 1520)

“Nuestro capitán llamó a estos pueblos patagones. Pasamos en este puerto, al que llamamos San Julián, cinco meses, durante los cuales nos sucedieron múltiples cosas (…) Apenas anclamos en este puerto, los capitanes de los otros cuatro navíos tramaron un complot para asesinar al capitán general (…) El complot fue descubierto: Juan de Cartagena fue descuartizado y Luis de Mendoza apuñalado… [en realidad Cartagena fue abandonado en el puerto de San Julián y probablemente el descuartizado después de muerto fue Luis de Mendoza, y también fue ejecutado Gaspar de Quesada]… 
El navío Santiago, que se había destacado para reconocer la costa, naufragó entre los escollos; sin embargo, toda la tripulación se salvó de milagro. Dos marineros vinieron por tierra al puerto donde estábamos para hacernos saber el desastre, y el capitán general envió inmediatamente algunos hombres con sacos de bizcocho. La tripulación permaneció dos meses en el sitio del naufragio para recoger los restos del navío y las mercancías que el mar arrojaba periódicamente a la orilla, y durante todo ese tiempo se enviaron víveres, aunque la distancia era de 24 leguas, es decir unas cien millas y se invertían cuatro jornadas en el viaje; el camino era incomodísimo y fatigoso, entre espinos y malezas, entre las que había que pasar la noche, no teniendo más bebida que el hielo, al que había que machacar, cosa que costaba gran trabajo.
En cuanto a nosotros, no estábamos mal en este puerto; había una clase de mariscos muy largos que llamábamos ‘mejillones’, mas no son comestibles; otros contenían perlas, pero muy pequeñas. Encontramos también avestruces, zorros (…) Asimismo, hay árboles de los que se extrae incienso.”

martes, 19 de marzo de 2019

domingo, 10 de marzo de 2019

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación del planeta (X).



Puerto de San Julián. Invierno. Indígenas. Hombres y mujeres.

(...) Transcurrieron meses sin que viéramos ningún habitante del país. Un día (...) un hombre de estatura gigantesca se presentó ante nosotros (...) El capitán envió a tierra a uno de nuestros marineros  (...) en señal de paz y amistad, lo que fue muy bien comprendido por el gigante , quien se dejó conducir a una isleta donde el capitán general había bajado (...) Dio muestras de gran extrañeza al vernos y levantando el dedo quería sin duda decir que nos creía descendidos del cielo (...) El capitán general ordenó darle de comer y beber, y entre otras baratijas le regaló un espejo grande de acero (...) El gigante retrocedió tan asustado que derribó a tres o cuatro de nuestros hombres que le rodeaban (...) Vinieron otros (...) Los nuestros les invitaron por señas que pasaran a nuestros navíos (...) Vinieron, en efecto; mas los hombres, que no tenían más que su arco y sus flechas, habían cargado todo sobre sus mujeres como si fuesen acémilas. [El narrador hace notar, como lo harán otros cronistas viajeros posteriores, que cuanto menos civilizadas son las sociedades más maltratadas son las mujeres.]

viernes, 8 de marzo de 2019

El grupo contra el ciudadano



Gregorio Luri advierte en su último libro sobre el peligro de la promoción de las políticas identitarias contra el ciudadano (sustitutas, por cierto, de una clase obrera que ya no existe y a las que se ha agarrado la izquierda contemporánea para no quedarse vacía de discurso):

"No es descartable que el fomento de las políticas identitarias implique en sus conclusiones lógicas una instauración de un nuevo tipo de sociedad estamental, porque tiende a desdibujar al ciudadano para dar paso a las diversas identidades grupales que se consideran heridas, es decir, a una sociedad terapéutica que nos clasificaría por patologías identitarias."

No es muy difícil adivinar dónde quedaremos los que no nos acomodemos en ninguna de esas patologías identitarias.


sábado, 23 de febrero de 2019

Derecho y conocimiento



“Precisamente a causa de su tendencia anti-ideológica, la teoría pura del derecho demuestra ser verdadera ciencia jurídica; pues la ciencia, en cuanto conocimiento, tiene como aspiración inmanente mostrar al descubierto el objeto que conoce. La ideología, por el contrario, encubre la realidad, desfigurándola con el propósito de conservarla y defenderla, o desenfocándola con la intención de destruirla y sustituirla por otra. Todas las ideologías tienen su raíz en la voluntad, y no en el conocimiento; responden a determinados intereses o, expresándolo con mayor corrección, responden a intereses que son muy diferentes al interés por la verdad (…) El conocimiento siempre destruye el velo que la voluntad extiende sobre las cosas.”

Hans Kelsen

viernes, 22 de febrero de 2019

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación del planeta (IX).



Hacia el sur. Más caníbales; tragedia. Río de la Plata. Tempestad. Puerto de San Julián. 
Refiere Pigafetta:
 
"(...) Después emprendimos de nuevo nuestra ruta y costeamos el país hasta los 34º y un tercio de latitud meridional, donde encontramos un gran río de agua dulce. Aquí habitan los caníbales o comedores de hombres (...) 
En este río hay siete islitas; en la mayor que llaman cabo de Santa María, se encuentran piedras preciosas. Antes se creía que no era un río, sino un canal por el cual se pasaba al mar del Sur; pero pronto se supo que no era más que un río que tiene diecisiete leguas de ancho en su desembocadura [se trata del actual Río de la Plata]. Aquí es donde Juan de Solís, que como nosotros, iba al descubrimiento de tierras nuevas, fue comido por los caníbales, de los cuales se había fiado demasiado, con sesenta hombres de su tripulación.
Costeando esta tierra hacia el polo antártico, nos detuvimos en dos islas que encontramos pobladas solamente de gansos y de lobos marinos [pingüinos y leones marinos] (...) 
Sufrimos una terrible tempestad en medio de estas islas durante la cual los fuegos de San Telmo, de San Nicolás y de Santa Clara se vieron muchas veces en la punta de los mástiles (...)
Alejándonos de estas islas para continuar nuestra ruta, llegamos a los 49º y medio de latitud meridional, donde encontramos un buen puerto [Puerto de San Julián], y como el invierno se aproximaba, juzgamos a propósito pasar allí la mala estación." 
[y ya estamos en el 31 de marzo de 1520]

viernes, 15 de febrero de 2019

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación del planeta (VIII).



En las costas brasileñas. Antropofagia. Mujeres.
Refiere Pigafetta:

“Los indígenas no son cristianos pero tampoco son idólatras, porque no adoran a nada; el instinto natural es su única ley (…) Al verlos tan negros, desnudos completamente, sucios y calvos, se les hubiera tomado por marineros de la laguna Estigia (…) Comen algunas veces carne humana, pero solamente la de sus enemigos (…) por una costumbre que, según nos dijeron, empezó entre ellos de la manera siguiente: Una anciana tenía un solo hijo, que fue muerto por enemigos; algún tiempo después fue hecho prisionero uno de los que le habían matado y fue conducido a su presencia; para vengarse, la madre se arrojó como una perra rabiosa sobre él y a bocados le destrozó la espalda. Tuvo el prisionero la doble suerte de escapar de manos de la anciana y evadirse y de volver entre los suyos, a los cuales mostró las huellas de las dentelladas en su espalda, y les hizo creer que los enemigos habían querido devorarlo vivo. Para no ser menos feroces que los otros, se determinaron a comerse de verdad a los enemigos que aprisionaban en los combates, y los otros hicieron otro tanto. 
(…) Algunas veces, para conseguir un hacha o un cuchillo de buen tamaño, nos ofrecieron como esclavas una y aun dos de sus hijas. Pero no nos ofrecieron nunca a sus mujeres (…) Están encargadas de los trabajos más penosos (…) las acompañan sus maridos que son muy celosos.
(…) Las jóvenes venían frecuentemente a bordo del navío a ofrecerse a los marineros para obtener algún regalo. Un día, una de las más bonitas subió, sin duda, con dicho objeto; pero habiendo visto dentro del camarote del contramaestre un clavo de un dedo de largo, lo agarró y se lo introdujo con naturalidad y gracia entre los dos labios de sus partes naturales y se marchó. El capitán general y yo fuimos los únicos testigos de esta extraña aventura.”
[Hay que recordar que Magallanes había ordenado que ningún hombre tuviera trato con mujeres en los barcos.]

miércoles, 13 de febrero de 2019

Democracia en la educación



Y nunca, nunca, olvidar esto:

“La exigencia de igualdad es noble y debe apoyarse plenamente, pero dentro de su propia esfera, que es la de la justicia social. No tiene ningún espacio fuera de ahí. La democracia es el único sistema político aceptable; pero concierne exclusivamente a la política, y no tiene ninguna aplicación en ningún otro campo. Cuando se aplica en cualquier otro sitio, significa la muerte, porque la verdad no es democrática, la inteligencia y el talento no son democráticos, ni lo es la belleza, ni el amor, ni la gracia de Dios. Una educación democrática de verdad es la que prepara a la gente intelectualmente para defender y promover la democracia dentro del mundo político; pero la educación, en su propio campo, debe ser implacablemente aristocrática e intelectual, debe estar enfocada sin el menor pudor hacia la excelencia”.

(Simon Leys. "Una idea de Universidad", de Breviario de saberes inútiles.)

sábado, 9 de febrero de 2019

Gómezdaviliana (XLV)



Sobre la libertad:

"La libertad que se determina a sí misma no se determina a nada. Una libertad absoluta exige el suicidio como su única manifestación perentoria. Pero si el hombre devorado por una libertad abstracta no se resuelve a rechazar la opción de su existencia, los apetitos elementales lo guían y las urgencias animales lo arrastran. Un hombre libre es un hombre sometido a las servidumbres de la vida."

jueves, 7 de febrero de 2019

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación del planeta (VII).



Tiburones, fuegos, Brasil, intercambios…
Refiere Pigafetta:

“(…) Durante los días serenos y de calma, unos peces grandes a los que llamaban tiburones nadaban cerca de nuestro navío. Estos peces tienen varias hileras de dientes terribles y si por desgracia encuentran un hombre en el mar, lo devoran en el acto. Pescamos muchos con anzuelos de hierro; pero los grandes no son del todo comestibles y los pequeños no valen gran cosa.
Durante las tempestades vimos frecuentemente lo que se llama Cuerpo Santo de San Telmo. Una noche muy oscura se nos apareció como una hermosa antorcha en la punta del palo mayor, en donde flameó por espacio de dos horas, lo que fue un gran consuelo en medio de la tempestad. Al desaparecer, proyectó un resplandor tan grande que nos dejó, por decirlo así, cegados.
Después de pasar la línea equinoccial, al aproximarnos al polo antártico, perdimos de vista la estrella polar (…) enfilamos la proa hacia la Tierra del Verzín, en los 23 grados y medio de latitud meridional (…) Aquí nos aprovisionamos abundantemente de gallinas, batatas, de una especie de fruto parecido a la piña de pino, pero que es dulce en extremo y de un gusto exquisito, de cañas dulces, de carne de anta, la cual es parecida a la de vaca (…) Hicimos también ventajosos cambios: por un anzuelo o por un cuchillo nos dieron cinco o seis gallinas; por un peine, dos gansos; por un espejito o un par de tijeras, el pescado suficiente para comer diez personas (…) Cambiamos asimismo a buen precio las figuras de los naipes: por un rey de oros me dieron seis gallinas (…)”

viernes, 1 de febrero de 2019

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación del planeta (VI).



De entre todos los documentos originales que se han conservado de la primera vuelta al mundo, es el del noble italiano de Vicenza Antonio Pigafetta el único que refiere extensamente la totalidad del viaje. 
Pigafetta se embarcó en la nao Trinidad, la de Magallanes, a quien el italiano supo acercarse poco a poco y ganar su confianza, a pesar del endiablado carácter del capitán.
La primera edición conocida en castellano es de 1860. La que nosotros emplearemos es la que hizo F. R. Morcuende en 1922, corregida y adaptada.
Refiere Pigafetta:

“(…) El 26 [de septiembre] llegamos a una de las islas Canarias, llamada Tenerife (…) Nos detuvimos tres días en un sitio a propósito para hacer acopio de carne, agua y madera (…) El lunes 3 de octubre, a medianoche, nos hicimos a la vela directamente al austro, es decir hacia el mar Océano (…) Después de haber navegado muchos días a lo largo de la costa de Guinea o Etiopía, llegamos al grado 8 de latitud septentrional, donde hay una montaña llamada Sierra Leona. Tuvimos vientos contrarios, calmas chichas y lluvia hasta la línea equinoccial, y el tiempo lluvioso duró sesenta días, en contra de la opinión de los antiguos.”

sábado, 26 de enero de 2019

Clément Rosset; destruye, aún, toda esperanza.


Cuando te enteras tardíamente de la muerte de alguien a quien no has conocido pero has tenido presente en tu vida es como si no hubiera muerto tanto. La línea entre vida y muerte se hace más difusa. Ya no estaba vivo, pero para ti estaba vivo. Ahora está muerto, pero no está tan muerto. Es lo que pasa con los que hemos considerado maestros.
Vivo aislado, retirado en un bosque, y me entero ahora, después de muchos meses, de la muerte de Clément Rosset, un personaje cuya obra ha aparecido en este blog en diversas ocasiones. 
Rosset fue un pesimista desesperado que alcanzó la gracia de vivir, la “alegría”, a base de reflexionar la existencia como quien vive de verdad, sin la más mínima impostura ni pedantería cultural. Su develación de los dobles de la realidad que todos nos creamos por miedo a mirar la verdad desnuda le llevó a ese estado de gracia trágica -era el representante de eso que se dio en llamar con el bello nombre de “filosofía trágica”- que permite superarlo todo precisamente porque ha visto, sin apartar la mirada, el vacío que hay en el fondo de toda vida. Y no hay vida si no se acepta el horror. 
Rosset, como buen trágicoalegre, admiraba el modo de ser y vivir español. Rindió reiterados y jugosos homenajes a nuestro país. Vamos a devolverle el favor (y no será el último) recordándole con uno de ellos extraído del libro Le choix de mots:

“(…)  Esta asimilación del ser a su apariencia explica la naturaleza de la alegría española: alegría a menudo desconocida por el extranjero, que no retiene de España más que la violencia de los instintos y el sentido del drama, mientras que una excepcional alegría de vivir constituye, en realidad, el rasgo más importante y remarcable. La fuerza de esta alegría ocupa, paradójicamente, la amplitud de su resignación trágica, la desesperanza de saber que ningún socorro exterior vendrá a confortar la realidad viva e inmediata. Es esta ausencia de esperanza la fuerza suprema que permite vivir sin problemas en la mismísima pobreza, acomodado a todo e inmerso en lo peor. Quien no espera nada se asegura de no ser nunca decepcionado y podrá, sin reticencia ni sospecha, entregarse a la alegría.” 

¡Quién fuera español!, Clément.

viernes, 25 de enero de 2019

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación del planeta (V).



El 10 de agosto de 1519 salieron de Sevilla las cinco embarcaciones de la expedición Guadalquivir abajo. Al menos cuatro eran naos; es posible que hubiera una carabela. Presentaban dos y tres palos y castillos a popa y proa. La Trinidad era la capitana, donde iría Magallanes. Era un barco de entre 130 y 140 toneladas de la época. La mayor de todas (de un peso, sin embargo, casi igual a la anterior) era la San Antonio, comandada por Antonio de Cartagena. Luego estaba la Concepción, con Gaspar de Quesada. Algo más pequeña era la Victoria, la de Elcano, la única que logró regresar a su punto de origen, capitaneada de partida por Luis de Mendoza. Y por último, la más pequeña, la Santiago, quizás, como se ha dicho, una carabela, más maniobrable y con menos calado que las naos. 
La tripulación estaba compuesta de unos 240 o 250 hombres entre capitanes, maestres, contramaestres, pilotos, marineros, soldados, geógrafos y dos sacerdotes. De ellos, más de 150 eran españoles, 27 italianos, 24 portugueses, 15 franceses, 8 griegos y 3 alemanes. La procedencia de los españoles era mayoritariamente de Huelva, Sevilla y Vizcaya.
En Sanlúcar de Barrameda se cargaron las naves con todo tipo de alimentos y pertrechos. Fue allí donde Magallanes y otros ‘oficiales’ subieron a bordo. Zarparon hacia mar abierto el 20 de septiembre. 

domingo, 20 de enero de 2019

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación del planeta (IV).



En las Capitulaciones de Valladolid, con las que cerrábamos la anterior entrega de la primera vuelta al Mundo, se determinaba que Magallanes comandaría una flota de cinco barcos para, entre otras cosas, descubrir un paso al llamado Mar del Sur (futuro Pacífico) -conocido desde la llegada de Núñez de Balboa-, llenar las naves de especias y fijar las partes de las Molucas que quedaran dentro de la jurisdicción española. 
El otro gran capitán de la aventura, Juan Sebastián Elcano, el que completó la vuelta al mundo tras la muerte de Magallanes, era un marino de Guetaria miembro de una extensa familia de pescadores que llegó pronto a ser propietario naval. Con mucho esfuerzo Elcano reunió un capital para comprar su propio barco, el cual puso al servicio de la corona española en diversas acciones militares en el Mediterráneo (Orán o Trípoli, p. e.; en las guerras de Italia con el Gran Capitán, etc.). No obstante, no obtuvo muchos beneficios por ello (ni mucho menos los esperados); muy al contrario, se vio en el trance de empeñar su barco. No lo recuperó. Después de la malaventa fue un fuera de la ley porque estaba prohibido comerciar en el extranjero con embarcaciones armadas. Elcano, que tenía veinte y pocos años, abandonó a su mujer y a su hijo y anduvo de un lugar a otro, especialmente en Cataluña y en Valencia. A finales de 1518 se encontraba en Sevilla, donde se informó sobre la expedición firmada por el rey Carlos I. Eludió la acción de la justicia y se enroló en la expedición. Antes de la partida de las cinco naves, Elcano aparece registrado como contramaestre de la Victoria y de la Concepción, y luego como maestre de esta última.

viernes, 18 de enero de 2019

¿Delicadeza?...



Según esta reflexión de Cioran, tan adecuada para los tiempos que corren, la delicadeza puede ser, con toda razón, una característica indeseable:

"Lo propio de un espíritu rico es no retroceder ante la necedad, ese espantajo de los delicados; de donde les viene su esterilidad a éstos."

domingo, 13 de enero de 2019

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación del planeta (III).


Fernando o Hernando de Magalhâes, luego Magallanes, era un experimentado navegante miembro de la pequeña nobleza portuguesa. Conoció aguas atlánticas e índicas y estuvo varios años en Oriente. Fue uno de los primeros en reconocer las costas de Malasia y allí se significó ya por su fuerte carácter y determinación en acciones peligrosas. Parece que no pudo llegar al corazón del Maluco (las Molucas), pero sí consiguió información importante sobre los mejores lugares de la Especiería (información que probablemente le proporcionó la afortunada expedición de su compatriota Francisco Serrao, marino al que Magallanes había salvado la vida anteriormente).
Poco después, participó en acciones mediterráneas contra musulmanes. Una de ellas le dejó una cojera permanente. A partir de sus aventuras en algunas plazas costeras africanas empezó a perder el favor de la corte lusitana. Y no se sabe muy bien la razón. Fue acusado de comercio secreto con moros. También se dice que se enfrentó con sus compañeros por la repartición de botines. En cualquier caso, vio la oportunidad de abandonar Portugal y reivindicarse como marino en la corte de Castilla, que estaba empezando a expandirse por todo el continente americano con la participación de no sólo miembros de los reinos de España, sino de otras naciones europeas siempre que fueran expertos marinos, geógrafos, cartógrafos, militares, literatos, hombres de ciencia, etc., y tuvieran algo que aportar, y ello a pesar de la decisión de las Cortes de Valladolid de no dar nacionalidad castellana a ningún extranjero (decisión temporal por la polémica sucesión del cardenal Cisneros). 
Magallanes estaba determinado como fuere a servir al nuevo y joven rey de España, Carlos I. En 1517 se casó con la hija de Diego Barbosa, teniente de alcalde de las Atarazanas y de los Reales Alcázares de Sevilla. Al año siguiente pasó a Valladolid junto con el erudito geógrafo Rui Faleiro, también enemistado con Portugal. En Valladolid estaban reunidas las Cortes con el nuevo rey. El apoyo del Consejo de Indias por acción de su presidente, el obispo Fonseca, fue definitivo para convencer al monarca de que apoyara una expedición a las Molucas en dirección contraria a la de los portugueses. Dirección desconocida. Así se firmaron las Capitulaciones de Valladolid (22-III-1518), la concesión real que, entonces sin saberlo, iba a permitir la trágica primera vuelta al mundo. 

lunes, 7 de enero de 2019

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación del planeta (II).



Las Bulas Alejandrinas (1493) del papa Borja Alejandro VI determinaron que serían de la corona de Castilla las tierras descubiertas más allá (oeste) del meridiano situado a 100 leguas-oeste de las islas Azores. Los portugueses, con su rey Juan II a la cabeza, consideraron que eso perjudicaba los intereses de su país y presionaron para tener un encuentro entre delegaciones de las dos potencias navales, España y Portugal. 
De ahí surgió en 1494 el tratado de Tordesillas (localidad de las reuniones), el cual corregía la anterior situación con el desplazamiento del meridiano 370 leguas al oeste de las islas portuguesas de Cabo Verde. De esta manera las tierras más orientales de Brasil quedarían bajo control portugués. (En realidad, Portugal nunca contempló el tratado y fue más allá de la demarcación meridiana; de ahí la extensión del Brasil de habla portuguesa.)
La demarcación del meridiano y su contrameridiano y la exploración de las tierras que debían quedar en la parte española al otro lado del mundo fue uno de los motivos de la expedición del Magallanes y Elcano. También estaba, naturalmente, el interés económico centrado en el inmenso negocio de las especias que Portugal, habiendo desbancado claramente a Venecia, iba desarrollando desde los límites del Índico, y más concretamente desde las islas Molucas, el centro de la Especiería, un archipiélago laberíntico que podía caer, aun parcialmente, en la parte española derivada del tratado de Tordesillas. 

martes, 1 de enero de 2019

Nuevo Concierto de Año Nuevo. Pasodobles.

Propongo al mundo un concierto de año nuevo compuesto exclusivamente por pasodobles. Creo que podría llegar a desplazar el de Viena; aunque, naturalmente, no sería ésa su intención. 
La exaltación del pasodoble, tan rítmico –y más- que los valses y marchas vieneses, con su combinación de alegría festiva y melancolía plebeya, forzosamente conquistarían al mundo para empezar el año con buen pie. Evitarían la cursilería, el kitsch y también el estiramiento vienés. 
Los conciertos, retransmitidos, repito, al mundo entero, se podrían hacer en el Teatro Real de Madrid y el Liceo de Barcelona. Y alternando. Por supuesto, con orquesta sinfónica.
Habría clásicos inamovibles, como Suspiros de España, que sería el equivalente del Danubio Azul, o Paquito el Chocolatero, que haría de trasunto de la Marcha Radetzki. Y muchos más.
Lo dicho, éxito universal asegurado.





lunes, 31 de diciembre de 2018

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación del planeta (I).



En este año 2019 que entra se cumplen 500 años de la primera vuelta al mundo en barco. Sin duda, una de las aventuras más extraordinarias y admirables de la historia.
La expedición, como dijo el mismo Elcano, “recorrió y descubrió toda la redondeza del mundo”. Sí, por primera vez.
El viaje, que duró desde el 10 de agosto de 1519 al 6 de septiembre de 1522, fue de un dramatismo sólo imaginable si tenemos en cuenta las condiciones materiales y los conocimientos de la época, pero a la vez increíble por el arrojo, valentía e inteligencia marinera de aquella gente.
España llevaba 30 años en América y ahora había demostrado la medida de la Tierra. Ninguna superstición podía ya seguir manteniendo, sin hacer el ridículo, que nuestro mundo era plano (pero siguieron… y siguen). 



domingo, 30 de diciembre de 2018

Gómezdaviliana (XLIV)



Deseos para el 2019 (y siguientes):

"Los que no hemos seguido nunca moda alguna podemos envejecer sin melancolía."

domingo, 23 de diciembre de 2018

Navidad



La poderosa ingenuidad de los primitivos y la sólida armonía de sus formas.

[Del maestro Bertram. Tabla del Retablo de Grabow (también de Hamburgo o de San Pedro, s. XIV)]

viernes, 21 de diciembre de 2018

Del "Sermón de ser y no ser"

Agustín (García Calvo) nos recita un fragmento de su enorme poema parmenídeo, donde, loco, intenta transparentar lo inefable del ser y de la muerte y del todo y del no todo; la mentira con que siempre según él se diseñan la realidad y sus conocimientos; la lucha por la infinitud desconocida y su felicidad apenas vislumbrada… y se pierde, se pierde como las nubes de ese cielo acelerado y los racimillos de niños jugando en un patio de colegio. …
Eterno Agustín siempre contra las ideas y por aquello que quiere vivir de veras y no se sabe. Que suene tu voz:


domingo, 9 de diciembre de 2018

Carta de Unamuno a un socialista



El 10 de agosto de 1936, Unamuno escribió una carta a un “amigo socialista belga”; muy posiblemente el presidente del Partido Obrero Belga Émile Vandervelde, el cual apoyaba al gobierno de la II República, pero desde unas posiciones moderadas y no anticlericalistas. Unamuno, que lo conocía personalmente, lo respetaba precisamente por ser -según él- un representante de lo que ‘ya’ no era el socialismo español, al que ponderaba en esas horas de dogmático y violento.
Unamuno le escribió:

“(…) Sentí el dolor de su decadencia [se refiere a España]. Creí necesario invocar la democracia socialista para levantarla (…) Luché por esta reforma. Conocí la persecución y el exilio, pero no cejé hasta llegar al fin. Un día saludé entusiasta la llegada de la República española. España revivía. Pero España estuvo a punto de perecer.
En muy poco tiempo el marxismo dividió a los ciudadanos. Conozco la lucha de clases. Es el reino del odio y la envidia desencadenados. Conocimos un periodo de pillaje y crimen. Nuestra civilización iba a ser destruida. 
(…) Es a usted a quien me dirijo; a usted que está todavía con “ellos”. No quiero dudar de su buena fe. Pero, ¿no sentirá remordimientos el día que ardan los hogares de su país, cuando se maten los hijos de su tierra, y todo porque usted sembró el odio en sus corazones?”

Conocemos a Unamuno. Unamuno aún no veía -pronto lo haría con espanto- todo el ruido y la furia del bando rebelde a la II República. Pero lo cierto es que su primer horror le vino de las izquierdas a las que había apoyado con convicción.

No hace falta vivir en dos épocas diferentes para darse cuenta de que la historia, ciegamente, puede coquetear con tragedias del pasado. Sólo hace falta tener los ojos abiertos y estudiar un poco. 
En la misma carta, el lamento personal del filósofo de este error fundamental y reiterativo en el avatar del mundo:
“Fui uno de aquellos que deseaban salvar la humanidad sin conocer el hombre.” 

miércoles, 28 de noviembre de 2018

Curación

He pasado un quebranto de salud. Aparte del imprescindible antibiótico y los mimos familiares hay una música que purifica lo turbio; más que ninguna otra. Es Mozart. Sus conciertos para piano. Los movimientos lentos. Y más que ninguno, el larghetto del Concierto nº 11.
No hay en la historia de la música una adecuación tan bella entre piano y orquesta como en el desarrollo del drama de ese prístino motivo de nueve notas que inicia y cierra la pieza. Nunca una redención ha sido tan elegantemente expresada.
Contribuye a ello la versión más inteligente de la fonografía. La de Perahia. Háganse este regalo de la vida. Déjenlo todo y escuchen:






domingo, 28 de octubre de 2018

"La condenación de Fausto" (una canción)

¿Alguien quiere saber qué cosa es cantar?... Que escuche esto. La Serenata de Mefistófeles de La Condenación de Fausto de Berlioz por Ruggero Raimondi.
Berlioz recoge la tradición popular francesa y crea una canción operística que van a copiar todos los compositores de escena franceses posteriores. Aunque la inmediatez de su estilo melódico y la brillantez rítmica del fraseo la hacen única e inequívoca.
Este tío fue especial. Lo vuelvo a decir aquí: Berlioz es ‘el’ romántico. Él solo. Él representa el Romanticismo. Berlioz es el estado de ánimo en música. El estado de ánimo de los héroes románticos. Berlioz te transporta a su época, a su instante, a sus escenarios enfebrecidos. Si algo tan formal e ideal como la música es apasionamiento y arrebato y vendaval en algún momento de su historia es con alguna música de Berlioz. Recuerden su Requiem ya tratado en este blog. Seguiremos con él.
Bueno. Esta canción-serenata es una de las más bonitas de la ópera del s. XIX. Poco conocida. La versión de Raimondi como Mefistófeles es insuperable. Perfecta, danzante, divertida. Devora cada compás con la fruición y el sarcasmo que requiere un texto malévolo que insinúa la pérdida de la pureza moral (paciencia, hay una introducción y empieza en el seg. 26):




sábado, 27 de octubre de 2018

Leyenda Negra y televisión basura



Un día de esta semana pasada fui a caer en un programa televisivo de la cadena barcelonesa 8TV. Era un documental histórico con imágenes recreadas sobre la conquista del Perú por parte de Pizarro. No llegué al final, tal era su infame documentación y su nulo sentido de la verdad. Pura Leyenda Negra.

En unas simplificaciones de los hechos verdaderamente pueriles sólo interesadas por destacar la crueldad y avaricia española se afirmaba que Pizarro y sus hombres, apoyados por una despiadada iglesia católica, dieron muerte por garrote sin más al jefe inca Atahualpa para seguir con su pillaje. Y olé.

En la vida, como en la realidad histórica no hay peor mentira que una media verdad y una narración montada en una selección interesada de los hechos. Ideología contra Historia.

La historia verdadera es que después de la derrota de los ejércitos de Atahualpa y el apresamiento de éste, los desconfiados soldados de Pizarro, conocedores de todas las conspiraciones indígenas, presionaron para que se juzgara al inca. Pizarro se resistió, pero acabó cediendo y exigió que el prisionero tuviera un juicio formal con todas las garantías. Un tribunal examinó las diversas acusaciones, de las cuales destacaron y se probaron crímenes como el asesinato de su hermano Huascar, a quien robó el trono de Tahuantinsuyo (por tanto fraticidio y usurpación), exterminio de tribus, tiranía sobre poblaciones, engaño con conspiración, incesto (se acostaba con sus hermanas) y adulterio (era polígamo). Estas dos últimas acusaciones no serían motivo de juicio hoy en día y como mucho supondrían escándalo, pero no, desde luego, las primeras. 
En fin, sí, finalmente se ejecutó a Atahualpa a garrote en la plaza de Cajamarca, y recibió sepultura al día siguiente en la iglesia de San Francisco después de una ceremonia solemne correspondiente a su rango. Seguidamente, Pizarro intentó  asegurar la tranquilidad de los incas manteniendo sus organizaciones políticas y nombrando a un nuevo jefe inca, Toparca. No se obtuvo el resultado esperado, aunque más tarde, y ya dominando Cuzco se realizó el nombramiento de Manco Inca como gobernador, y eso sí pacificó la situación. Sin embargo, las tribulaciones, peripecias y enfrentamientos externos e internos siguieron, ciertamente, hasta la muerte del conquistador trujillense. 

Pero bueno. Cierta quincalla histórica extranjera sobre la colonización de América se sigue comprando con dinero en nuestro país. Tal vez sí es cierto que cada país tiene la televisión (basura) que se merece.

martes, 23 de octubre de 2018

"Sangre sucia." Nacionalismo vasco.




Lo sabemos desde hace mucho. Lo hemos visto. Lo hemos leído. Nos lo han contado. Pero. Y 'pero' porque todo esto sigue. Sí. Se quiere lavar. Primero manipulando. Luego olvidando. Malditos sean todos los grupos políticos que están en ello, incluido el Gobierno.

Testimonio de una joven (Marina de Quevedo Pueyo, abogada) del País Vasco:

Sangre sucia es el término despectivo que inventó J.K. Rowling para describir a los magos nacidos de padres muggles, es decir, no magos. A lo largo de la saga, en reiteradas ocasiones se les señala como objetivos a eliminar, son víctimas de burlas y considerados menos aptos que los sangre limpia.
Sangre Sucia es un término que siempre he identificado con la realidad del País Vasco y con nosotros, la generación de Harry Potter. Sangre Sucia somos aquellos niños vascos nacidos de padres no vascos o de abuelos no vascos, a los que cuando nos preguntan cuántos apellidos en euskera tenemos, sabemos que, entre broma y broma, la verdad asoma.

No somos la generación de nuestros padres, no hemos vivido los años de plomo, pero tampoco somos parte de la generación que lo ve como pasado lejano y ajeno, somos la de en medio, somos los niños que sabían que se mataba y por qué se mataba, somos los niños que heredaron datos mezclados, gritos de lucha y rabia contenida.
Niños confusos y marcados. 
Una vez un compañero, en el pasillo del colegio gritó: “¡españoles, hijos de puta!”, a lo que otra chica le replicó: “¡pero si tú eres de Extremadura, gilipollas!”.
Y esa es la generación que somos, la generación equidistante, la generación perdida. Lo hemos vivido todo y queremos fingir que no lo hicimos, queremos fingir ser algo que no somos.
Aprendimos, bajo el peso del silencio estructural, que no debías ser señalado. Nos dejaron claro lo que valía la libertad.
Nunca juntes rojo con amarillo, ni por error, una vez lo hice, mis pinturas de palo acabaron juntas en la caja. “Qué asco, qué feo, eso es español”, dijeron.
“¿Por qué no llamas a tus padres ama y aita? Qué feo suena papá y mamá. ¿Eres española?”
Mi lengua materna es el español, perdón, el castellano. Hasta hace no mucho decir español era feo, de fachas, hasta ese punto llegamos, politizar una palabra. Hablo euskera con fluidez y como todos los nacidos en la última década del siglo pasado se entonar “Ilargia de Ken Zazpi”, pero no es suficiente.
Todas las semanas los profesores hacían un sorteo, si te tocaba la pegatina del mamu txarra tenías que apuntar qué compañeros hablaban en español, al final de la semana la lista se haría pública. Ellos serían castigados. “Es un juego”, nos decían, no se lo podíamos contar a nadie.
Somos vascos, pero nunca del todo.
Sangre Sucia.
Un día, en el supermercado, vi como un hombre se agachaba con la linterna para revisar los bajos del coche, mientras, una mujer esperaba a su lado.
– “Mamá, ¿qué está haciendo?” pregunté sin dejar de mirar fijamente.
-“Revisar que no tiene una bomba”, resolvió ella, me encogí de hombros y me acomodé en mi asiento. Era lógico, claro.
Una vez, algo más mayor, me bajé de un metro convencida de que un tipo que jugaba con una caja nos iba a hacer saltar por los aires, de hecho, esperé la noticia angustiada.
-“¡Ay no hija! esos no matan a los suyos y en el metro de Bilbao hay muchos de ellos.” Volvió a resolver mi madre con la misma rapidez que años antes había disipado mi duda sobre el coche.
Ellos. Nosotros. Vosotros
Aquí, si pensabas diferente, le dabas la vuelta al periódico, que nunca quedara a la vista lo que leías.
Aquí solo se permitía una única idea.
No hables de política. No te identifiques. Que no te señalen. No quieres tu nombre en su lista.
Llevamos con nosotros el peso del tiempo, por inercia, sigo susurrando al hablar de determinados temas, e incluso a día de hoy, me descubro a mí misma girando el periódico.
Recuerdo a una compañera hacer apología de ETA en plena clase, y a otro levantarse llorando porque su padre, político, estaba amenazado por la banda terrorista.
Recuerdo el dolor de tripa cuando, una mañana antes de que sonara la campana que indicaba el fin del recreo, me preguntaron si mi padre era guardaespaldas. Si no era guardaespaldas, era empresario. Esa historia tampoco acababa bien.
Recuerdo como se reían de aquel que ocultaba en qué trabajaba su padre, porque en el fondo todos lo sabíamos.
“Txakurrak”.
A veces pienso, si realmente nosotros, la generación Erasmus, ha vivido esto, si alguien más lo recuerda.
Sentada en la puerta de Santa Croce ,-Florencia, Italia-, un chico me preguntó si Bildu podía ser realmente un partido de izquierdas.
-“No”, contesté pensando en ellos como herederos políticos de un pasado aterrador. Cuando quise elaborar mi argumento ya había sido interrumpida: “en Euskadi tenemos pintxos muy buenos”. Ni siquiera fuera, lejos del Puppy, las Herriko Tabernak o Sabin Etxeak sabemos decir la verdad. Pero, ¿cómo íbamos a poder?
Una parte relevante de la construcción de cualquier identidad se produce accidentalmente. Nuestras características se desarrollan en interacción con el entorno y es así, como la mayoría interiorizamos y generamos la información que moldea nuestra personalidad.
Desde las instituciones nos dan lecciones de democracia. Desde el Parlamento Vasco impiden la aprobación de una declaración institucional sobre el fin de ETA. Y nosotros, aceptamos y callamos.
Y callamos, cuando en las fiestas de los pueblos se mantienen las amenazas, porque si eres sangre sucia se te ve de lejos y ya te lo han dicho, no vengas. Así que, si te pegan, te lo mereces porque te lo advirtieron.
Sangre Sucia.
Y si no hay papeletas de todos los partidos en tu colegio electoral, es porque votas mal.
Sangre Sucia.
Y si eres interventor de un partido no nacionalista, te amedrentan en grupo, no en los noventa, en las elecciones generales de 2016.
Sangre Sucia.
Lo hemos aceptado. Guardaremos silencio. Miraremos a otro lado.
Hemos pervertido la historia, acabando atrapados en una retórica perversa, una superposición de justificaciones que han subsumido la verdad creando una realidad hecha a medida de equidistantes y cobardes. Un artificio que permite que subyazca la idea de que, en el fondo, ellos tenían derecho a matar, que su causa era justa.
¡Qué valientes eran estos liberadores de la patria!
El tiro, te lo pegaban en la nuca.
Y la sociedad vasca ha quedado herida de muerte.”

jueves, 18 de octubre de 2018

“It’s too bad she won’t live. But then again who does?”, otra vez.



“It’s too bad she won’t live. But then again who does?”

Ver la película Blade Runner 2049 es como volver a una casa en ruinas. Una casa que fuera habitada por uno mismo en una apasionada juventud. 
Blade Runner 2049 no es tal vez una gran película, pero hay tal implicación con la obra maestra del año 82 que el efecto emocional es inevitable. Personajes, ambientes y música. Todo mezclado. 
Deckard viejo. Rachel, un recuerdo... una imagen. El nuevo Blade Runner que debe morir bajo la nieve lenta. La banda sonora dramatizada a puro de adensarla y exagerarla pero sin perder del todo aquel clímax original.
Toda una experiencia… el paso del tiempo… vivir con miedo, y ya sin esperanza. Inmensa melancolía. (Reconozcamos que el último minuto es una pobre concesión al optimismo made in jolibud.)

“Lástima que ella no pueda vivir… Pero, al cabo… ¿quién vive?” …






viernes, 12 de octubre de 2018

Más sobre América e Hispanidad



Domingo de Soto, filósofo-teólogo y científico (fue el primero en establecer que la caída libre de un cuerpo presenta una aceleración constante; idea que aprovecharon muy bien Galileo y Newton) subrayó con acierto que lo que se debatía en la célebre controversia de Valladolid (1550-51) era cómo debían quedar aquellas gentes sujetas a la autoridad del emperador “sin lesión ninguna de su real conciencia”. O sea, cómo debe desarrollarse el Imperio allí con su justicia sin que los indígenas pierdan sus derechos naturales de seres humanos.
El filósofo y jurista Ginés de Sepúlveda defendió, frente a un necesario pero sensacionalista las Casas, la soberanía civil de los españoles, diciendo que “(…) no hay que obligarlos [a los indígenas] a ser cristianos por la fuerza, pues si así se hiciera, sería nulo según el derecho natural y las leyes cristianas, sino que hay que llevarlos a observar las leyes de la naturaleza que obligan a todos los pueblos, y que los mismos indios violaban de muchas formas y vergonzosamente” (se refiere a antropofagia, torturas, sacrificios propiciatorios de hombres mujeres y niños, esclavismo extremo…).
Todo esto se debatió en España con frecuencia a pesar de que existían y se hacían por cumplir (con todas sus dificultades, procesos y condenas) las Leyes de Burgos del 27 de diciembre de 1512 y 28 de julio de 1513 en las que se reconocía a los indios como “hombres libres”.  
Con todos sus problemas y abusos particulares (recordemos que ya a Colón le encadenaron y metieron en la cárcel las leyes españolas precisamente por abusar del cargo contra los indios) la legitimación de la conquista de América fue la idea ortogramática de imperio generador en marcha, en el sentido en que su norma rectora fue buscar la acción benefactora de las sociedades que iba dominando (no olvidemos las instituciones civiles, más que religiosas, que se desarrollaron allí: fundación de impresionantes y bellísimas ciudades, escuelas, universidades, academias, virreinatos, audiencias, etc. ¿Qué instituciones dejaron los holandeses o los ingleses durante sus expansiones coloniales?) La marcha y el sentido de regeneración del proyecto colonial español con su funcionamiento político y legal permitió, precisamente, el proceso de emancipación y creación de las diferentes naciones americanas, no sin conflicto, puesto que una gran parte de las poblaciones indígenas (muy mezcladas con los blancos de España) no aceptaron de buen grado la separación de sus países y sociedades de la España originaria, y digo originaria porque toda América era España, ya que cuando la semilla de las emancipaciones la Constitución española (1812) (vuelvo a recordar la entrada de La Constitución de Cádiz) reconocía como ciudadanos iguales a los de aquí y a los de allí y hablaba de Las Españas. Todos, por tanto, eran ciudadanos españoles con iguales derechos. ¿Qué otro imperio contemporáneo se mezcló con los indígenas y les otorgó ese grado de desarrollo? Ninguno. La depredación salvaje de otros imperios estaba a la orden del día.
Hasta el más célebre científico-naturalista europeo de los ss. XVIII-XIX, el alemán Alexander von Humbolt (tan célebre naturalista como obscuro conspirador amigo de Simón Bolívar) tuvo que reconocer el grado de desarrollo académico-técnico de las sociedades que habían sido ‘colonizadas’ (inadecuada palabra) y el cuidado y la atención que el monarca de ese momento, Carlos IV (un rey no especialmente cuidadoso), ponía en sus tierras americanas. Prueba de ello eran las inversiones económicas en el estudio de la naturaleza, superiores a las de ningún otro gobierno europeo, tal y como demostró el mismo Humbolt. En este sentido, un detalle curioso que pocos saben: El primer tren español no fue el de Barcelona-Mataró -como ¡aún! se enseña en algunas escuelas e institutos-, sino que fue, once años antes, el que enlazaba La Habana con Güines, en la isla de Cuba.