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domingo, 30 de junio de 2019

Brideshead y el alcohol



Creo que la razón que hace de la novela y su serie Retorno a Brideshead algo especial, emocionante y cercano, a pesar del estiramiento y afectación de sus británicos protagonistas casi arquetípicos, es la generosidad nunca escatimada en palabras o en imágenes de su afición al alcohol en forma de vinos, champañas, licores, jereces, oportos, aguardientes, etc. 
No recuerdo ninguna obra de ficción en que la razón de ser de una amistad y su alegría esté tan sinceramente expresada mediante el alcohol, eje vertebral de unas vidas jóvenes, brillantes y prometedoras, que se irán modelando con y por el vino y cuya futura promesa de maduración (una) y tragedia (la otra) se adivina tempranamente en su relación con el alcohol, tal como revela premonitoria una de las mujeres más inteligentes (y discretas, of course) de la obra. 
Si hay un elemento que dé apariencia interesante de existencia real a esas figuras de ficción, es el alcohol. Gozosamente.
Esto lo entenderán todos los santos bebedores de este mundo. La alegría del vino. La tragedia del vino. La verdad. La vida.
Escuchen la música de Geoffrey Burgon titulada Sebastian contra el mundo. Oigan cómo la dulzura despreocupada e indolente del vino esconde al final una disonancia irreversible.

martes, 11 de junio de 2019

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación del planeta (XIV).


Navegación del estrecho. Salida al Mar del Sur, desde entonces, Pacífico.

“Este cabo fue llamado el Deseado porque, en efecto, deseamos verlo largo tiempo.
Viramos en redondo para reunirnos con los otros dos navíos de la escuadra, y no encontramos más que la Concepción. Se preguntó al piloto Juan Serrano qué le había sucedido al otro barco, y nos respondió que lo creía perdido, porque no lo había vuelto a ver desde el momento en que embocó el canal.
(…) En caso de que no hubiéramos descubierto el estrecho para pasar de un mar a otro, el capitán general había determinado continuar su ruta sur hasta los 75 grados de latitud meridional, donde durante el estío no hay noche (…) como no hay día en invierno. (…) Mientras estuvimos en el estrecho, no tuvimos más que tres horas de noche, y fue en el mes de octubre (de 1520).
(…) Le dimos el nombre de Estrecho de los Patagones [desde 1525 Estrecho de Magallanes].
(…) En el momento que desembocamos fuimos testigos de la caza curiosa que algunos peces daban a otros peces. Los hay de tres clases (…) que persiguen a los llamados golondrinas, especie de peces voladores. (…) Es un espectáculo bellísimo de ver. Estos peces voladores tienen más de un palmo de largo y son un alimento excelente.
(…) El miércoles 28 de noviembre (1520) desembocamos del estrecho para entrar en el gran mar, al que enseguida llamamos mar Pacífico.”

martes, 4 de junio de 2019

De Unamuno (I)



Como en todos, el paisaje del alma unamuniano, su vida y su agonía y su razón de ser, era la contradicción:

"¿Contradicción? ¡Ya lo creo! ¡La de mi corazón, que dice que sí, y mi cabeza, que dice que no! Contradicción, naturalmente. Como que sólo vivimos de contradicciones, y por ella; como que la vida es tragedia, y la tragedia es perpetua lucha, sin victoria ni esperanza de ella; es contradicción."

domingo, 2 de junio de 2019

Tiempo y arquitectura

Las condiciones de vida de la Edad Media eran durísimas en comparación con las nuestras, sin duda. Pero a nosotros la pérdida de la trascendencia y la sustitución de los dioses antiguos por otros seculares nos ha traído el monstruo de una arquitectura contemporánea sin tradición ni belleza en la que tienen que vivir y morir grandes masas de población.
Casi cualquier ruina medieval realizada por humildes artesanos anónimos inflige una humillante lección de dignidad estética a los habitáculos-colmena acaso premiados por el mundo académico. 





lunes, 27 de mayo de 2019

Misterio de los días



Léon Bloy escribe, el 26 de abril de 1910, sobre un anciano que le visitaba asiduamente:

“Me hablaba mucho de la muerte: “Yo quisiera morir para saber lo que ocurre en el otro lado”, decía. Si uno fuese realmente profundo, se tendría la misma curiosidad en presencia del misterio de cada día. En realidad, lo que me sucederá mañana es tan oculto, tan grave como lo que me sucederá después de la muerte.”

Sustituyamos los términos “oculto” por desconocido y “grave” por apasionante, y nos ganaremos con esta frase tremenda y enfebrecida un merecido estado de exaltación saludable. Con permiso de Bloy, claro.

domingo, 26 de mayo de 2019

Sobre el "Protágoras". Gustavo Bueno (XIII).


Acerca de los sofistas de la educación pretendidamente científica sobre los que se discute en el Protágoras platónico, que son también todos aquellos que se lucran explotando la inseguridad de las personas o queriendo mostrarles un camino hacia su “realización personal” o hacia un supuesto “yo” perfeccionado y preexistente no se sabe dónde… escribe Gustavo Bueno:

“(…) El gran sofisma que Platón nos ha denunciado en el Protágoras creemos, que en sustancia es éste: el de quienes estiman que es lícito apoyarse en la evidencia axiomática de que el hombre sólo es hombre por la educación, para justificar la profesión del sofista como «científico de la educación», como maestro de humanidad y de sus virtudes más genuinas (la libertad, la formación, la creatividad, la personalidad, la realización de la propia mismidad).
Por supuesto, ni Sócrates ni Platón, a pesar de su implacable análisis, han podido acabar con los sofistas, en su sentido más estricto, ni es posible acabar con ellos, como tampoco la medicina puede acabar con las enfermedades. Tan sólo es posible intentar «mantenerles a raya». Pero los sofistas se reproducirán siempre, precisamente porque la multitud y los gobiernos necesitan estos científicos de la personalidad, estos maestros de la virtud. Por ello, tampoco negamos a los sofistas su «función social». En la Edad Media, por ejemplo, la función de los sofistas ha sido desempeñada por el clero, es decir, por un conjunto de «curas de almas» encargados de edificar a los individuos, de elevarles desde su estado natural (de pecado, de indefensión) hasta su estado sobrenatural. Pero en nuestro siglo, cuando el clero de diferentes confesiones va perdiendo su poder –no ya, en modo alguno, cuantitativamente, pero sí cualitativamente, ante las extensas capas sociales ilustradas por una educación científica– los sofistas renacen bajo formas nuevas. ¿Podemos identificarlos?. Con toda seguridad, porque estos nuevos sofistas son ahora los que se autodenominan «científicos de la educación», o bien aquéllos que siguen definiendo a la educación, al modo de Protágoras, como «el proceso de convertirse en persona» (Roger) o como la «educación liberadora» cuyo objetivo fuese la «concientización», el «hombre como sujeto», &c., &c. Lo que hace siglos fueron los sacerdotes son, pues, hoy, los pedagogos científicos (y, por motivos similares, los psicoanalistas, y tantos psicólogos). No desconfiamos del todo en que, después de meditar el Protágoras platónico, pudiera decir más de un científico de la educación, en la España de 1980, lo que González Dávila decía en la España de 1780: «Sacerdote soy, confieso que somos más de los que son menester». Porque son las llamadas «ciencias de la educación» indudablemente la versión que en nuestro siglo o encarna mejor a la sofística que Sócrates ataca en el Protágoras. Puesto que no siendo ciencia en modo alguno se presentan corno tales. Por nuestra parte, no criticamos la posibilidad de tratar científicamente amplias cuestiones relativas al aprendizaje, a la instrucción en virtudes positivas (las de Ortágoras, las de Fidias). Nos dirigimos contra la pretensión de un tratamiento global de la Educación (Skinner), de un tratamiento científico de la formación científica de la personalidad (las virtudes de Hermes) corno «tarea integradora en la educación humana del hombre» (Sucholdosky). Porque este tratamiento global, el de las ciencias de la Educación, precisamente por serlo, no puede ser científico, sino filosófico. Y es pura propaganda gremial el presentar planes generales de educación, metodologías pedagógicas globales, como algo «científicamente fundado»: las relaciones entre las diversas ciencias del aprendizaje, si las hay, no pueden ser científicas. Y, sin embargo, los nuevos sofistas, logran convencer a los estados y a los ciudadanos de su importancia y obtienen asignaciones económicas que, si distribuidas por cada científico de la Educación, no suelen alcanzar en general a las cien minas, en conjunto constituyen sumas muy superiores a las que podría obtener Fidias «y diez escultores más». No pretendemos aquí, pues, devaluar todo aquello de lo que se ocupan las ciencias de la educación, porque sin duda, ellas arrastran funciones más o menos oscuras, pero que son necesarias. Pero al arrogarse la función de «ciencias» se hinchan, se envanecen y desvían constantemente de sus fines sociales (acaso enseñar la mnemotecnia, y no la creatividad; acaso enseñar el lenguaje escrito, y no la capacidad de hablar; acaso enseñar la gimnasia y la danza y no la expresividad). Pero mediante su presentación como científicos, engañan a los poderes públicos, y a las familias, es decir, se convierten en sofistas, prometiendo, por ejemplo, mediante el cultivo de la libre creatividad o la expresividad corporal espontánea, [84] la auto-realización de la personalidad misma del individuo (cuando ya sería bastante que se atuviesen a enseñar la flauta como Ortágoras de Tebas o la pintura como Zeuxis). Y lo que ocurre es que, al arrogarse la función del maestro de la personalidad, no sólo se confunden y se desorientan, sino que producen daños irreparables a sus discípulos, sin perjuicio de lo cual, se atreven a percibir grandes sumas de dinero.”

lunes, 20 de mayo de 2019

"L'auca del senyor Esteve." Una lección.



Josep Pla ponderaba las grises virtudes del señor Esteve (protagonista de la célebre obra de Santiago Rusiñol L’auca del señor Esteve) de la siguiente manera:

“El señor Esteve es un patán, un poco ramplón, vulgarísimo, pero paga religiosamente sus deudas y hace honor a sus compromisos. No es juerguista, ni chismoso, no es un aprovechado, ni una persona que acostumbre a dar gato por liebre. Es vulgar, pero serio. Es insignificante, pero positivo. No es genial, pero sí eficaz… Sobre el señor Esteve y todos los señores Esteve que pueblan la tierra se ha construido ese poco de libertad que puede conseguirse en este mundo; ese trocito de tolerancia que hace posible la existencia humana, los progresos obtenidos y el bienestar que este país -y el resto- ha dado de sí.”

¿Dónde están hoy los buenos señores Esteve? Que vuelvan, por favor.

domingo, 19 de mayo de 2019

Gómezdaviliana (XLVII)



Con la debida humildad, ¿quién no se ha encontrado en una tesitura similar en algún momento de su vida, hoy más que nunca?:

"El hombre inteligente llega pronto a conclusiones reaccionarias.
Hoy, sin embargo, el consenso universal de los tontos lo acobarda.
Cuando lo interrogan en público niega ser galileo."


miércoles, 8 de mayo de 2019

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación del planeta (XIII).



Sigue la búsqueda del paso. Tormentas. Fugas. El hallazgo.

“Enseguida que entramos en sus aguas, que se creía que no era más que una bahía, el capitán envió dos navíos, el San Antonioy laConcepción, para averiguar dónde desembocaba (…) Por la noche sobrevino una terrible borrasca que duró 36 horas y nos obligó a abandonar las anclas, dejándonos arrastrar por la bahía a merced de las olas y el viento. Los otros navíos (…) esperaban encallar de un momento a otro; pero en el instante en que se creían perdidos vieron una pequeña abertura, que tomaron por una ensenada de la bahía, donde se internaron; y viendo que este canal no estaba cerrado, continuaron recorriéndolo y se encontraron en otra bahía, en la cual prosiguieron su ruta hasta que se encontraron en otro estrecho, del que pasaron a otra bahía mucho más grande que las precedentes. Entonces, llenos de alegría, en vez de ir hasta el fin, juzgaron conveniente volverse para dar cuenta al capitán general de lo que habían visto. 
Dos días pasaron sin que viéramos reaparecer a los dos navíos que se enviaron (…) por lo que creímos habían naufragado. Pero mientras estábamos en esa incertidumbre (…) los vimos venir hacia nosotros, singlando a toda vela y con los pabellones desplegados. 
Al entrar en la tercera bahía (…) el capitán general envió dos navíos, el SanAntonioy la Concepción, por el estrecho del siroco a ver si salía a mar abierto. El primero zarpó en seguida y reforzó las velas sin querer esperar al segundo (…) porque el piloto tenía la intención de aprovecharse de la oscuridad de la noche para deshacer el camino recorrido y volverse a España por la misma ruta que acabábamos de hacer.
Este piloto era Esteban Gómez. (…) Encadenaron y hasta hirieron al capitán del navío, Álvaro de Mezquita, primo hermano del capitán general, y así le condujeron a España. La San Antoniopor la noche dio la vuelta y se dio a la fuga por el mismo estrecho.” [Esteban Gómez fue encarcelado a su llegada a España. En 1524-1525 participó en una expedición de búsqueda del paso del Noroeste.] 
“Habíamos entrado en el canal del garbino con los otros dos navíos y llegamos a un río que llamamos de Las Sardinas, a causa de la inmensa cantidad que vimos de estos peces. Enviamos una chalupa (…) Los marineros de la chalupa volvieron al tercer día, y nos comunicaron que habían visto el cabo en que terminaba el estrecho y un gran mar, esto es, el Océano. Todos lloramos de alegría.”

sábado, 4 de mayo de 2019

Reencuentro


"Reencuentre usted el espíritu de los pueblos."
Para mí que es algo así lo que entiende el progreso como recuperación del mundo rural.

domingo, 28 de abril de 2019

Balthus. Una pintura total.



 Extraordinaria la exposición temporal de Balthus en el Museo Thyssen de Madrid.
Balthus fue uno de los grandes resistentes al totalitarismo de las Vanguardias y la revolución artística del s. XX. Y fue un resistente seguro y a conciencia desde el principio. Sólo por eso puede ya caer simpático.
Su sentido culto y aristocrático del arte y su sensibilidad por lo atemporal trazaron desde muy temprano un camino en el que un idealismo formal puro, casi abstracto, ha luchado siempre por hermanarse con la sensualidad de los objetos e insistentemente con el cuerpo femenino púber. 
La figuración realista de sus lienzos tiene detrás un trabajo de estudio y decantación de siglos de pintura clásica; desde el muralismo romano y románico o los frescos primitivos renacentistas, hasta la fría estampa oriental pasando por el énfasis corporal del barroco más clasicista. Ninguna anécdota, ni siquiera en los paisajes más complejos, distrae su ojo esencialista de su búsqueda platónica de la forma ideal. Ningún deseo carnal inconfesable lo desvía de su amor por esa tradición inmortal iniciada por la escultura griega. Precisamente por esto, él puede pintar escenas tabú sin que la pacata burguesía bienpensante (antes) ni la ofendida progresía moralista (ahora) se le echen encima de manera excesiva. Sus desnudos pertenecen a todas las épocas. Sus adolescentes son arquetipos que cifran una turbadora belleza carnal con la solidez de la columna toscana. 
Balthus era un pintor lento y ensimismado; hechizado él mismo por la depuración de unas obras en marcha nunca acabadas, y que hechiza al espectador elevando su mirada hacia el universo de lo sólido, lo ordenado y lo inmutable. Esas ideas universales traducidas en imágenes pintadas. 
(La única pega a la exposición: es un poco parca en número de obras.)

martes, 23 de abril de 2019

martes, 16 de abril de 2019

Luz eterna

Últimamente el diablo se está paseando por diversos templos católicos franceses. El último, Nuestra Señora de París.
Queden estas imágenes y esta música del s. XIII perteneciente a la escuela de la catedral parisina (la cuarta parte del organum Sederunt Principes del maestro Perotin en versión femenina) para dar testimonio de que el genio cristiano es una flor eterna e indestructible.


lunes, 15 de abril de 2019

Lucha agotadora



Aquellos que, aun levemente y con una sonrisa irónica, nos identificamos con esto de Cioran, tenemos que librar una lucha agotadora todos los días de nuestra vida. Mundo, admíranos.

"... Toda presencia humana me inspira, según mis humores, molestia o terror. Nunca me siento natural ante un ser humano.
Si me quitaran uno tras otro todos los deseos que he podido concebir, en lo más profundo de mí seguiría afincada, intacta, inatacable, la nostalgia del desierto."

(Sí, ya lo había puesto en una entrada anterior. Pero es que todo se olvida, y el olvido es el hermano amado de la soledad.)

viernes, 12 de abril de 2019

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación de planeta (XII).



Tempestades. Embocadura del paso al Mar del Sur (Pacífico), futuro Estrecho de Magallanes:

[Septiembre de 1520] “Toda la escuadra estuvo a punto de naufragar a causa de los furiosos vientos que soplaron y de la mar gruesa. Pero Dios y los cuerpos santos nos socorrieron, salvándonos. 
(…) Continuando nuestra ruta hacia el Sur, el 21 de octubre, hacia los 52 grados de latitud meridional, descubrimos un estrecho que llamamos de las Once Mil Vírgenes, porque fue el día que la Iglesia les consagra. Este estrecho, como pudimos apreciar en seguida, tiene cuatrocientas cuarenta millas de largo, o sea ciento diez leguas marítimas de cuatro millas cada una, y media legua de ancho, poco más o menos, y desemboca en otro mar, al que llamamos mar Pacífico. Está el estrecho rodeado de montañas muy elevadas y cubiertas de nieve; es muy profundo, hasta el punto de que, aun estando bastante cerca de tierra, no encontraba el ancla fondo en veinticinco o treinta brazas. 
Toda la tripulación creía que el estrecho no tenía salida al Oeste, y que no sería prudente el buscarla sin tener los grandes conocimientos del capitán general, el cual tan hábil como valiente, sabía que era preciso pasar por un estrecho muy escondido, pero que había visto representado en un mapa hecho por el excelente cosmógrafo Martín de Bohemia.”  

lunes, 1 de abril de 2019

Ferlosio, el empecinado.



Ferlosio era un caso raro de literato de fama que lo dejó todo para hacerse gramático. Gramático empecinado en la etimología y la hipotaxis.
Él mismo, escribió:

"Naturalmente, la hipotaxis en que me fui empecinando más y más no se limitaba a esas fáciles construcciones con verbos, sino que se dilataba en frases mucho más complejas, poliarticuladas y de más largo aliento, hasta llegar a veces a cubrir un folio entero. De esta manera, llegó a antojárseme que sólo podía decir tal o cual cosa de un modo satisfactorio, por suficientemente preciso, circunstanciado, explícito y completo, recurriendo a largas construcciones hipotácticas." 

De ahí que sus ensayos sean a menudo una exigencia de la forma en marcha que se impone a la importancia del tema tratado. Aunque estuviera equivocado en sus tesis, la precisión gramática es tal, que no lo parece. Todo lo que escribió muestra un rango superior de la lengua española. Y si más de una vez había rechazado su pasado de literato por estetecista y sin importancia, no se libró nunca de un impulso inconsciente de búsqueda de la belleza, aun en sus más sesudos ensayos. Al contrario, ese impulso fue en aumento y alcanzó una madurez soberbia hacia la plenitud de su actividad como ensayista, cuando, según sus propias palabras, encontró la lengua. Eso es lo que hizo Ferlosio toda su vida con solitario empeño: buscar la lengua y salvarla de toda servidumbre. 

Todo lo que tiene publicado merece leerse con esfuerzo y regocijo. 
Para los despistados existe un largo artículo sobre sí mismo, ya clásico, que se publicó en el número 31 de la añorada revista Archipiélago titulado La forja de un plumífero. Que empiecen a conocerlo. Y a adentrarse en su océano.

domingo, 31 de marzo de 2019

Cuando el mundo fue suyo



En el s. XIII, con Temuyín Gengis Kan a la cabeza, los mongoles se lanzaron a la conquista del mundo. 
En unos pocos años, los jinetes-arqueros de las estepas dominaron casi toda Asia, se acercaron a África y se plantaron a las puertas de Europa occidental.
Eduardo Gil Bera recreó en la novela-poema Cuando el mundo era mío el espíritu de esos guerreros nómadas que pasaron por la historia del mundo con el poder y la fugacidad del trueno. Y luego, el olvido.
Aquí su hermoso principio:

“Hubo un tiempo en que los hombres creyeron que el centro del mundo coincidía con la plaza del mercado. Así pensaban los habitantes de las ciudades abominables. Les dimos caza, los exterminamos, ya no viven. Ni siquiera llegaron a saber que nosotros existíamos mucho antes que ellos.
     En la parte de la tierra donde muere el sol, también creían muchos que Europa regía el universo. Pero en la época en que nosotros hacíamos las larguísimas cabalgadas de mar a mar, Europa era un rincón de bosques y pantanos en el extremo de nuestros pastos. Sus habitantes eran bestiales, blancos y repulsivos, se hacinaban bajo montones de leña seca y dormían siempre presos en el mismo lugar maloliente.
     Los hombres de la mano derecha, donde muere el sol, eran despreciables y pestilentes. Creían que un dios condescendiente y flojo se dedicaba a contemplar sus detestables seres, ponía en sus manos el destino y les regalaba la fortuna. No conocían a Tengri el Irritado, ni tenían noticia del emperador Oceánico.
     Lo ignoraban todo, se limitaban a amontonarse en sus ciudades. Nosotros los cazamos como a ovejas encerradas, igual que el lobo caímos sobre ellos.
     Cuando decidí convertir al mundo en un solo pastizal donde nomadear sin límites, todos sabían que nací apretando en la mano un botón de sangre del tamaño de una taba de cordero y eso significaba que tendría un destino de héroe.
     Cincuenta inviernos más tarde, cerré los ojos y dejé a mi hijo el mundo, con más pasto, ganado y poder de los que ningún hombre tuvo antes, ni tendrá después.”

viernes, 29 de marzo de 2019

"Hostiles"



Pocos géneros cinematográficos como el western para aunar belleza y fatalidad: 
Hostiles (de Scott Cooper; con Christian Bale y Rosamund Pike) está tallada a lo clásico y lo consigue con maestría. 
Western grande a base de rostros en primer plano y paisajes infinitos. 
Una tragedia griega en imágenes. 
Esa mujer.
Hacía tiempo que no veía un final tan bello. Puro cine. Como el de antes.

sábado, 23 de marzo de 2019

Sobre el pecado original



¿Quién sino Chesterton se atrevería a defender la lógica del pecado original con esta ligera y paradójica convicción?:

“La religión católica dice verdades. Las demás filosofías simplemente dicen cosas que parecen verdades; sólo ésta ha venido siempre afirmando las verdades que no parecían serlo. Éste es el último credo que, donde no es atractivo, sigue aún siendo convincente; porque como mi padre en su jardín resulta que siempre tiene razón. Los teósofos, por ejemplo, predican un dogma tan seductor como el de la reencarnación; pero si atendemos a sus resultados lógicos, veremos que son la altanería espiritual y la crueldad de casta. Porque si un hombre es pastor a causa de sus pecados anteriores hay razón para desdeñarlo. En cambio el Cristianismo predica un dogma tan poco seductor como el pecado original; pero si se atiende a sus consecuencias lógicas, se verá que son la simpatía y la fraternidad, y un trueno de alegrías y piedades, porque sólo sobre el fundamento de semejante dogma podemos, a un tiempo, compadecer al pastor y desconfiar del monarca.”

(De Ortodoxia

viernes, 22 de marzo de 2019

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación del planeta (XI).




Puerto de San Julián. Patagones. Complot. Ajusticiamientos. Naufragio.
(Julio de 1520)

“Nuestro capitán llamó a estos pueblos patagones. Pasamos en este puerto, al que llamamos San Julián, cinco meses, durante los cuales nos sucedieron múltiples cosas (…) Apenas anclamos en este puerto, los capitanes de los otros cuatro navíos tramaron un complot para asesinar al capitán general (…) El complot fue descubierto: Juan de Cartagena fue descuartizado y Luis de Mendoza apuñalado… [en realidad Cartagena fue abandonado en el puerto de San Julián y probablemente el descuartizado después de muerto fue Luis de Mendoza, y también fue ejecutado Gaspar de Quesada]… 
El navío Santiago, que se había destacado para reconocer la costa, naufragó entre los escollos; sin embargo, toda la tripulación se salvó de milagro. Dos marineros vinieron por tierra al puerto donde estábamos para hacernos saber el desastre, y el capitán general envió inmediatamente algunos hombres con sacos de bizcocho. La tripulación permaneció dos meses en el sitio del naufragio para recoger los restos del navío y las mercancías que el mar arrojaba periódicamente a la orilla, y durante todo ese tiempo se enviaron víveres, aunque la distancia era de 24 leguas, es decir unas cien millas y se invertían cuatro jornadas en el viaje; el camino era incomodísimo y fatigoso, entre espinos y malezas, entre las que había que pasar la noche, no teniendo más bebida que el hielo, al que había que machacar, cosa que costaba gran trabajo.
En cuanto a nosotros, no estábamos mal en este puerto; había una clase de mariscos muy largos que llamábamos ‘mejillones’, mas no son comestibles; otros contenían perlas, pero muy pequeñas. Encontramos también avestruces, zorros (…) Asimismo, hay árboles de los que se extrae incienso.”

martes, 19 de marzo de 2019

domingo, 10 de marzo de 2019

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación del planeta (X).



Puerto de San Julián. Invierno. Indígenas. Hombres y mujeres.

(...) Transcurrieron meses sin que viéramos ningún habitante del país. Un día (...) un hombre de estatura gigantesca se presentó ante nosotros (...) El capitán envió a tierra a uno de nuestros marineros  (...) en señal de paz y amistad, lo que fue muy bien comprendido por el gigante , quien se dejó conducir a una isleta donde el capitán general había bajado (...) Dio muestras de gran extrañeza al vernos y levantando el dedo quería sin duda decir que nos creía descendidos del cielo (...) El capitán general ordenó darle de comer y beber, y entre otras baratijas le regaló un espejo grande de acero (...) El gigante retrocedió tan asustado que derribó a tres o cuatro de nuestros hombres que le rodeaban (...) Vinieron otros (...) Los nuestros les invitaron por señas que pasaran a nuestros navíos (...) Vinieron, en efecto; mas los hombres, que no tenían más que su arco y sus flechas, habían cargado todo sobre sus mujeres como si fuesen acémilas. [El narrador hace notar, como lo harán otros cronistas viajeros posteriores, que cuanto menos civilizadas son las sociedades más maltratadas son las mujeres.]

viernes, 8 de marzo de 2019

El grupo contra el ciudadano



Gregorio Luri advierte en su último libro sobre el peligro de la promoción de las políticas identitarias contra el ciudadano (sustitutas, por cierto, de una clase obrera que ya no existe y a las que se ha agarrado la izquierda contemporánea para no quedarse vacía de discurso):

"No es descartable que el fomento de las políticas identitarias implique en sus conclusiones lógicas una instauración de un nuevo tipo de sociedad estamental, porque tiende a desdibujar al ciudadano para dar paso a las diversas identidades grupales que se consideran heridas, es decir, a una sociedad terapéutica que nos clasificaría por patologías identitarias."

No es muy difícil adivinar dónde quedaremos los que no nos acomodemos en ninguna de esas patologías identitarias.


sábado, 23 de febrero de 2019

Derecho y conocimiento



“Precisamente a causa de su tendencia anti-ideológica, la teoría pura del derecho demuestra ser verdadera ciencia jurídica; pues la ciencia, en cuanto conocimiento, tiene como aspiración inmanente mostrar al descubierto el objeto que conoce. La ideología, por el contrario, encubre la realidad, desfigurándola con el propósito de conservarla y defenderla, o desenfocándola con la intención de destruirla y sustituirla por otra. Todas las ideologías tienen su raíz en la voluntad, y no en el conocimiento; responden a determinados intereses o, expresándolo con mayor corrección, responden a intereses que son muy diferentes al interés por la verdad (…) El conocimiento siempre destruye el velo que la voluntad extiende sobre las cosas.”

Hans Kelsen

viernes, 22 de febrero de 2019

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación del planeta (IX).



Hacia el sur. Más caníbales; tragedia. Río de la Plata. Tempestad. Puerto de San Julián. 
Refiere Pigafetta:
 
"(...) Después emprendimos de nuevo nuestra ruta y costeamos el país hasta los 34º y un tercio de latitud meridional, donde encontramos un gran río de agua dulce. Aquí habitan los caníbales o comedores de hombres (...) 
En este río hay siete islitas; en la mayor que llaman cabo de Santa María, se encuentran piedras preciosas. Antes se creía que no era un río, sino un canal por el cual se pasaba al mar del Sur; pero pronto se supo que no era más que un río que tiene diecisiete leguas de ancho en su desembocadura [se trata del actual Río de la Plata]. Aquí es donde Juan de Solís, que como nosotros, iba al descubrimiento de tierras nuevas, fue comido por los caníbales, de los cuales se había fiado demasiado, con sesenta hombres de su tripulación.
Costeando esta tierra hacia el polo antártico, nos detuvimos en dos islas que encontramos pobladas solamente de gansos y de lobos marinos [pingüinos y leones marinos] (...) 
Sufrimos una terrible tempestad en medio de estas islas durante la cual los fuegos de San Telmo, de San Nicolás y de Santa Clara se vieron muchas veces en la punta de los mástiles (...)
Alejándonos de estas islas para continuar nuestra ruta, llegamos a los 49º y medio de latitud meridional, donde encontramos un buen puerto [Puerto de San Julián], y como el invierno se aproximaba, juzgamos a propósito pasar allí la mala estación." 
[y ya estamos en el 31 de marzo de 1520]

viernes, 15 de febrero de 2019

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación del planeta (VIII).



En las costas brasileñas. Antropofagia. Mujeres.
Refiere Pigafetta:

“Los indígenas no son cristianos pero tampoco son idólatras, porque no adoran a nada; el instinto natural es su única ley (…) Al verlos tan negros, desnudos completamente, sucios y calvos, se les hubiera tomado por marineros de la laguna Estigia (…) Comen algunas veces carne humana, pero solamente la de sus enemigos (…) por una costumbre que, según nos dijeron, empezó entre ellos de la manera siguiente: Una anciana tenía un solo hijo, que fue muerto por enemigos; algún tiempo después fue hecho prisionero uno de los que le habían matado y fue conducido a su presencia; para vengarse, la madre se arrojó como una perra rabiosa sobre él y a bocados le destrozó la espalda. Tuvo el prisionero la doble suerte de escapar de manos de la anciana y evadirse y de volver entre los suyos, a los cuales mostró las huellas de las dentelladas en su espalda, y les hizo creer que los enemigos habían querido devorarlo vivo. Para no ser menos feroces que los otros, se determinaron a comerse de verdad a los enemigos que aprisionaban en los combates, y los otros hicieron otro tanto. 
(…) Algunas veces, para conseguir un hacha o un cuchillo de buen tamaño, nos ofrecieron como esclavas una y aun dos de sus hijas. Pero no nos ofrecieron nunca a sus mujeres (…) Están encargadas de los trabajos más penosos (…) las acompañan sus maridos que son muy celosos.
(…) Las jóvenes venían frecuentemente a bordo del navío a ofrecerse a los marineros para obtener algún regalo. Un día, una de las más bonitas subió, sin duda, con dicho objeto; pero habiendo visto dentro del camarote del contramaestre un clavo de un dedo de largo, lo agarró y se lo introdujo con naturalidad y gracia entre los dos labios de sus partes naturales y se marchó. El capitán general y yo fuimos los únicos testigos de esta extraña aventura.”
[Hay que recordar que Magallanes había ordenado que ningún hombre tuviera trato con mujeres en los barcos.]

miércoles, 13 de febrero de 2019

Democracia en la educación



Y nunca, nunca, olvidar esto:

“La exigencia de igualdad es noble y debe apoyarse plenamente, pero dentro de su propia esfera, que es la de la justicia social. No tiene ningún espacio fuera de ahí. La democracia es el único sistema político aceptable; pero concierne exclusivamente a la política, y no tiene ninguna aplicación en ningún otro campo. Cuando se aplica en cualquier otro sitio, significa la muerte, porque la verdad no es democrática, la inteligencia y el talento no son democráticos, ni lo es la belleza, ni el amor, ni la gracia de Dios. Una educación democrática de verdad es la que prepara a la gente intelectualmente para defender y promover la democracia dentro del mundo político; pero la educación, en su propio campo, debe ser implacablemente aristocrática e intelectual, debe estar enfocada sin el menor pudor hacia la excelencia”.

(Simon Leys. "Una idea de Universidad", de Breviario de saberes inútiles.)

sábado, 9 de febrero de 2019

Gómezdaviliana (XLV)



Sobre la libertad:

"La libertad que se determina a sí misma no se determina a nada. Una libertad absoluta exige el suicidio como su única manifestación perentoria. Pero si el hombre devorado por una libertad abstracta no se resuelve a rechazar la opción de su existencia, los apetitos elementales lo guían y las urgencias animales lo arrastran. Un hombre libre es un hombre sometido a las servidumbres de la vida."

jueves, 7 de febrero de 2019

Magallanes y Elcano. Primera circunnavegación del planeta (VII).



Tiburones, fuegos, Brasil, intercambios…
Refiere Pigafetta:

“(…) Durante los días serenos y de calma, unos peces grandes a los que llamaban tiburones nadaban cerca de nuestro navío. Estos peces tienen varias hileras de dientes terribles y si por desgracia encuentran un hombre en el mar, lo devoran en el acto. Pescamos muchos con anzuelos de hierro; pero los grandes no son del todo comestibles y los pequeños no valen gran cosa.
Durante las tempestades vimos frecuentemente lo que se llama Cuerpo Santo de San Telmo. Una noche muy oscura se nos apareció como una hermosa antorcha en la punta del palo mayor, en donde flameó por espacio de dos horas, lo que fue un gran consuelo en medio de la tempestad. Al desaparecer, proyectó un resplandor tan grande que nos dejó, por decirlo así, cegados.
Después de pasar la línea equinoccial, al aproximarnos al polo antártico, perdimos de vista la estrella polar (…) enfilamos la proa hacia la Tierra del Verzín, en los 23 grados y medio de latitud meridional (…) Aquí nos aprovisionamos abundantemente de gallinas, batatas, de una especie de fruto parecido a la piña de pino, pero que es dulce en extremo y de un gusto exquisito, de cañas dulces, de carne de anta, la cual es parecida a la de vaca (…) Hicimos también ventajosos cambios: por un anzuelo o por un cuchillo nos dieron cinco o seis gallinas; por un peine, dos gansos; por un espejito o un par de tijeras, el pescado suficiente para comer diez personas (…) Cambiamos asimismo a buen precio las figuras de los naipes: por un rey de oros me dieron seis gallinas (…)”